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sobre L'Escala
Famosa villa marinera conocida por la anchoa; alberga las ruinas griegas y romanas de Empúries
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Bañada por las aguas del Mediterráneo y acariciada por la tramontana, L'Escala es uno de esos destinos que consigue el difícil equilibrio entre tradición marinera y vocación turística. Con sus 10.478 habitantes, esta villa costera del Alt Empordà se extiende a apenas 14 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo un litoral generoso salpicado de calas tranquilas y playas de arena dorada que contrastan con el azul intenso del golfo de Roses.
Lo que distingue a L'Escala de otros destinos de la Costa Brava no es solo su belleza natural, sino su profunda conexión con el pasado. Aquí conviven las ruinas griegas de Empúries —una de las joyas arqueológicas del Mediterráneo occidental— con el ritmo pausado de un pueblo pescador que aún vive del mar. El aroma a anchoas, su producto gastronómico más emblemático, impregna el aire del núcleo antiguo, recordándonos que estamos ante un lugar auténtico, donde el turismo no ha borrado la identidad local.
Pasear por L'Escala es descubrir rincones con encanto: desde el puerto pesquero donde todavía atracan las embarcaciones al atardecer, hasta las callejuelas del centro histórico con sus casas blancas de pescadores. Es un destino perfecto para quienes buscan combinar playa, cultura e historia sin renunciar a la buena mesa y a ese ritmo mediterráneo que invita a la calma.
Qué ver en L'Escala
La visita estrella de L'Escala es, sin duda, el conjunto arqueológico de Empúries (Empòrion), donde se superponen los vestigios de una ciudad griega fundada en el siglo VI a.C. y una posterior ciudad romana. Pasear entre sus ruinas, con el mar de fondo, es una experiencia única que permite imaginar cómo era la vida hace más de dos mil años. El museo monográfico complementa la visita con hallazgos que ilustran la importancia de este enclave comercial en la antigüedad.
El casco antiguo de L'Escala conserva el trazado típico de los pueblos marineros, con calles estrechas que desembocan en pequeñas plazas. Aquí destaca la iglesia parroquial de Sant Pere, de origen medieval aunque muy reformada, y el Alfolí de la Sal, un edificio del siglo XVI que funcionó como almacén de sal y hoy acoge exposiciones temporales.
No puedes marcharte sin recorrer el Paseo Marítimo y el Mirador de Montgó, desde donde se obtienen vistas panorámicas espectaculares de la bahía y, en días claros, hasta el cabo de Creus. Para los amantes de las playas, L'Escala ofrece opciones para todos los gustos: desde amplios arenales como la playa de Riells hasta calas más recogidas como Cala Montgó o las calas del Rec del Molí.
El Museo de la Anchoa y de la Sal (MASLE) es otra parada imprescindible para entender la tradición conservera del pueblo. A través de su exposición, se explica todo el proceso artesanal de elaboración de las famosas anchoas de L'Escala, un producto con Indicación Geográfica Protegida.
Qué hacer
L'Escala es un paraíso para los amantes del snorkel y el buceo, gracias a la claridad de sus aguas y la riqueza de su fondo marino. Varias empresas locales ofrecen inmersiones para todos los niveles, especialmente en las zonas de las islas Medes, a poca distancia en barco.
Los recorridos a pie o en bicicleta por el litoral son otra forma excelente de descubrir el municipio. La ruta del camino de ronda que conecta las diferentes calas permite disfrutar de paisajes costeros espectaculares, con el contraste entre los acantilados rocosos y las aguas turquesas. El tramo que lleva hasta Sant Martí d'Empúries, un pequeño núcleo medieval a apenas tres kilómetros, es especialmente recomendable.
La gastronomía es, por supuesto, una experiencia en sí misma. Además de las anchoas, que pueden degustarse en diversas presentaciones, la cocina local destaca por sus arroces, pescados frescos y mariscos. El suquet de peix (guiso de pescado) es uno de los platos tradicionales que no debes perderte.
Para quienes viajan en familia, L'Escala ofrece playas con servicios, parques infantiles y un ambiente tranquilo ideal para unas vacaciones con niños. El Puerto Deportivo y sus alrededores concentran buena parte de la oferta de ocio.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de L'Escala gira en torno al mar y a sus tradiciones. A finales de enero, se celebra la Festa de Sant Antoni, con la bendición de animales y hogueras populares.
La Fiesta Mayor tiene lugar a finales de mayo o principios de junio, en honor a Sant Pere, patrón de los pescadores, con procesiones marineras, sardanas, verbenas y fuegos artificiales.
En julio, las Fiestas de Sant Martí d'Empúries llenan de vida este pequeño núcleo histórico con conciertos y actividades al aire libre.
El Festival de Música de Empúries, que se celebra en agosto, ofrece conciertos en el incomparable marco de las ruinas griegas y romanas, combinando cultura y patrimonio de manera memorable.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, L'Escala se encuentra a unos 40 kilómetros por la C-31 y GI-623, un trayecto de aproximadamente 45 minutos en coche. Desde Barcelona, la distancia es de unos 140 kilómetros (hora y media por autopista AP-7 y carreteras comarcales). En transporte público, hay servicios regulares de autobús desde Girona y Figueres.
Mejor época: L'Escala puede visitarse durante todo el año. La temporada alta (julio y agosto) garantiza buen tiempo pero también más afluencia turística. La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para disfrutar con más tranquilidad, con temperaturas agradables y el mar aún cálido.
Consejos: Reserva con antelación si planeas visitar en verano. El yacimiento de Empúries conviene visitarlo a primera hora o al atardecer para evitar el calor del mediodía. No olvides probar las anchoas en alguno de los establecimientos del casco antiguo y llevar calzado cómodo para explorar las ruinas y el camino de ronda.