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Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Ordis

Pequeño pueblo agrícola cerca de Figueres; conocido por la leyenda del zapatero de Ordis

409 habitantes · INE 2025
98m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de Sant Julià Rutas en bici

Mejor época

verano

Fiesta Mayor (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Ordis

Patrimonio

  • Iglesia de Sant Julià
  • Entorno rural

Actividades

  • Rutas en bici
  • Visitas culturales

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiesta Mayor (agosto), Festival de música

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Ordis.

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sobre Ordis

Pequeño pueblo agrícola cerca de Figueres; conocido por la leyenda del zapatero de Ordis

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En el corazón del Alt Empordà, lejos del bullicio de la Costa Brava pero lo suficientemente cerca para disfrutar de sus encantos, se encuentra Ordis, una pequeña población de apenas 393 habitantes que parece haberse detenido en el tiempo. Este tranquilo municipio gerundense, situado a 98 metros de altitud, representa la esencia de la Cataluña interior: campos de cultivo que se extienden hasta el horizonte, casas de piedra que narran siglos de historia y un ritmo de vida pausado que invita a desconectar.

Ordis no es un destino para quien busca monumentos grandiosos o atracciones turísticas masificadas. Es, más bien, un remanso de autenticidad donde el viajero puede sumergirse en la cotidianidad de una Cataluña rural que resiste el paso del tiempo. Sus calles estrechas, sus fachadas encaladas y sus vecinos que aún se saludan por el nombre conforman un cuadro costumbrista que cada vez resulta más difícil de encontrar.

La ubicación estratégica de Ordis, en pleno llano ampurdanés, lo convierte en un punto de partida ideal para explorar la comarca. A tiro de piedra se encuentran ciudades medievales, parques naturales y las aguas del Mediterráneo, pero es en la quietud de este pequeño pueblo donde muchos viajeros encuentran el verdadero tesoro: la paz y la autenticidad que solo los rincones menos conocidos pueden ofrecer.

Qué ver en Ordis

El patrimonio de Ordis es modesto pero significativo, reflejo de su larga historia como núcleo agrícola del Empordà. La iglesia parroquial de Sant Julià preside el pueblo con su silueta característica. Este templo, de origen medieval con modificaciones posteriores, conserva elementos arquitectónicos que merecen una visita pausada, especialmente para los amantes del arte románico y las pequeñas joyas patrimoniales que salpican la geografía catalana.

El verdadero encanto de Ordis reside en su arquitectura popular. Un paseo por sus calles permite descubrir casas tradicionales ampurdanesas, con sus características construcciones en piedra y los detalles arquitectónicos propios de la zona: dinteles trabajados, pequeñas ventanas y patios interiores que hablan de una forma de vida adaptada al clima mediterráneo de interior.

Los alrededores de Ordis invitan a perderse por caminos rurales que atraviesan campos de cultivo y bosquetes mediterráneos. Estos senderos, utilizados desde hace siglos por agricultores y ganaderos, ofrecen vistas panorámicas del llano ampurdanés y permiten observar la fauna y flora típicas de la zona: aves rapaces, perdices, conejos y una vegetación adaptada a la tramontana, ese viento del norte que marca el carácter de la comarca.

Qué hacer

Ordis es un destino para el turismo lento, ese concepto que reivindica el placer de conocer un lugar sin prisas. Aquí, una de las mejores actividades es simplemente caminar por sus calles, sentarse en algún banco de la plaza y observar el transcurrir de la vida cotidiana de un pueblo rural catalán.

Para los aficionados al senderismo, la zona ofrece diversas rutas de baja y media dificultad que conectan Ordis con poblaciones vecinas como Vilopriu, Vilamacolum o Palau-sator. Estos itinerarios permiten conocer el paisaje agrícola del Alt Empordà, con sus campos de cereal, girasoles y cultivos frutales que cambian de color según la estación.

La gastronomía local es otro de los atractivos de la zona. Aunque Ordis es pequeño, forma parte de una comarca con una rica tradición culinaria. Los productos de la tierra —aceite de oliva, vino del Empordà, embutidos artesanales— son protagonistas en cualquier mesa. La proximidad a Figueres y otras poblaciones mayores permite disfrutar de restaurantes que trabajan con producto de proximidad.

Los amantes del cicloturismo encontrarán en los caminos rurales que rodean Ordis un terreno ideal para rutas en bicicleta, con un relieve suave que permite disfrutar del paisaje sin grandes desniveles. Las carreteras secundarias de la zona, con poco tráfico, son perfectas para descubrir el Alt Empordà sobre dos ruedas.

Fiestas y tradiciones

Como todo pueblo catalán que se precie, Ordis celebra su fiesta mayor en honor a su patrón, Sant Julià. Estas celebraciones, que suelen tener lugar durante el verano, reúnen a vecinos y visitantes en torno a actividades tradicionales: sardinadas, verbenas, juegos populares y actos religiosos que mantienen vivo el espíritu comunitario del pueblo.

En el calendario festivo del Alt Empordà destaca especialmente la celebración de la Diada de Sant Jordi el 23 de abril, cuando Cataluña se llena de rosas y libros. Aunque la celebración más espectacular se vive en las ciudades, los pueblos pequeños como Ordis también participan de esta tradición con actividades culturales.

Las festividades navideñas mantienen su carácter tradicional, con el montaje de pesebres en las casas y la celebración de misas especiales que reúnen a familias que regresan al pueblo durante estas fechas.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona, situada a unos 25 kilómetros al sur, se accede a Ordis por la C-66 en dirección a Figueres, desviándose después por carreteras comarcales. El trayecto en coche dura aproximadamente 30 minutos. Desde Figueres, la distancia es similar, unos 20 kilómetros hacia el sur. El coche particular es prácticamente imprescindible para visitar Ordis y moverse por la zona.

Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones ideales para visitar el Alt Empordà interior. Las temperaturas son agradables, los campos lucen sus mejores colores y se evitan tanto el calor intenso del verano como los días más fríos de invierno, cuando la tramontana puede soplar con especial intensidad.

Consejos: Ordis es un destino para combinar con otras visitas de la comarca. Aprovecha tu estancia para conocer Figueres con su Teatro-Museo Dalí, el conjunto medieval de Peratallada o las calas de la Costa Brava, todas a menos de 30 kilómetros. Lleva calzado cómodo para caminar y, si visitas en verano, protección solar: en el llano ampurdanés el sol aprieta sin piedad.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Alt Empordà
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

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