Altar de mármol (s. II-III a. C.) Mas Castellar (Pontós, Gerona).jpg
Saint-Aniol · CC0
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Pontós

Pueblo agrícola con un importante yacimiento ibérico; vistas al valle del Fluvià

296 habitantes · INE 2025
100m altitud

Por qué visitarlo

Yacimiento ibérico de Mas Castellar Arqueología

Mejor época

verano

Fiesta Mayor (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Pontós

Patrimonio

  • Yacimiento ibérico de Mas Castellar
  • Torre del Ángel

Actividades

  • Arqueología
  • Senderismo

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiesta Mayor (agosto), Fira de la Cirera

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Pontós.

Artículo completo
sobre Pontós

Pueblo agrícola con un importante yacimiento ibérico; vistas al valle del Fluvià

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón del Alt Empordà, lejos de las multitudes que recorren la Costa Brava, se encuentra Pontós, una pequeña aldea de apenas 281 habitantes que parece haberse detenido en el tiempo. A 100 metros de altitud, este encantador municipio gerundense se extiende entre campos de cultivo y paisajes suaves que dibujan la esencia más auténtica de la Cataluña interior. Aquí, el ritmo lo marcan las campanas de la iglesia, el paso de las estaciones y la vida tranquila de un pueblo que conserva intacto su espíritu rural.

Pontós es uno de esos destinos que no aparecen en las guías turísticas masivas, y precisamente en eso reside su mayor encanto. Es un lugar para desconectar, para pasear sin prisas por calles de piedra, para respirar el aire limpio del Empordà y para descubrir cómo late todavía la Cataluña más tradicional. Un refugio ideal para quienes buscan experiencias auténticas lejos del turismo convencional.

Situado a tan solo 20 kilómetros de Figueres, la capital comarcal, Pontós se beneficia de su ubicación estratégica en una zona rica en historia, cultura y naturaleza, lo que lo convierte en un excelente punto de partida para explorar el territorio ampurdanés.

Qué ver en Pontós

El patrimonio de Pontós es modesto pero significativo, reflejo de siglos de historia rural catalana. El elemento más destacado es la iglesia parroquial de Sant Pere, un templo de origen románico que ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos. Su campanario se alza como referencia visual del pueblo, y su interior conserva elementos que hablan del pasado medieval de la comarca.

Paseando por el núcleo antiguo, se descubren las típicas construcciones de piedra empordanesa, con fachadas de colores ocres y tejados de teja árabe que se integran perfectamente en el paisaje circundante. Las calles estrechas y las pequeñas plazas invitan a detenerse y observar la arquitectura tradicional catalana, con sus portales, balcones de hierro forjado y detalles que han sobrevivido al paso del tiempo.

Aunque Pontós es un municipio pequeño, su entorno natural merece especial atención. Los campos que rodean el pueblo ofrecen un paisaje agrícola típico del Empordà, con cultivos de cereales y olivos que cambian de color según la estación. Es un territorio perfecto para la observación de aves y para disfrutar de la tranquilidad del campo catalán.

La proximidad a otros pueblos de interés patrimonial, como Navata o Bàscara, permite completar una ruta cultural por el Alt Empordà interior, descubriendo iglesias románicas, masías fortificadas y pequeños museos locales.

Qué hacer

Pontós es un destino ideal para los amantes del senderismo y el cicloturismo. Varios caminos rurales parten del pueblo y permiten recorrer el territorio a pie o en bicicleta, atravesando campos cultivados, pequeños bosques de encinas y paisajes agrícolas que muestran el carácter trabajador de esta tierra. Las rutas son de dificultad baja a moderada, aptas para toda la familia.

La gastronomía es otro de los atractivos de la zona. Aunque Pontós no cuenta con una gran oferta de restauración, su ubicación en el Alt Empordà garantiza el acceso a productos locales de calidad: aceite de oliva, embutidos artesanales, vinos de la DO Empordà y, por supuesto, los platos tradicionales de la cocina catalana como el suquet de peix, la escudella o las típicas anchoías de la costa cercana.

Desde Pontós se pueden organizar excursiones a lugares emblemáticos de la comarca: el Teatro-Museo Dalí en Figueres está a menos de media hora, el Parque Natural de las Marismas del Empordà ofrece rutas ornitológicas excepcionales, y las playas de la Costa Brava, como las de Roses o l'Escala, quedan a unos 30 kilómetros.

Para los aficionados a la historia, la zona conserva vestigios de todas las épocas, desde yacimientos íberos hasta construcciones medievales, pasando por el legado de la Guerra Civil que marcó profundamente esta región fronteriza.

Fiestas y tradiciones

Como todo pueblo catalán que se precie, Pontós celebra su fiesta mayor en honor a su patrón, Sant Pere, generalmente a finales de junio. Durante estos días, el pueblo se llena de vida con actividades populares, música, bailes tradicionales como la sardana, y los inevitables castellers que demuestran la fuerza de la tradición catalana.

En verano también se organizan actividades culturales y festivas que reúnen a vecinos y visitantes, aprovechando las noches cálidas del Empordà para crear ambiente de convivencia.

Como en toda la comarca, las tradiciones vinculadas al ciclo agrícola siguen presentes, y no es raro encontrar celebraciones relacionadas con la cosecha o con productos locales que mantienen viva la memoria rural del territorio.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona capital, Pontós se encuentra a unos 35 kilómetros por la C-66 y la GI-503, un trayecto de aproximadamente 35 minutos en coche. Desde Barcelona, se accede por la AP-7 hasta Figueres y después por carreteras comarcales, con un tiempo total de viaje de algo más de una hora y media.

Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del paisaje y las temperaturas suaves. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son agradables. El invierno es tranquilo, perfecto para quienes buscan máxima tranquilidad.

Consejos: Pontós es un pueblo muy pequeño, así que conviene aprovisionarse en Figueres o Bàscara. Llevar calzado cómodo para caminar y, si es posible, una bicicleta para explorar los alrededores con total libertad.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Alt Empordà
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Alt Empordà.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Alt Empordà

Opiniones de viajeros