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sobre Vilabertran
Alberga una canónica románica de primer orden; famoso por su festival de música
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A tan solo tres kilómetros de Figueres, la capital del Alt Empordà, Vilabertran se presenta como un remanso de tranquilidad que guarda uno de los tesoros del románico catalán más importantes de la comarca. Este pequeño municipio de apenas mil habitantes conserva intacto el encanto de los pueblos ampurdaneses tradicionales, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, ajeno al bullicio de las rutas turísticas más transitadas.
El verdadero protagonista de Vilabertran es su imponente conjunto monástico, que se alza majestuoso en el centro del pueblo y que durante siglos fue uno de los centros culturales y religiosos más influyentes de la región. Paseando por sus calles empedradas, entre casas de piedra y fachadas encaladas, se respira una atmósfera medieval que invita a descubrir la rica historia de este rincón del Empordà.
Situado en plena llanura ampurdanesa, a tan solo 19 metros de altitud, Vilabertran ofrece al viajero la posibilidad de combinar cultura, historia y gastronomía en un entorno auténtico, lejos de las aglomeraciones turísticas pero perfectamente conectado con los principales atractivos de la zona, desde la Costa Brava hasta los Pirineos.
Qué ver en Vilabertran
La Canónica de Santa Maria de Vilabertran es, sin duda, el monumento estrella del pueblo y una de las joyas del románico catalán. Fundada en el siglo XI, esta antigua canónica agustiniana conserva un claustro de excepcional belleza, con columnas esculpidas y capiteles decorados que constituyen un verdadero museo de arte románico. La iglesia, de planta basilical con tres naves, destaca por su sobriedad y armonía arquitectónica. El conjunto monumental acoge regularmente conciertos y eventos culturales, especialmente durante el verano, aprovechando su magnífica acústica.
El campanario, de planta cuadrada y estilo lombardo, es visible desde varios puntos del pueblo y se ha convertido en el símbolo de Vilabertran. Junto al monasterio, merece la pena explorar el antiguo palacio abacial, que formaba parte del complejo canonical y que muestra la importancia que tuvo esta institución religiosa en la Edad Media.
Paseando por el casco antiguo, encontrarás calles estrechas que conservan el trazado medieval, con rincones fotogénicos y pequeñas plazas donde descansar. La arquitectura tradicional ampurdanesa se aprecia en las fachadas de piedra y en los detalles constructivos de las casas señoriales que salpican el núcleo urbano.
Qué hacer
Vilabertran es un excelente punto de partida para explorar el Alt Empordà. Desde aquí, puedes realizar rutas de senderismo suaves por la llanura ampurdanesa, descubriendo masías tradicionales, campos de cultivo y el paisaje característico de la Tramontana, el viento del norte que modela el territorio.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina ampurdanesa combina productos de la tierra con influencias mediterráneas: no faltan los embutidos de la zona, los quesos artesanales, el aceite de oliva del Empordà y los vinos con Denominación de Origen Empordà. Los establecimientos del pueblo y alrededores ofrecen propuestas que van desde la cocina más tradicional hasta interpretaciones contemporáneas.
Desde Vilabertran es muy sencillo organizar excursiones a Figueres, donde el Teatro-Museo Dalí es visita obligada, o acercarse a los pueblos medievales del interior como Peralada, con su castillo y casino, o Castelló d'Empúries. La Costa Brava está a menos de veinte minutos en coche, con playas como las de Roses o el Parque Natural del Cap de Creus.
Para los amantes del cicloturismo, la llanura del Empordà ofrece rutas accesibles con poco desnivel, ideales para recorrer en bicicleta disfrutando del paisaje y visitando los numerosos pueblos de la comarca.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major de Vilabertran se celebra a finales de agosto en honor a Sant Bartomeu, patrón del pueblo. Durante estos días, el municipio se llena de actividades tradicionales, verbenas, sardanas y actos religiosos que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
El Festival Schubertíada de Vilabertran, que tiene lugar durante el verano, ha convertido al pueblo en un referente musical de la zona. Este ciclo de conciertos de música clásica aprovecha el marco incomparable del claustro románico para ofrecer veladas memorables bajo las estrellas.
En septiembre, coincidiendo con las fiestas de varios pueblos de la comarca, es habitual que se organicen actividades culturales complementarias que permiten conocer mejor las tradiciones ampurdanesas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, Vilabertran está a unos 40 kilómetros por la autopista AP-7 o la carretera N-II, con un trayecto aproximado de 35 minutos en coche. Desde Barcelona, son unos 140 kilómetros (hora y media aproximadamente). La proximidad con Figueres, que cuenta con estación de AVE y trenes regionales, facilita el acceso en transporte público combinado con taxi o autobús local.
Mejor época: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del Empordà con temperaturas agradables. El verano ofrece el atractivo añadido de los conciertos en el claustro, aunque las temperaturas pueden ser elevadas. El invierno es suave, perfecto para quienes buscan tranquilidad absoluta.
Consejo: Combina tu visita a Vilabertran con otros pueblos cercanos y dedica tiempo a perderte por el claustro románico, especialmente al atardecer, cuando la luz resalta la belleza de la piedra tallada.