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sobre Vilafant
Municipio residencial pegado a Figueres; conserva el núcleo antiguo de Palol Sabaldòria
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A pocos kilómetros de Figueres, en el corazón del Alt Empordà, Vilafant se presenta como uno de esos pueblos catalanes que conservan la esencia tranquila del interior gerundense. Con sus 5.642 habitantes y situada a apenas 54 metros de altitud, esta villa es un ejemplo perfecto de la Cataluña de llanura, donde los campos de cultivo se extienden hacia el horizonte y la vida transcurre con el ritmo pausado de las poblaciones del Empordà.
Vilafant ha sabido mantener su identidad como núcleo agrícola tradicional mientras se adapta a los tiempos modernos. Su ubicación estratégica, muy cerca de la capital comarcal y bien comunicada, la convierte en un punto de partida ideal para explorar la región sin las aglomeraciones de las zonas más turísticas. Aquí se respira autenticidad, esa que buscan quienes quieren conocer la Cataluña real, la de los mercados locales y las plazas donde los vecinos se saludan por su nombre.
El municipio forma parte de esa red de pueblos empordaneses que conservan su arquitectura tradicional y sus costumbres arraigadas, ofreciendo al viajero una experiencia genuina del territorio catalán de interior, con la ventaja añadida de estar a un paso de atractivos tan importantes como el Museo Dalí de Figueres o las calas de la Costa Brava.
Qué ver en Vilafant
El patrimonio de Vilafant refleja su historia como población agrícola del Empordà. La iglesia parroquial de Sant Martí constituye el principal referente arquitectónico del pueblo, con elementos que atestiguan las sucesivas reformas a lo largo de los siglos. El templo se levanta en el centro del núcleo urbano, marcando el punto neurálgico de la vida local.
Paseando por el casco antiguo, se descubren las masías tradicionales catalanas, algunas de ellas con varios siglos de antigüedad, que muestran la típica arquitectura rural del Empordà con sus piedras vistas y portales de dovelas. Estas construcciones agrícolas son testimonio de la importancia histórica de la agricultura en la zona.
El entorno natural de Vilafant, aunque no es espectacular, ofrece paisajes de llanura típicamente empordaneses, con campos de cultivo y caminos rurales perfectos para paseos tranquilos. La tramontana, ese viento del norte tan característico de la región, modela el paisaje y el carácter de la zona.
Qué hacer
Vilafant es un excelente punto de partida para rutas de senderismo y cicloturismo por el Alt Empordà. Los caminos rurales que conectan el pueblo con las poblaciones vecinas permiten descubrir el paisaje agrícola de la llanura ampurdanesa, especialmente agradable en primavera y otoño.
La gastronomía local refleja la riqueza del territorio, con productos de la huerta del Empordà y una fuerte tradición en la elaboración de embutidos. Los restaurantes del pueblo ofrecen cocina catalana tradicional, donde los platos de temporada elaborados con productos locales son la norma.
La proximidad a Figueres (apenas 4 kilómetros) permite combinar la tranquilidad de Vilafant con la oferta cultural de la capital comarcal, especialmente el Teatro-Museo Dalí, uno de los museos más visitados de España. También está cerca el Castillo de Sant Ferran, una de las fortalezas del siglo XVIII más grandes de Europa.
Los amantes de la naturaleza pueden acercarse al Parque Natural de las Marismas del Empordà, a menos de 20 kilómetros, o explorar la Costa Brava, cuyos primeros tramos están a apenas media hora en coche.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Vilafant mantiene vivas las tradiciones del Empordà. La Fiesta Mayor se celebra en agosto, con varios días de actividades que incluyen verbenas, conciertos, actos tradicionales y los infaltables castellers y gegants (gigantes) que desfilan por las calles del pueblo.
En torno a San Martín, el 11 de noviembre, se realizan actos religiosos y populares en honor al patrón de la localidad, fecha que coincide con la tradición catalana de la castañada.
Durante el año se organizan también actividades culturales y deportivas que dinamizan la vida local, así como mercados tradicionales donde se pueden adquirir productos del territorio.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona capital, Vilafant se encuentra a unos 45 kilómetros por la autopista AP-7 o la carretera N-II, con un tiempo aproximado de 40 minutos en coche. La estación de tren de Figueres, a 4 kilómetros, conecta con Barcelona y con Francia, mientras que autobuses comarcales enlazan regularmente Vilafant con Figueres y otras poblaciones del Alt Empordà.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para disfrutar de temperaturas agradables y evitar los extremos del verano, cuando la tramontana y el calor pueden ser intensos. El invierno es tranquilo, perfecto para quienes buscan sosiego absoluto.
Consejo: Aprovecha tu estancia en Vilafant como base para explorar el Alt Empordà con calma, combinando la tranquilidad del pueblo con excursiones diarias a los principales atractivos de la comarca, desde el arte daliniano hasta las playas de la Costa Brava.