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Jaumellecha · CC0
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Vilamalla

Municipio con importante zona logística; conserva un pequeño núcleo antiguo

1205 habitantes · INE 2025
45m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de Sant Vicenç Ciclismo

Mejor época

todo-el-año

Fiesta Mayor (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Vilamalla

Patrimonio

  • Iglesia de Sant Vicenç
  • El Batlle

Actividades

  • Ciclismo
  • Vida local

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Fiesta Mayor (septiembre), Fiesta de invierno

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Vilamalla.

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sobre Vilamalla

Municipio con importante zona logística; conserva un pequeño núcleo antiguo

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En el corazón del Alt Empordà, entre campos de cultivo que se extienden hasta donde alcanza la vista y a pocos kilómetros de la Costa Brava, Vilamalla se presenta como uno de esos pueblos catalanes que conservan la autenticidad de la vida rural sin renunciar a su proximidad con los grandes atractivos turísticos de la comarca. Con apenas 1.188 habitantes y situado a 45 metros sobre el nivel del mar, este municipio gerundense ofrece la tranquilidad de los espacios abiertos del Empordà, esa luz especial que tanto inspiró a Salvador Dalí y una atmósfera donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.

El municipio se ha convertido en un punto estratégico para quienes buscan explorar la zona sin el bullicio de las localidades costeras. Desde aquí, las playas de Roses o el Parque Natural del Cap de Creus quedan a un suspiro, mientras que la riqueza cultural de Figueres o los pueblos medievales del interior se encuentran a pocos minutos en coche. Vilamalla representa ese Empordà auténtico, de masías tradicionales y campos donde la tramontana modela el paisaje y el carácter de sus gentes.

Pasear por sus calles es adentrarse en la esencia de un pueblo agrícola que ha sabido mantener su identidad. Las casas de piedra, los pequeños huertos y la arquitectura tradicional catalana se mezclan con una vida cotidiana tranquila, perfecta para desconectar y disfrutar del verdadero turismo de interior.

Qué ver en Vilamalla

El patrimonio de Vilamalla se concentra en torno a su núcleo histórico, donde destaca la iglesia parroquial de Sant Esteve, un templo que conserva elementos de diferentes épocas y que constituye el centro neurálgico del pueblo. Su campanario es visible desde los campos circundantes y sirve como referencia en el paisaje llano del Empordà.

Recorrer el casco antiguo permite descubrir la arquitectura tradicional ampurdanesa, con sus características fachadas encaladas y detalles en piedra. Las calles estrechas invitan a caminar sin prisas, descubriendo rincones con encanto y la disposición típica de los pueblos agrícolas catalanes.

Los alrededores de Vilamalla ofrecen un paisaje rural de gran belleza, con extensos campos de cultivo donde predominan los cereales y los pastos. Los caminos rurales que rodean el municipio son ideales para paseos a pie o en bicicleta, permitiendo disfrutar de vistas panorámicas del llano empordanés con la silueta de los Pirineos al norte en los días despejados.

Qué hacer

Vilamalla es un excelente punto de partida para explorar el Alt Empordà en toda su diversidad. Los aficionados al senderismo y al cicloturismo encontrarán numerosas rutas por los caminos rurales que conectan con poblaciones vecinas como Vilafant, Borrassà o Figueres. Estas vías verdes permiten conocer el paisaje agrícola de la comarca y son especialmente recomendables en primavera y otoño.

La gastronomía empordanesa es otro de los grandes atractivos. La zona es conocida por sus productos de la tierra: el aceite de oliva, los vinos de la DO Empordà, los embutidos artesanales y la cocina de proximidad que aprovecha los productos de la huerta. En el municipio y alrededores es posible degustar la auténtica cocina catalana de interior.

La proximidad a Figueres (a apenas 6 kilómetros) convierte a Vilamalla en un alojamiento alternativo para visitar el Teatro-Museo Dalí y explorar la capital del Alt Empordà sin el ajetreo turístico. Hacia el este, las playas del Golfo de Roses están a unos 15 kilómetros, lo que permite combinar días de playa con la tranquilidad rural.

Los amantes de la historia medieval pueden realizar una ruta por los pueblos y castillos de la zona, visitando lugares como Peralada, con su casino-castillo, o acercándose a las ruinas de Sant Pere de Rodes, uno de los monasterios románicos más impresionantes de Cataluña.

Fiestas y tradiciones

Vilamalla celebra sus fiestas patronales en honor a Sant Esteve, en torno al 26 de diciembre, aunque las principales celebraciones del municipio suelen concentrarse en verano, coincidiendo con el regreso de muchos residentes que trabajan fuera del pueblo. Durante estos días se organizan actividades tradicionales, verbenas y comidas populares que permiten conocer el ambiente festivo del Empordà.

En agosto tienen lugar las fiestas mayores de verano, con sus típicos actos como sardanas, habaneras y eventos deportivos que reúnen a toda la comunidad. Es un momento ideal para conocer las tradiciones locales y la hospitalidad empordanesa.

Como en toda Cataluña, la verbena de Sant Joan (23 de junio) y las celebraciones de Navidad son fechas señaladas en el calendario local, con eventos que mantienen vivas las costumbres ancestrales.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona, la forma más cómoda de llegar a Vilamalla es por carretera, tomando la AP-7 o la N-II en dirección a Figueres. La distancia es de aproximadamente 40 kilómetros, que se recorren en unos 35-40 minutos. Desde Figueres, el municipio se encuentra a solo 6 kilómetros por la carretera GI-503.

Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más recomendables, con temperaturas agradables y menos afluencia turística. El verano es ideal si se combina la estancia con visitas a la costa, aunque puede hacer calor en el interior. Los meses de invierno son tranquilos, perfectos para disfrutar de la paz del entorno rural.

Consejos: Vilamalla es un destino para disfrutar con calma, ideal para quienes buscan desconectar y explorar el Empordà de forma tranquila. Conviene llevar calzado cómodo para los paseos rurales y no olvidar que la tramontana puede soplar con fuerza, especialmente en invierno y primavera.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Alt Empordà
Costa
No
Montaña
No
Temporada
todo-el-año

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