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sobre Castellet i la Gornal
Municipio con un castillo emblemático junto al pantano de Foix
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En el corazón del Alt Penedès, donde las viñas dibujan un paisaje de líneas ordenadas y los campanarios románicos asoman entre colinas suaves, Castellet i la Gornal se presenta como uno de esos pueblos catalanes que conservan intacto su carácter medieval. Con apenas 2.572 habitantes y situado a 137 metros de altitud, este municipio de la provincia de Barcelona es, en realidad, la unión de dos núcleos históricos que mantienen su personalidad propia: Castellet, aferrado a lo alto de una colina, y la Gornal, más cerca del paso de viajeros.
Estamos en tierra de vinos y calma, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo. El Alt Penedès es sinónimo de cultura vitivinícola, y este pequeño pueblo no es una excepción. Aquí, las bodegas familiares conviven con masías centenarias, y los caminos rurales invitan a perderse entre campos de cereal y viñedos que cambian de color según la estación.
Visitar Castellet i la Gornal es hacer una pausa en el tiempo, descubrir la esencia de la Cataluña interior y disfrutar de esa tranquilidad que solo los pueblos auténticos, alejados de las rutas masificadas, pueden ofrecer. Un destino perfecto para quienes buscan turismo rural de calidad, buena mesa y patrimonio histórico.
Qué ver en Castellet i la Gornal
El principal atractivo del municipio es su patrimonio románico. La iglesia de Sant Pere de Castellet, de origen medieval, es una joya arquitectónica que corona el núcleo antiguo. Su estructura de piedra y su espadaña son testimonio de siglos de historia, y desde su entorno se obtienen magníficas vistas del Penedès.
En el núcleo de la Gornal, la iglesia parroquial de Sant Miquel también merece una visita. De estilo más tardío, representa la evolución arquitectónica del municipio a lo largo de los siglos. Pasear por las calles empedradas de ambos núcleos es descubrir rincones con encanto: portales de piedra, casas señoriales y ese ambiente tranquilo que caracteriza a los pueblos del interior catalán.
El entorno natural tampoco decepciona. Castellet i la Gornal se encuentra en una zona de transición entre la llanura y las primeras estribaciones del Macizo del Garraf, lo que proporciona un paisaje variado ideal para el senderismo. Los caminos rurales conectan masías históricas, viñedos y pequeños bosques mediterráneos donde el romero y el tomillo perfuman el aire.
No hay que olvidar que estamos en plena Denominación de Origen Penedès, por lo que el paisaje de viñedos es omnipresente y forma parte de la identidad visual del territorio. Algunas bodegas de la zona ofrecen visitas y catas, permitiendo conocer de primera mano el proceso de elaboración del vino y el cava.
Qué hacer
La principal actividad en Castellet i la Gornal es el senderismo y el cicloturismo. La red de caminos rurales permite diseñar rutas de diferente dificultad, todas ellas con el denominador común de atravesar paisajes de gran belleza. Una opción recomendable es seguir antiguos caminos que conectan con pueblos vecinos como Sant Pere de Riudebitlles o Avinyonet del Penedès.
Para los amantes del enoturismo, la zona ofrece la posibilidad de visitar bodegas familiares donde se elaboran vinos y cavas de calidad. Aunque no recomendamos establecimientos específicos, la comarca del Alt Penedès cuenta con una larga tradición vitivinícola y muchas bodegas abren sus puertas para mostrar sus instalaciones y ofrecer degustaciones.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina del Penedès se basa en productos de la tierra: verduras de huerta, legumbres, carnes a la brasa y, por supuesto, los vinos y cavas de la zona. Los platos tradicionales como la calçotada (entre enero y marzo) o los guisos de caza son representativos de la cocina de interior catalana.
El municipio también es un buen punto de partida para explorar otros rincones del Alt Penedès, desde Vilafranca del Penedès, capital comarcal con su Museo del Vino, hasta pueblos medievales como Sant Martí Sarroca, con su imponente castillo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Castellet i la Gornal mantiene vivas las tradiciones populares catalanas. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto, con verbenas, actividades culturales, castillos humanos y los típicos correfocs que llenan las calles de chispas y tambores.
En junio se celebra la festividad de Sant Pere, patrón del núcleo de Castellet, con actos religiosos y populares que reúnen a los vecinos. Por su parte, la Gornal celebra Sant Miquel en septiembre, con eventos similares que refuerzan la identidad de cada núcleo.
Como en toda la comarca, en invierno se celebran las calçotadas, auténticas fiestas gastronómicas donde se asan estos tiernos cebollines y se acompañan con salsa romesco y vino de la tierra. Es una experiencia imprescindible para conocer la cultura popular catalana.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Castellet i la Gornal se encuentra a unos 50 kilómetros por la A-7 o la C-15, tomando después carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos en coche. También es posible llegar en transporte público combinando tren y autobús desde Vilafranca del Penedès.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales, con temperaturas suaves perfectas para caminar y disfrutar del paisaje. El otoño, además, es tiempo de vendimia, cuando los viñedos se llenan de actividad y color.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos rurales. Si visitas bodegas, es recomendable reservar con antelación. Y no olvides probar los productos locales en alguno de los establecimientos del pueblo.