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sobre Capellades
Villa con gran tradición papelera situada sobre un riscal de travertino
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En el corazón de la comarca de Anoia, a orillas del río homónimo, Capellades se presenta como uno de esos pueblos catalanes que han sabido preservar su identidad industrial y artesanal mientras abrazan el turismo cultural. Con sus 5.417 habitantes, esta villa situada a 317 metros de altitud conserva un patrimonio singular ligado al agua y al papel que la convierte en un destino perfecto para una escapada de fin de semana desde Barcelona.
El carácter de Capellades se forja en la conjunción de historia y naturaleza. Sus calles conservan la memoria de siglos de actividad papelera, una industria que aprovechó las aguas cristalinas del río Anoia para crear un producto de calidad reconocida en toda Europa. Pero más allá de su legado industrial, el municipio sorprende con espacios naturales de gran belleza, como las pozas y saltos de agua que salpican su entorno, creando rincones de serenidad a pocos kilómetros de la capital catalana.
Visitar Capellades es adentrarse en una Cataluña auténtica, alejada de circuitos masificados, donde el ritmo pausado invita a disfrutar de cada detalle: desde la arquitectura modernista de algunos edificios hasta los senderos que serpentean junto al río, pasando por la gastronomía tradicional que aún se conserva en sus comedores.
Qué ver en Capellades
El Museo Molino Papelero de Capellades es, sin duda, la joya de la corona del patrimonio local. Instalado en un antiguo molino del siglo XVIII que funcionó hasta 1960, este espacio museístico único en Cataluña permite descubrir todos los secretos de la fabricación tradicional del papel. El edificio conserva la maquinaria original y ofrece demostraciones en vivo del proceso artesanal, haciendo que la visita resulte especialmente didáctica para familias con niños.
El casco antiguo merece un paseo tranquilo para descubrir rincones con encanto. La iglesia parroquial de Santa María, de origen medieval pero reconstruida en el siglo XVIII, preside la plaza principal. En los alrededores del núcleo histórico, algunas fachadas modernistas testimonian la prosperidad que vivió la villa a finales del siglo XIX y principios del XX.
Pero el auténtico tesoro natural de Capellades son las Basses de Can Maçana, un conjunto de pozas y cascadas formadas por el río Anoia que crean un microclima especial. Este paraje, de acceso gratuito, ofrece un espectáculo refrescante especialmente en primavera, cuando el caudal del río es más generoso. Los paseos entablados facilitan el recorrido y permiten acercarse a los saltos de agua de forma segura.
La Torre del Breny, construcción medieval situada en un cerro cercano, ofrece vistas panorámicas de la comarca y constituye un objetivo perfecto para los amantes del senderismo suave.
Qué hacer
Capellades es un destino ideal para combinar cultura y actividades al aire libre. El Parque de la Cigarrería, antiguo recinto industrial reconvertido en zona verde, es perfecto para paseos en familia y cuenta con áreas de picnic.
Las rutas de senderismo son variadas y asequibles. El camino que sigue el curso del río Anoia permite descubrir antiguos molinos y lavaderos, mientras que las ascensiones a los cerros circundantes recompensan con vistas espléndidas de la Cataluña central. Una ruta muy recomendable es la que conecta Capellades con La Pobla de Claramunt, pasando junto al imponente castillo medieval que domina la comarca.
Los aficionados a la BTT encontrarán senderos señalizados de dificultad media que recorren el entorno agrícola y boscoso de la zona. En el propio municipio existe un circuito urbano para iniciarse en este deporte.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: la coca de recapte, los embutidos artesanales y los guisos tradicionales de la cocina catalana. Varios establecimientos del centro ofrecen menús que recuperan recetas tradicionales, especialmente los fines de semana.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a San Bartolomé, con el programa habitual de gigantes, cabezudos, habaneras y verbenas populares. Durante estos días, las calles del pueblo se llenan de actividad y es posible degustar productos locales en las paradas gastronómicas.
En mayo, la Feria de la Ascensión recupera una tradición centenaria de mercado que atraía a comerciantes de toda la comarca. Actualmente mantiene su carácter festivo con actividades culturales y artesanales.
La Feria del Papel, que se organiza periódicamente, pone en valor el patrimonio papelero del municipio con talleres, exposiciones y mercado de productos artesanales relacionados con este material.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Capellades se encuentra a unos 60 kilómetros por la C-15 (Eix Diagonal) en dirección a Lleida, con un tiempo de viaje aproximado de 50 minutos en coche. También existe conexión en autobús desde Barcelona y desde Igualada, la capital de la comarca.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para visitar Capellades, cuando las temperaturas son agradables para caminar y el caudal del río permite disfrutar plenamente de las Basses. El verano puede ser caluroso, aunque el frescor del río compensa.
Consejos: Reserva al menos medio día para visitar el museo del papel y disfrutar del entorno natural de las pozas. Si viajas con niños, la combinación de museo interactivo y naturaleza resulta muy atractiva. Lleva calzado cómodo para los paseos junto al río.