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sobre Igualada
Capital de la Anoia con gran tradición industrial textil y curtidora y el European Balloon Festival
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A poco más de 60 kilómetros de Barcelona, en el corazón de la comarca de l'Anoia, Igualada se despliega como una ciudad con personalidad propia que ha sabido conjugar su potente pasado industrial con un patrimonio cultural sorprendente. Con más de 41.000 habitantes y situada a 315 metros de altitud, esta villa catalana es mucho más que un punto de paso: es un destino que invita a descubrir la Cataluña interior, esa que late entre calles comerciales, museos singulares y tradiciones centenarias.
El carácter de Igualada se forjó al calor de la industria textil y curtidora, actividades que durante siglos marcaron el ritmo de vida de sus habitantes. Hoy, esas naves industriales reconvertidas y ese aire de modernidad conviven con un casco antiguo que guarda historias medievales, con iglesias góticas y espacios que narran la evolución de una ciudad que nunca ha dejado de reinventarse.
Pasear por Igualada es descubrir una ciudad viva, dinámica, donde la cultura ocupa un lugar protagonista y donde el visitante encuentra desde propuestas museísticas únicas hasta una gastronomía que refleja lo mejor de la cocina catalana de interior.
Qué ver en Igualada
El Museo de la Piel de Igualada y Comarcal de l'Anoia (Museu de la Pell) es, sin duda, la visita imprescindible. Ubicado en el antiguo barrio de curtidores conocido como Les Adoberies, este museo único en Europa permite comprender la importancia histórica de la industria del cuero en la ciudad. El recorrido por las antiguas instalaciones curtidoras, con sus pilas de piedra y sus espacios de trabajo conservados, resulta fascinante tanto para adultos como para familias.
En el casco antiguo destaca la Basílica de Santa María, un templo gótico del siglo XIV con una imponente nave central y un campanario octogonal que domina el perfil urbano. Muy cerca se encuentra la Iglesia del Roser, construida en el siglo XVIII, que presenta una elegante fachada barroca. El Ayuntamiento, ubicado en un edificio neoclásico del siglo XIX, preside la Plaza del Ayuntamiento, el corazón neurálgico de la ciudad.
Para los amantes del arte y la arquitectura contemporánea, el Museo Comarcal de l'Anoia ofrece exposiciones temporales de calidad, mientras que el modernismo catalán dejó su huella en edificios como el antiguo Hospital Civil o algunas casas señoriales que salpican el centro histórico.
No hay que perderse un paseo por el Paseo Verdaguer, la arteria comercial y social de Igualada, flanqueada por plátanos centenarios y con una animada vida de terrazas. Desde aquí se accede fácilmente al Parque Central, un pulmón verde ideal para desconectar.
Qué hacer
Igualada es una base perfecta para explorar la comarca de l'Anoia. Los aficionados al senderismo pueden adentrarse en rutas que recorren los alrededores, como el camino hacia Montserrat, la montaña mágica que se divisa desde la ciudad en días despejados, o rutas más tranquilas por el valle del río Anoia y el río Òdena.
El European Balloon Festival, el encuentro de globos aerostáticos más importante del sur de Europa, transforma Igualada cada julio en un espectáculo visual único. Ver decenas de globos surcando el cielo anoiense al amanecer es una experiencia memorable que atrae a miles de visitantes.
Los amantes del motor tienen una cita en el Circuit de Catalunya, situado a escasos kilómetros, donde se celebran pruebas de automovilismo y motociclismo durante todo el año.
En el plano gastronómico, Igualada ofrece una cocina que bebe de la tradición catalana: calçots en temporada, platos de cuchara como mongetes con butifarra, y los postres tradicionales de la comarca. Los mercados locales son perfectos para adquirir productos de proximidad, desde embutidos artesanos hasta quesos y vinos del Penedès, la vecina comarca vinícola.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Igualada tiene dos momentos estelares. La Fiesta Mayor, celebrada en torno al 23 de agosto, llena las calles de conciertos, pasacalles, correfocs y actuaciones de castellers. Es el momento en que los igualadinos recuperan sus tradiciones con mayor intensidad.
Pero si hay una celebración que define la identidad local, esa es sin duda el European Balloon Festival a principios de julio. Durante cuatro días, la ciudad se convierte en el epicentro mundial del vuelo en globo, con exhibiciones diurnas y nocturnas (los espectaculares night glows), conciertos y un ambiente festivo único.
En invierno, la ciudad celebra su Feria de la Candelera a principios de febrero, una de las ferias comerciales más antiguas de Cataluña, con origen medieval, que atrae a visitantes de toda la comarca.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Igualada está perfectamente conectada por la autopista A-2 (salida 556), con un trayecto de aproximadamente 50 minutos. También existe servicio regular de autobús y tren (línea R6 de Rodalies), aunque este último requiere transbordo.
Mejor época: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar de la ciudad con temperaturas agradables. Si tu objetivo es vivir el European Balloon Festival, reserva con antelación para principios de julio.
Consejos útiles: Igualada cuenta con una buena red de aparcamientos públicos en el centro. La oficina de turismo, situada en el Museo de la Piel, ofrece rutas autoguiadas y material informativo. No te vayas sin probar los dulces tradicionales de las pastelerías del centro histórico.