Artículo completo
sobre Piera
Municipio extenso con un castillo medieval y múltiples urbanizaciones
Ocultar artículo Leer artículo completo
Entre las suaves colinas de la comarca del Anoia, a medio camino entre Barcelona y el interior catalán, Piera se presenta como un destino que invita a descubrir la Cataluña menos conocida. Con sus 17.203 habitantes y situada a 324 metros de altitud, esta villa conserva el encanto de los pueblos que han sabido mantener su identidad rural sin renunciar a la proximidad con la gran ciudad.
El municipio se extiende por un territorio donde los viñedos, los campos de almendros y los bosques de pino crean un mosaico paisajístico característico de las tierras bajas catalanas. Piera ha sido históricamente un punto de paso y encuentro, lo que ha dejado huellas en su patrimonio y en el carácter acogedor de sus gentes.
Recorrer sus calles es adentrarse en una historia que se remonta siglos atrás, donde las piedras de sus edificios hablan de un pasado vinculado a la agricultura, el comercio y las tradiciones catalanas más arraigadas.
Qué ver en Piera
El castillo de Piera, aunque en estado de ruina, sigue siendo el símbolo más emblemático del municipio. Esta fortificación medieval, documentada desde el siglo X, corona una colina que ofrece vistas panorámicas sobre la población y el territorio circundante. El paseo hasta el castillo es en sí mismo una experiencia recomendable, especialmente al atardecer.
La iglesia parroquial de Santa Maria representa el corazón espiritual de la villa. Este templo de origen medieval ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos, pero mantiene elementos arquitectónicos de interés que merecen una visita pausada. Su ubicación en el casco antiguo permite combinar la visita con un paseo por las calles más tradicionales del pueblo.
El casco antiguo conserva el trazado típico de las villas catalanas, con calles estrechas, plazas donde todavía se respira vida de barrio y casas señoriales que recuerdan épocas de mayor esplendor. Merece la pena perderse sin prisas por estas calles para descubrir rincones con encanto.
Para los amantes de la naturaleza, el entorno natural de Piera ofrece posibilidades interesantes. Los bosques de pino mediterráneo y las zonas de viñedo se pueden recorrer a través de diversos caminos rurales que permiten disfrutar del paisaje del Anoia. La Torre del Camí Ral es otro elemento patrimonial que aparece en las rutas de senderismo por los alrededores.
Qué hacer
Piera es un destino ideal para practicar senderismo y cicloturismo. Existen varias rutas que permiten conocer el territorio, desde paseos sencillos aptos para toda la familia hasta recorridos más exigentes para los deportistas. El camino hacia el castillo es una ruta corta pero con recompensa paisajística asegurada.
La gastronomía local está marcada por los productos de la tierra. La proximidad a las zonas vinícolas del Penedès y la tradición agrícola del Anoia se reflejan en una cocina que apuesta por ingredientes de temporada. Los restaurantes del municipio ofrecen propuestas de cocina catalana tradicional donde no faltan los embutidos, las carnes a la brasa y los platos de cuchara.
El municipio cuenta con espacios para disfrutar en familia, como el Parc de Can Xic, un pulmón verde que invita al descanso y donde los más pequeños encuentran zonas de juego. Es perfecto para una tarde tranquila tras las visitas culturales.
Los aficionados al enoturismo encontrarán en Piera una base interesante para explorar bodegas de la zona, ya que el municipio se encuentra en el límite con la Denominación de Origen Penedès.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Piera se celebra a finales de agosto, en honor a San Bartolomé. Durante estos días, el pueblo se llena de actividades tradicionales, conciertos, bailes populares y la inevitable presencia de los gegants y capgrossos, figuras típicas de las festividades catalanas. Los correfocs, donde los diablos danzan entre fuegos artificiales, son uno de los momentos más esperados.
En enero, la celebración de San Antonio Abad mantiene viva la tradición de las Tres Vueltas, una bendición de animales que recuerda el pasado agrícola y ganadero del municipio.
Durante el Carnaval, en febrero o marzo según el calendario, Piera se viste de fiesta con desfiles, disfraces y actividades para todas las edades, manteniendo viva una tradición que cada año convoca a más participantes.
Las celebraciones de San Juan, en junio, y las tradiciones navideñas completan un calendario festivo que refleja el espíritu comunitario de la villa.
Información práctica
Cómo llegar: Piera se encuentra a unos 50 kilómetros de Barcelona, con acceso directo desde la A-2 (Autopista del Nordeste). En transporte público, cuenta con estación de Renfe en la línea R6 (Barcelona-Igualada), lo que facilita el acceso desde la capital catalana en aproximadamente una hora. Desde Igualada, capital de comarca, apenas distan 15 kilómetros.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más agradables, con temperaturas suaves ideales para caminar y explorar el entorno. El verano, aunque más caluroso, coincide con la Fiesta Mayor y ofrece un ambiente festivo especial.
Consejos: Piera es un destino que se disfruta con calma, ideal para una escapada de fin de semana desde Barcelona o como punto de partida para explorar el Anoia. Es recomendable llevar calzado cómodo para las rutas de senderismo y, si visitas el castillo, tener en cuenta que el acceso implica una pequeña caminata con desnivel.