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sobre Santa Maria de Miralles
Municipio de masías dispersas y el castillo de Miralles
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Aparca donde puedas. Las calles son estrechas y no hay zonas habilitadas. Si vienes desde Barcelona, sal en Igualada por la A-2 y sigue las indicaciones. En una hora estás aquí.
Trae agua si piensas caminar. No hay bares abiertos a diario ni tiendas.
El pueblo se ve rápido
En un cuarto de hora lo recorres. Son cuatro calles con casas bajas, muros de mampostería y tejados a dos aguas. La mayoría están como siempre, sin reformas ostentosas.
La iglesia de Santa María es el edificio que sobresale. Es románica, del siglo XII, con modificaciones posteriores. Se ve desde los campos de alrededor.
Sal a andar por los caminos rurales
Al salir del núcleo empiezan las pistas agrícolas. Son anchas, sin desnivel importante, entre campos de cereal y alguna zona de bosque bajo.
No te perderás. Sirven para estirar las piernas media hora y volver al coche. En primavera está verde; en verano, más seco.
Por las carreteras comarcales pasan ciclistas. Hay cuestas constantes.
No vengas buscando servicios
Es un municipio de 144 habitantes. No hay restaurantes ni comercios básicos con horario fiable.
Para comer o comprar algo tienes que ir a Igualada, a 20 minutos en coche.
Fiestas locales
La fiesta mayor es el 15 de agosto, Santa María. Suele haber una misa y una comida comunal para los vecinos.
No es un evento turístico.
Mejor como parada breve
Santa Maria de Miralles es una parada rápida en una ruta por la Anoia. Aparca, da una vuelta por el pueblo y camina un poco por los campos.
Si necesitas más cosas, quédate en Igualada y ven aquí solo un rato