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sobre Vilanova del Camí
Municipio unido a Igualada con el parque fluvial del Anoia
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En el corazón de la comarca de Anoia, a escasos kilómetros de la capital provincial, Vilanova del Camí se revela como un destino auténtico donde la tradición industrial convive con el encanto de la Cataluña interior. Con sus 12.758 habitantes y situada a 302 metros de altitud, esta villa catalana conserva ese equilibrio perfecto entre la modernidad y las raíces de un territorio que ha sabido transformarse sin perder su esencia.
El nombre del municipio ya nos habla de su historia: "del Camí" hace referencia a su ubicación estratégica junto a antiguas vías de comunicación que conectaban Barcelona con el interior. Hoy, esa misma posición privilegiada la convierte en un punto de partida ideal para explorar la comarca de Anoia, descubrir su patrimonio industrial textil y disfrutar de los paisajes del interior catalán, lejos del bullicio de las zonas costeras.
Pasear por Vilanova del Camí es adentrarse en un pueblo que mira al futuro sin olvidar su pasado, donde las chimeneas de antiguas fábricas textiles se han convertido en símbolos de identidad y donde la vida cotidiana fluye con ese ritmo tranquilo característico de las poblaciones del interior.
Qué ver en Vilanova del Camí
El patrimonio de Vilanova del Camí está marcado por su pasado industrial, especialmente vinculado a la industria textil que floreció durante los siglos XIX y XX. Las antiguas colonias industriales y las chimeneas que todavía se alzan en el paisaje urbano son testigos de esa época de esplendor manufacturero que definió la economía de la comarca.
La iglesia parroquial de Sant Martí constituye el principal referente histórico del centro urbano. Aunque el edificio actual es de construcción moderna, conserva elementos que nos hablan de la evolución del núcleo poblacional a lo largo de los siglos.
El entorno natural ofrece espacios para el paseo y el contacto con el paisaje característico de la depresión central catalana. Los alrededores del municipio presentan caminos rurales que serpentean entre campos de cultivo y pequeños bosques de pinos, ideales para caminatas tranquilas y rutas en bicicleta de nivel suave.
Merece la pena acercarse al Parc del Mil·lenari, un espacio verde que se ha convertido en pulmón de la localidad y punto de encuentro para sus habitantes, perfecto para comprender el día a día de la villa.
Qué hacer
Vilanova del Camí es un excelente punto de partida para descubrir la comarca de Anoia. Desde aquí se pueden planificar excursiones a Igualada, la capital comarcal situada a pocos kilómetros, conocida por su museo de la piel y su importante patrimonio modernista.
Los aficionados al senderismo encontrarán diversas rutas por los alrededores que permiten conocer el paisaje agrícola de la zona y conectar con poblaciones vecinas a través de antiguos caminos rurales. Las rutas son generalmente de dificultad baja a moderada, aptas para toda la familia.
La gastronomía local refleja la cocina tradicional catalana de interior, con platos contundentes donde la carne y los embutidos tienen protagonismo. Los productos de la huerta de Anoia, las legumbres y los guisos de temporada forman parte de una tradición culinaria que vale la pena descubrir en los establecimientos del municipio y la comarca.
Para los interesados en el turismo industrial, la comarca de Anoia ofrece diversas rutas temáticas que permiten comprender la importancia de la industria textil en la configuración social y económica del territorio durante el siglo pasado.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Vilanova del Camí gira en torno a celebraciones tradicionales catalanas que congregan a vecinos y visitantes. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a Sant Martí, el patrón del municipio. Durante varios días, las calles se llenan de actividades populares, actuaciones musicales, bailes tradicionales y los elementos festivos característicos de la cultura catalana como los castellers y los gegants.
En invierno, las celebraciones de Sant Antoni, a mediados de enero, mantienen viva la tradición de las hogueras y las bendiciones de animales, un legado rural que persiste en muchas poblaciones del interior catalán.
La verbena de Sant Joan, la noche del 23 de junio, se celebra con la intensidad característica de Cataluña, con coca y cava, música y fuegos artificiales que iluminan el cielo de verano.
Información práctica
Cómo llegar: Vilanova del Camí se encuentra a unos 60 kilómetros de Barcelona por la autovía A-2. El acceso es sencillo y el trayecto en coche dura aproximadamente 45 minutos desde la capital provincial. También existe conexión mediante transporte público regular con Barcelona e Igualada.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son estaciones ideales, con temperaturas suaves que invitan a caminar y explorar la comarca. El verano puede ser caluroso, característico del clima mediterráneo de interior, aunque las Fiestas Mayores de agosto justifican una visita en esa época.
Consejos útiles: Vilanova del Camí es perfecta para una escapada de día desde Barcelona o como base para explorar la comarca de Anoia durante un fin de semana. Combina la visita con Igualada y otros pueblos cercanos para obtener una visión completa del territorio. Calzado cómodo para pasear y cámara fotográfica para capturar las chimeneas industriales son recomendables.