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sobre Cardona
Villa histórica dominada por un impresionante castillo y famosa por su montaña de sal
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En el corazón de la Catalunya Central, sobre un promontorio que domina el valle del río Cardener, se alza Cardona como un testimonio vivo de siglos de historia. Este municipio de 4.569 habitantes, situado a 507 metros de altitud en la comarca del Bages, ha forjado su identidad en torno a dos elementos singulares: su imponente castillo medieval y su montaña de sal, una formación geológica única que durante siglos fue fuente de riqueza y poder para los señores de Cardona.
Pasear por Cardona es retroceder en el tiempo. Sus calles empinadas, sus murallas centenarias y la silueta de su castillo recortada contra el cielo crean una estampa que parece detenida en la Edad Media. Pero Cardona no es solo historia: es también un destino que invita a descubrir paisajes naturales, a disfrutar de la gastronomía de interior catalana y a sumergirse en tradiciones que se mantienen vivas generación tras generación.
La proximidad a Barcelona —apenas una hora en coche— convierte a Cardona en una escapada perfecta para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de la ciudad, adentrándose en una Catalunya profunda donde el patrimonio y la naturaleza se funden de manera excepcional.
Qué ver en Cardona
El Castillo de Cardona es, sin duda, la joya de la corona. Este conjunto fortificado del siglo IX, que fue residencia de los poderosos duques de Cardona, domina toda la población desde lo alto del cerro. Dentro del recinto destaca la Colegiata de Sant Vicenç, una obra maestra del románico lombardo del siglo XI, con su característica torre cilíndrica y una cripta de impresionante belleza. El castillo, actualmente convertido en parador nacional, permite visitas guiadas que recorren sus murallas, patios y estancias, ofreciendo panorámicas espectaculares del valle.
La Montaña de Sal representa el otro gran atractivo de Cardona. Esta formación diapírica, visible desde varios puntos del pueblo, es una rareza geológica que emerge del subsuelo creando un paisaje casi lunar. El Parque Cultural de la Montaña de Sal ofrece visitas guiadas que descienden a las antiguas galerías mineras, permitiendo admirar formaciones salinas de colores sorprendentes y conocer la historia de esta explotación que se remonta a la época romana.
En el casco antiguo, el barrio medieval conserva su trazado original con callejones estrechos, portales góticos y casas señoriales. La Iglesia de Sant Miquel, de estilo gótico, y los restos de las antiguas murallas medievales completan el conjunto monumental. No hay que perderse el Portal de Graells, una de las antiguas puertas de acceso a la villa fortificada.
Qué hacer
Cardona es un excelente punto de partida para rutas de senderismo que recorren los paisajes del Bages. El Camino de los Buenos Hombres pasa por la zona, ofreciendo itinerarios de diferente dificultad que atraviesan bosques de encinas y campos de cultivo. La ruta que rodea la Montaña de Sal permite apreciar este fenómeno geológico desde diferentes perspectivas.
Para los aficionados a la historia, además de las visitas al castillo y la mina, existe un centro de interpretación medieval que contextualiza la importancia histórica de Cardona en la Catalunya medieval. Las visitas teatralizadas, especialmente durante los fines de semana, añaden un componente lúdico ideal para familias.
La gastronomía local se basa en productos de la tierra: carnes de caza, embutidos artesanos, legumbres del Bages y la tradicional coca de recapte. Los restaurantes del centro histórico ofrecen cocina catalana tradicional, donde no faltan platos como la escudella, el conejo con caracoles o las patatas con costillas. Algunos establecimientos mantienen recetas ancestrales adaptadas a los gustos actuales.
En primavera y otoño, las bodegas de la zona organizan catas y visitas, permitiendo descubrir los vinos con denominación de origen Pla de Bages, una región vitivinícola en pleno renacimiento.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cardona está marcado por celebraciones que hunden sus raíces en la historia medieval. La Fiesta Mayor, que se celebra a principios de septiembre, incluye actos tradicionales como el correfoc, sardanas, castells y conciertos. Es el momento más animado del año en el pueblo.
En febrero tiene lugar la Feria de la Candelaria, uno de los mercados medievales más antiguos de Catalunya, con origen en el siglo XIV. Durante varios días, el centro histórico se transforma con puestos de artesanía, demostraciones de oficios tradicionales y ambiente festivo.
La Semana Medieval, generalmente en mayo, recrea el pasado señorial de Cardona con mercado, espectáculos de falconería, justas y música de época. Las calles se llenan de personajes ataviados con trajes medievales y el ambiente transporta a los visitantes varios siglos atrás.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, se accede por la C-16 (Eje del Llobregat) hasta Manresa, y desde allí por la C-55 dirección Solsona. El trayecto dura aproximadamente una hora. También existe servicio de autobús regular desde Barcelona y Manresa.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales por las temperaturas suaves y la luz especial que realza el patrimonio. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas. En invierno, el ambiente es más tranquilo y el paisaje adquiere una belleza austera.
Consejos útiles: Reserva con antelación si quieres visitar la Montaña de Sal, ya que las plazas son limitadas. Para visitar el castillo, verifica los horarios según la temporada. Lleva calzado cómodo para recorrer las calles empinadas del casco antiguo.