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sobre Sallent
Villa minera e industrial atravesada por el Llobregat con restos medievales
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En el corazón de la comarca del Bages, donde el río Llobregat traza su camino hacia el Mediterráneo, se encuentra Sallent, una villa de 6.835 habitantes que conserva la memoria de su pasado minero e industrial junto a un patrimonio histórico que sorprende al viajero. A 278 metros de altitud, este municipio catalán representa el equilibrio perfecto entre la tradición de la Cataluña interior y la cercanía a Barcelona, ofreciendo al visitante una experiencia auténtica lejos de las rutas más transitadas.
Pasear por Sallent es descubrir los testimonios de distintas épocas que han dejado su huella en las piedras de sus iglesias, en las fachadas de sus edificios modernistas y en las historias que aún se cuentan sobre las minas de potasa que marcaron el siglo XX. El río Llobregat no solo aporta frescura al paisaje, sino que ha sido históricamente el eje vertebrador de la vida económica y social de la villa.
Esta localidad del Bages invita a tomarse las cosas con calma, a disfrutar de la gastronomía local y a explorar un entorno natural que combina riberas fluviales con paisajes de secano típicamente mediterráneos, perfectos para el senderismo y el cicloturismo.
Qué ver en Sallent
El Puente Medieval sobre el río Llobregat es, sin duda, uno de los símbolos más fotografiados de Sallent. Esta construcción de origen medieval, aunque restaurada en diversas ocasiones, ofrece una estampa inolvidable y es el punto de partida ideal para conocer la villa.
La iglesia parroquial de Santa María, de origen románico pero reconstruida en estilo gótico, preside el casco antiguo con su imponente estructura. Aunque sufrió daños durante la Guerra Civil, conserva elementos arquitectónicos de interés y representa el centro espiritual e histórico del municipio.
No puede pasarse por alto el patrimonio modernista que salpica algunas calles de Sallent, testimonio de la prosperidad que trajeron las industrias textiles y mineras a principios del siglo XX. Edificios de viviendas con fachadas trabajadas muestran la influencia de este movimiento artístico en la Cataluña industrial.
El Museo de Sallent ofrece un recorrido por la historia local, con especial atención al pasado minero de las explotaciones de potasa que marcaron profundamente la identidad del municipio durante décadas. Es una visita imprescindible para comprender la evolución de la villa.
Para los amantes de la naturaleza, el entorno del río Llobregat proporciona agradables paseos fluviales donde observar la flora y fauna ribereña. Los miradores naturales desde algunas elevaciones cercanas permiten contemplar el valle y comprender la geografía de la comarca.
Qué hacer
Sallent es base perfecta para rutas de senderismo que recorren el Bages profundo. Los caminos entre viñedos, campos de secano y bosques de ribera ofrecen distintos niveles de dificultad, aptos tanto para familias como para senderistas experimentados.
El cicloturismo encuentra en los alrededores de Sallent un terreno ideal, con carreteras secundarias de poco tráfico que conectan con otros municipios vecinos como Artés, Santpedor o Manresa. Las rutas ciclistas permiten descubrir masías centenarias y paisajes típicos de la Cataluña central.
La gastronomía local merece una atención especial. La cocina tradicional del Bages se basa en productos de la tierra: legumbres, carnes, embutidos y, por supuesto, los vinos de la DO Pla de Bages. Los restaurantes de la zona ofrecen platos contundentes como la escudella, el conejo con caracoles o las patatas con costillas.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en el puente medieval, las perspectivas del río y los atardeceres sobre el valle del Llobregat motivos perfectos para capturar la esencia de la Cataluña interior.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Sallent se celebra en torno al 8 de septiembre, en honor a la Virgen de la Salud. Durante varios días, la villa se llena de actividades tradicionales, conciertos, bailes populares y los típicos "castellers" que levantan sus torres humanas.
A mediados de enero tiene lugar la celebración de Sant Antoni, con la tradicional bendición de animales y la hoguera que reúne a los vecinos en una de las fiestas más arraigadas del calendario festivo local.
En verano, especialmente durante julio, se organizan actividades culturales al aire libre que aprovechan las noches templadas para ofrecer conciertos, cine y teatro bajo las estrellas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Sallent se encuentra a unos 70 kilómetros por la C-16 (Eje del Llobregat), tomando la salida hacia Sallent-Balsareny. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora. También existe conexión por autobús regular desde Manresa, que a su vez está bien comunicada con Barcelona por tren.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales por las temperaturas suaves y los colores del paisaje. El verano puede ser caluroso, pero las noches refrescan. El invierno es templado, aunque pueden darse heladas ocasionales.
Consejos prácticos: Sallent es perfecta para una escapada de fin de semana combinándola con la visita a Manresa (a 10 kilómetros) o el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac. Lleva calzado cómodo para explorar el casco antiguo y las rutas naturales. La oficina de turismo del Bages en Manresa puede proporcionar información adicional sobre actividades en la comarca.