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sobre Sant Mateu de Bages
El municipio más grande del Bages pero muy despoblado y natural
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En el corazón de la comarca del Bages, a 569 metros de altitud y alejado de las rutas turísticas más transitadas, Sant Mateu de Bages se presenta como uno de esos pequeños tesoros que Cataluña central guarda para quienes buscan la autenticidad de la vida rural. Con apenas 633 habitantes, este municipio ofrece el sosiego de los paisajes de secano, el valor de un patrimonio rural bien conservado y esa sensación de estar pisando la Cataluña más genuina.
El pueblo se extiende por un territorio de suaves colinas donde los campos de cereal alternan con manchas de bosque mediterráneo, creando un mosaico de colores que cambia con las estaciones. Aquí el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, invitando a desconectar del bullicio urbano y a redescubrir el placer de las cosas sencillas: un paseo entre masías centenarias, el silencio del campo al atardecer o una conversación tranquila en la plaza del pueblo.
Sant Mateu de Bages forma parte de esa red de pequeños municipios que conforman el paisaje rural catalán, lugares donde la tradición agrícola sigue viva y donde el patrimonio arquitectónico popular cuenta la historia de generaciones que han trabajado esta tierra. Una escapada perfecta para quienes valoran el turismo de interior sosegado y auténtico.
Qué ver en Sant Mateu de Bages
El núcleo histórico del pueblo conserva el trazado típico de los asentamientos rurales catalanes, con la iglesia parroquial de Sant Mateu como elemento central. Este templo, aunque de factura sencilla, representa el eje social y arquitectónico del municipio y merece una visita por su integración en el paisaje urbano tradicional.
El verdadero atractivo patrimonial de Sant Mateu de Bages reside en sus masías dispersas por el término municipal. Estas construcciones rurales, muchas de ellas con varios siglos de antigüedad, ejemplifican perfectamente la arquitectura agrícola catalana tradicional, con sus muros de piedra, tejados de teja árabe y estructuras adaptadas a las necesidades del trabajo del campo. Aunque se trata de propiedades privadas, pueden admirarse desde los caminos rurales.
El entorno natural invita a recorrer los caminos que comunican las diferentes masías y núcleos diseminados. El paisaje del Bages interior, con sus campos de cultivo, sus pequeños bosques de encinas y pinos, y sus horizontes amplios, ofrece una belleza discreta pero reconfortante. Es territorio ideal para los amantes de la fotografía de paisaje y para quienes disfrutan observando cómo cambia la luz sobre los campos a lo largo del día.
Qué hacer
Sant Mateu de Bages es destino perfecto para practicar senderismo tranquilo y cicloturismo por caminos rurales. La red de antiguos caminos de carro que conectan las masías permite diseñar rutas circulares de diferente longitud, todas ellas con escaso desnivel y aptas para todo tipo de público. Estas rutas ofrecen la oportunidad de conocer la arquitectura rural dispersa característica de la comarca.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: legumbres, aceite, embutidos artesanales y los platos tradicionales de la cocina rural catalana. Aunque se trata de un municipio muy pequeño, en los pueblos cercanos del Bages pueden encontrarse establecimientos donde degustar la cocina de la zona, basada en recetas transmitidas de generación en generación.
Para completar la experiencia en la comarca, Sant Mateu de Bages constituye un excelente punto de partida para explorar otros municipios del Bages con mayor oferta turística, como Manresa (a unos 20 kilómetros), Cardona con su impresionante castillo y montaña de sal, o Súria y su patrimonio minero. La comarca ofrece también la posibilidad de visitar bodegas y conocer los vinos con denominación de origen Pla de Bages.
Fiestas y tradiciones
Como la mayoría de municipios rurales catalanes, Sant Mateu de Bages celebra su fiesta mayor en honor al patrón del pueblo. Esta festividad, que suele tener lugar alrededor del mes de septiembre, reúne a vecinos y visitantes en torno a las tradiciones locales, con actos religiosos, comidas populares y actividades lúdicas que permiten conocer el espíritu comunitario del lugar.
A lo largo del año, el municipio participa también del calendario festivo de la comarca, con celebraciones como Sant Joan en junio o las castañadas de finales de otoño, tradiciones que mantienen vivo el vínculo con el ciclo agrícola y las costumbres ancestrales del territorio.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona (a unos 80 kilómetros), se accede a Sant Mateu de Bages por la C-16 dirección Manresa, tomando después carreteras comarcales. Desde Manresa, la capital del Bages situada a unos 20 kilómetros, se llega por carreteras locales en dirección noreste. Es imprescindible disponer de vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son muy limitadas.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más recomendables para visitar Sant Mateu de Bages. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son agradables gracias a la altitud. El invierno tiene su encanto, especialmente en días claros, aunque conviene ir preparado para el frío.
Consejos prácticos: Dado el reducido tamaño del municipio, conviene planificar la visita como parte de una ruta más amplia por el Bages. Llevar calzado cómodo para caminar por caminos rurales y agua para las excursiones. Respetar siempre las propiedades privadas y no abandonar los caminos públicos.