Artículo completo
sobre Castellvell del Camp
Municipio residencial situado sobre una colina con la ermita de Santa Anna dominando el Camp de Tarragona
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón del Baix Camp, a apenas quince kilómetros de Tarragona, Castellvell del Camp se alza como uno de esos pueblos catalanes que saben conservar su esencia sin renunciar a la modernidad. Con poco más de 3.000 habitantes y situado a 219 metros de altitud, este municipio tarraconense ofrece ese equilibrio perfecto entre la tranquilidad rural y la proximidad a la costa mediterránea, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan escapadas auténticas.
El nombre del pueblo ya anticipa parte de su historia: "castell vell" hace referencia al antiguo castillo medieval que marcó el origen de esta población. Pasear por sus calles es transitar entre épocas, donde las construcciones tradicionales se entremezclan con el día a día de un municipio dinámico. Los campos de avellanos y olivos que rodean el núcleo urbano recuerdan la vocación agrícola de esta tierra, mientras que las vistas hacia las montañas de Prades al norte añaden un marco natural privilegiado.
Castellvell del Camp representa esa Cataluña interior que muchos desconocen: accesible, acogedora y repleta de pequeños tesoros por descubrir. Un lugar donde el ritmo se ralentiza y donde todavía es posible disfrutar de la autenticidad del Camp de Tarragona.
Qué ver en Castellvell del Camp
El núcleo histórico del pueblo conserva el trazado medieval original, con calles estrechas que invitan a perderse sin prisas. Aunque del antiguo castillo que da nombre al municipio apenas quedan vestigios, su memoria permanece en la configuración urbana y en algunos restos de muralla que pueden intuirse en ciertas zonas.
La iglesia parroquial de Sant Jaume constituye el principal monumento del pueblo. Este templo de origen medieval, aunque reformado en siglos posteriores, presenta elementos arquitectónicos interesantes y es el punto de referencia del casco antiguo. Su campanario se divisa desde diversos puntos del municipio, sirviendo de orientación para los visitantes.
Los alrededores de Castellvell ofrecen paisajes típicos del Camp de Tarragona, con campos de cultivo, masías tradicionales y caminos rurales que serpentean entre avellanos y olivos. La ermita de Sant Jaume Sesoliveres, situada a las afueras del núcleo urbano, es un lugar de paz rodeado de naturaleza que merece una visita, especialmente al atardecer cuando la luz baña los campos circundantes.
Para los amantes del patrimonio rural, las masías dispersas por el término municipal muestran la arquitectura tradicional catalana, con construcciones de piedra que han resistido el paso de los siglos y que siguen formando parte del paisaje agrario de la zona.
Qué hacer
Castellvell del Camp es punto de partida para diversas rutas de senderismo y cicloturismo que recorren el territorio del Baix Camp. Los caminos rurales permiten descubrir el paisaje mediterráneo de interior, con itinerarios de dificultad baja a moderada aptos para toda la familia. La ruta hacia Sant Jaume Sesoliveres es una de las más populares entre los vecinos y visitantes.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra. Los avellanos del Camp de Tarragona tienen denominación de origen protegida, y en Castellvell se pueden encontrar estos frutos secos de calidad excepcional. El aceite de oliva, los vinos de la zona y los productos de huerta completan una oferta gastronómica auténtica que puede degustarse en los establecimientos locales.
El pueblo está bien situado para realizar excursiones de día a otros puntos de interés del Baix Camp, desde las playas de la Costa Daurada hasta las montañas de Prades, pasando por Reus o la propia Tarragona. Esta ubicación estratégica lo convierte en una base tranquila para explorar la comarca.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en agosto en honor a Sant Jaume, patrón del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todas las edades: conciertos, bailes, correfocs, competiciones deportivas y comidas populares que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
En enero tiene lugar la tradicional Festa dels Tres Tombs, dedicada a los animales de tiro y que mantiene viva la tradición agrícola del pueblo. Esta celebración, común en muchos municipios catalanes, incluye la bendición de animales y desfiles con caballos engalanados.
A mediados de septiembre se conmemora Sant Jaume Sesoliveres, con una romería hasta la ermita que reúne a las familias del municipio en un ambiente festivo y campestre, donde no faltan la comida al aire libre y las actividades tradicionales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona, Castellvell del Camp se encuentra a unos 15 kilómetros por la carretera N-420 en dirección a Reus y posteriormente tomando el desvío hacia el pueblo. El trayecto en coche dura aproximadamente 20 minutos. Desde Reus, la distancia es similar. Existe también conexión mediante transporte público con autobuses que enlazan el municipio con Tarragona y otras localidades de la comarca.
Mejor época: La primavera y el otoño son estaciones ideales para visitar Castellvell, con temperaturas agradables perfectas para caminar y disfrutar del entorno natural. El verano permite aprovechar la proximidad a las playas, aunque agosto coincide con la Fiesta Mayor. El invierno es suave, característico del clima mediterráneo de interior.
Consejo útil: Castellvell del Camp es perfecto para una escapada de fin de semana combinada con la visita a otros pueblos del Baix Camp y la costa tarraconense, permitiendo disfrutar tanto del interior como del litoral mediterráneo en un mismo viaje.