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sobre Riudecanyes
Pueblo conocido por su embalse y por ser el acceso al castillo de Escornalbou
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En el corazón del Baix Camp, entre viñedos y campos de avellanos que dibujan un paisaje típicamente tarraconense, se encuentra Riudecanyes, un pueblo de poco más de mil trescientos habitantes que conserva intacto el ritmo pausado de la vida rural catalana. A 195 metros de altitud, este municipio ofrece al viajero la oportunidad de desconectar del bullicio costero sin alejarse demasiado del Mediterráneo, en una comarca que sabe equilibrar tradición agrícola y calidad de vida.
El nombre del pueblo ya evoca su esencia: "riu de canyes" (río de cañas), recordando los cursos de agua que históricamente han marcado el paisaje y la economía local. Pasear por sus calles es descubrir un urbanismo que combina el núcleo antiguo con la expansión más reciente, manteniendo esa atmósfera tranquila que buscan quienes desean conocer la Cataluña interior auténtica.
Riudecanyes es, además, un excelente punto de partida para explorar el Baix Camp, una comarca que aúna el patrimonio cisterciense, la tradición vinícola y la proximidad a la costa dorada tarraconense, todo ello en un radio de pocos kilómetros.
Qué ver en Riudecanyes
El elemento patrimonial más destacado del pueblo es la Iglesia Parroquial de Sant Jaume, un templo que refleja las diversas etapas constructivas del municipio. Su estructura muestra elementos de diferentes períodos, con una sobriedad arquitectónica característica de las iglesias rurales catalanas. El campanario se alza como referencia visual desde cualquier punto del pueblo.
El núcleo histórico conserva el trazado medieval típico de los pueblos agrícolas de la zona, con calles estrechas y plazas donde todavía se respira el ambiente de pueblo de interior. Merece la pena perderse por sus rincones para descubrir casas señoriales que atestiguan el pasado agrícola próspero de la localidad.
En los alrededores, el paisaje rural es protagonista absoluto. Los campos de avellanos y viñedos crean un mosaico cromático que cambia con las estaciones: el verde intenso de primavera, los tonos dorados del verano y los ocres del otoño. Estos campos no son solo decorativos; forman parte del motor económico tradicional de la zona y conectan Riudecanyes con la denominación de origen Avellana de Reus.
La riera de Riudecanyes, aunque de caudal estacional, marca el paisaje y ofrece agradables paseos naturales donde observar la vegetación de ribera mediterránea.
Qué hacer
Riudecanyes es territorio ideal para el senderismo suave y las rutas en bicicleta. Los caminos rurales que conectan el pueblo con las masías vecinas y otros municipios del Baix Camp permiten disfrutar del paisaje agrícola sin grandes desniveles. Una opción interesante es seguir antiguos caminos entre campos de cultivo hasta localidades cercanas como Riudecols o Alforja.
La gastronomía local se fundamenta en los productos de la tierra. La avellana es protagonista indiscutible, presente en elaboraciones dulces y saladas. El aceite de oliva virgen extra, los vinos de la DO Tarragona y los frutos secos configuran una despensa mediterránea de calidad. En el pueblo se pueden encontrar establecimientos donde degustar la cocina tradicional catalana, con platos como la escalivada, los calçots en temporada o los guisos de montaña.
La proximidad a la Ruta del Cister convierte a Riudecanyes en un buen campo base para visitar los monasterios de Poblet, Santes Creus y Vallbona de les Monges, tres joyas del románico y gótico catalán que forman parte del patrimonio cultural más importante de Cataluña.
Para los interesados en el enoturismo, la comarca del Baix Camp cuenta con bodegas que ofrecen visitas y catas, permitiendo conocer los vinos de la tierra en su contexto de producción.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en honor a Sant Jaume, patrón del pueblo, alrededor del 25 de julio. Durante estos días, Riudecanyes se llena de actividades: verbenas, comidas populares, actos religiosos y las tradicionales actuaciones de los castellers, aunque sea en municipios vecinos de mayor tamaño.
En verano, el pueblo organiza actividades culturales y festivas que animan las noches estivales, con conciertos y eventos para todas las edades.
Como en toda Cataluña, Sant Joan (23 de junio) marca el inicio del verano con hogueras y celebraciones, mientras que la Diada de Catalunya (11 de septiembre) se conmemora con actos institucionales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona capital, Riudecanyes se encuentra a unos 25 kilómetros por la N-420 en dirección a Reus y posteriormente por carreteras comarcales. El trayecto en coche dura aproximadamente 30 minutos. Desde Reus, la distancia es aún menor, unos 10 kilómetros, lo que facilita el acceso también desde el aeropuerto de Reus.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales por las temperaturas suaves y la belleza del paisaje agrícola. El verano permite disfrutar de las fiestas mayores, aunque las temperaturas pueden ser elevadas. El invierno es tranquilo y perfecto para quienes buscan máxima calma.
Consejos: Riudecanyes es un destino para tomarse con calma. No esperes grandes monumentos, sino la autenticidad de un pueblo rural catalán. Combina la visita con otros municipios del Baix Camp para tener una experiencia más completa de la comarca.