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sobre Xerta
Pueblo conocido por su impresionante azud en el Ebro y sus casas señoriales
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A orillas del río Ebro, donde el valle se ensancha generoso entre huertas de naranjos y melocotoneros, se extiende Xerta, un tranquilo municipio del Baix Ebre que conserva el pulso pausado de los pueblos ribereños. Con poco más de mil habitantes, esta localidad tarraconense a apenas 12 metros sobre el nivel del mar es un destino perfecto para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de la civilización, descubriendo la Cataluña más auténtica y menos transitada.
El pueblo respira historia entre sus calles estrechas y sus construcciones de piedra, mientras el Ebro marca el ritmo de vida como lo ha hecho durante siglos. Xerta forma parte de ese territorio fértil que los árabes denominaron "la huerta", y que hoy sigue siendo uno de los principales productores de cítricos y frutas de Cataluña. Aquí, el viajero encuentra ese equilibrio difícil entre patrimonio cultural, naturaleza fluvial y gastronomía de huerta que define el carácter del Baix Ebre.
Situada estratégicamente entre Tortosa y el interior de las Terres de l'Ebre, Xerta es también punto de partida ideal para explorar la comarca, con la ventaja de ofrecer la tranquilidad de un pueblo pequeño donde el turismo masivo aún no ha llegado.
Qué ver en Xerta
El patrimonio arquitectónico de Xerta, aunque modesto, refleja siglos de historia. La Iglesia Parroquial de San Bartolomé preside el núcleo urbano con su silueta característica. Este templo, reconstruido tras la Guerra Civil, conserva elementos que recuerdan su pasado y constituye el centro neurálgico del pueblo, especialmente durante las celebraciones religiosas.
Paseando por el casco antiguo, el visitante descubre la arquitectura popular catalana con sus fachadas de piedra, balcones tradicionales y ese trazado urbano irregular que habla de un crecimiento orgánico a lo largo de los siglos. Las calles invitan a perderse sin prisa, observando detalles como los antiguos portales y las placetas donde todavía se reúnen los vecinos.
Pero si hay algo que define Xerta es su relación con el río Ebro. Los márgenes fluviales ofrecen espacios naturales perfectos para el paseo y la observación de aves. El paisaje de ribera, con sus chopos, cañaverales y huertas que llegan hasta el agua, crea un ecosistema de gran valor ecológico donde no es raro avistar garzas, martinetes y otras especies acuáticas.
Las huertas tradicionales que rodean el pueblo son en sí mismas un atractivo paisajístico y cultural. Los campos de cítricos, organizados en parcelas geométricas surcadas por acequias, muestran un sistema de cultivo y riego heredado de la época andalusí que sigue funcionando en pleno siglo XXI.
Qué hacer
Xerta es punto de partida excelente para rutas de senderismo y cicloturismo. El camino que discurre paralelo al Ebro permite paseos fáciles aptos para toda la familia, donde disfrutar del paisaje fluvial y de las vistas sobre el agua. Los más activos pueden adentrarse en las rutas que conectan con pueblos vecinos como Aldover o Benifallet.
La gastronomía de huerta es otro de los grandes atractivos. La proximidad a Tortosa garantiza acceso a restaurantes donde probar la cocina tradicional del Baix Ebre: arroces del delta, pescados de río, caracoles, y por supuesto, las frutas y verduras locales. Los cítricos de Xerta tienen denominación de origen y merecen atención especial.
Para los amantes de la pesca, el Ebro ofrece posibilidades interesantes, siempre respetando las normativas locales. La zona es conocida entre los pescadores por la presencia de diversas especies autóctonas y también de siluro, que ha colonizado estas aguas en las últimas décadas.
Una experiencia recomendable es simplemente perderse por los caminos rurales que cruzan las huertas, especialmente al atardecer, cuando la luz dorada baña los naranjos y el ambiente se llena de paz. En primavera, el aroma del azahar inunda el ambiente creando una experiencia sensorial inolvidable.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en torno al 24 de agosto, en honor a San Bartolomé, patrón del pueblo. Durante estos días, Xerta se llena de actividades populares, conciertos, bailes tradicionales y celebraciones religiosas que congregan a vecinos y visitantes.
En primavera, coincidiendo con la Semana Santa, tienen lugar celebraciones religiosas que mantienen vivo el fervor popular, con procesiones que recorren las calles del casco antiguo.
Como en buena parte de Cataluña, la noche de San Juan (23 de junio) es otra fecha señalada, con hogueras y celebraciones que dan la bienvenida al verano junto al río.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona capital, Xerta se encuentra a unos 80 kilómetros por la A-7 y la N-340, un trayecto de aproximadamente una hora en coche. Desde Tortosa, la capital comarcal, apenas hay 10 kilómetros por la N-420. Hay servicio regular de autobús que conecta con Tortosa y otras localidades de la comarca.
Mejor época: La primavera (marzo-mayo) es ideal por la floración de los cítricos y las temperaturas suaves. El otoño (septiembre-octubre) también ofrece un clima agradable. Los veranos pueden ser calurosos, aunque la proximidad del río suaviza las temperaturas.
Consejos: Xerta es perfecta como base tranquila para explorar las Terres de l'Ebre. Conviene llevar calzado cómodo para caminar por las zonas de huerta y no olvidar prismáticos si te interesa la observación de aves. La zona es muy llana, ideal para ciclismo familiar.