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sobre Fontanilles
Pequeño municipio rural cerca del Ter; incluye el núcleo de Llabià con buenas vistas
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Aparca si encuentras sitio en la plaza o en las calles de entrada. El pueblo se ve rápido. En media hora has pasado por todo. Entre semana está tranquilo, con algún coche de vecinos y poco más.
Aparcar y moverse
No hay zonas habilitadas para visitantes. La plaza es el punto lógico para dejar el coche, pero no siempre hay hueco. Si está llena, toca buscar en alguna calle de los alrededores y seguir a pie.
El núcleo es pequeño y las calles son estrechas. Dentro del casco antiguo se camina mejor que en coche. La bici también va bien por el llano del terreno.
El centro y la iglesia
Lo que más se ve es la iglesia de Sant Esteve. Es un edificio sobrio, con muros gruesos y reformas de distintas épocas. No tiene grandes adornos.
Alrededor hay viviendas con estructuras tradicionales, algunas con patios traseros. No es un lugar monumental. Es un núcleo rural que ha seguido su vida sin cambios bruscos. No hay museos ni nada que visitar dentro del pueblo.
Los alrededores del Baix Empordà
Sal del casco urbano y enseguida estás en el campo. Hay parcelas de cultivo, caminos rectos y bosques pequeños. El paisaje varía: verde en primavera, más seco según avanza el verano.
No hay miradores claros aquí. Desde algunos caminos altos se ven las Gavarres al oeste, pero sin panorámicas amplias.
Tiene más sentido moverte por la zona que quedarte solo aquí. A pocos minutos están otros pueblos del Baix Empordà y el yacimiento ibérico de Ullastret. Todo queda cerca en coche.
Caminos y rutas sencillas
Los caminos rurales conectan con pueblos cercanos. Son pistas de tierra o asfalto estrecho entre campos. El terreno es llano.
Se puede andar o pedalear sin problema. No esperes montaña ni desniveles importantes. Son trayectos tranquilos con poco tráfico.
Cuándo venir
Primavera y otoño funcionan mejor por el campo y las temperaturas. En verano pasa algo más de gente desde la costa cercana, pero nunca se llena. Las fiestas locales son pequeñas, muy de vecinos.
Ven de paso. Pasea un rato, mira la iglesia, recorre unas calles y sigue hacia otro sitio. Fontanilles encaja así