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Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Garrigoles

Pequeño y tranquilo municipio rural; ideal para desconectar en el Empordà interior

182 habitantes · INE 2025
92m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de Sant Sadurní Senderismo

Mejor época

verano

Fiesta Mayor (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Garrigoles

Patrimonio

  • Iglesia de Sant Sadurní
  • Entorno boscoso

Actividades

  • Senderismo
  • Turismo de relax

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiesta Mayor (agosto), Fiesta de Les Olives (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Garrigoles.

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sobre Garrigoles

Pequeño y tranquilo municipio rural; ideal para desconectar en el Empordà interior

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En el corazón del Baix Empordà, lejos de las multitudes que se agolpan en la Costa Brava, se encuentra Garrigoles, un pequeño municipio de apenas 190 habitantes que parece detenido en el tiempo. A 92 metros de altitud, entre campos de cultivo y bosques mediterráneos, este rincón de la comarca gerundense representa la esencia más auténtica de la Cataluña rural, donde el silencio solo se rompe con el canto de los pájaros y el murmullo del viento entre los árboles.

Garrigoles es uno de esos destinos que no aparecen en las guías turísticas convencionales, y precisamente ahí reside su mayor encanto. Sus casas de piedra, sus callejuelas estrechas y su ritmo pausado ofrecen un refugio perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio urbano. Aquí, el tiempo transcurre de otra manera, invitando al visitante a disfrutar de los pequeños placeres: un paseo sin rumbo fijo, una conversación con los vecinos en la plaza, o simplemente contemplar el paisaje ampurdanés desde alguno de sus miradores naturales.

Este pequeño núcleo rural es además un punto de partida ideal para explorar el Baix Empordà interior, esa comarca que combina tradición agrícola con un patrimonio histórico notable y una gastronomía que ha conquistado paladares de todo el mundo.

Qué ver en Garrigoles

El principal atractivo de Garrigoles es su conjunto urbano tradicional, perfectamente conservado. El núcleo antiguo mantiene la estructura típica de las poblaciones ampurdanesas, con viviendas de piedra que datan de los siglos XVIII y XIX, calles empedradas y plazas donde todavía se respira la atmósfera de la vida rural catalana.

La iglesia parroquial constituye el edificio más destacado del municipio. De estilo sencillo pero elegante, este templo refleja la arquitectura religiosa rural de la zona y sirve como punto de referencia para los visitantes que recorren el pueblo. Aunque no cuenta con grandes ornamentos, su sobriedad transmite la esencia del espíritu religioso de las comunidades campesinas del Empordà.

Pasear por las calles de Garrigoles es en sí mismo una experiencia. Las fachadas de piedra, los portales antiguos, las pequeñas plazas con sus bancos de piedra y la vegetación que trepa por los muros componen un escenario de gran belleza. Merece la pena perderse sin mapa y dejarse sorprender por los rincones que aparecen tras cada esquina.

Los alrededores del municipio ofrecen un paisaje típicamente empordanés, con campos de cultivo, pequeños bosques de encinas y alcornoques, y caminos rurales que invitan a la exploración. Desde diferentes puntos del término municipal se obtienen vistas panorámicas de la llanura ampurdanesa y, en días despejados, se puede divisar el perfil del macizo de las Gavarres.

Qué hacer

Garrigoles es un destino perfecto para el senderismo suave y los paseos en bicicleta. Varios caminos rurales conectan el pueblo con municipios vecinos como Ullà, Fontanilles o Parlavà, permitiendo recorridos circulares de diferentes niveles de dificultad. Estas rutas atraviesan paisajes agrícolas tradicionales, pequeños bosques mediterráneos y ofrecen la oportunidad de observar la fauna y flora locales.

Para los amantes del turismo cultural, Garrigoles sirve como base para explorar el rico patrimonio del Baix Empordà. A pocos kilómetros se encuentran pueblos medievales como Peratallada, Pals o Monells, algunos de los conjuntos históricos mejor conservados de Cataluña. También está cerca la ciudad romana de Empúries y los yacimientos ibéricos de Ullastret.

La gastronomía es otro de los grandes alicientes de la zona. El Baix Empordà es tierra de productos excelentes: aceite de oliva, arroz de Pals, frutas y verduras de la huerta, pescado fresco de la costa cercana. Aunque Garrigoles no cuenta con una gran oferta de restauración, los pueblos vecinos ofrecen desde restaurantes tradicionales hasta propuestas gastronómicas de alto nivel.

Los aficionados al enoturismo también encontrarán en la zona varias bodegas visitables que producen vinos con Denominación de Origen Empordà, donde se pueden realizar catas y conocer el proceso de elaboración de los vinos de la región.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de pueblos catalanes, Garrigoles celebra su fiesta mayor durante el verano, generalmente en agosto. Aunque modesta en dimensiones debido al reducido número de habitantes, la celebración mantiene vivas las tradiciones populares con verbenas, comidas comunitarias y actividades para todas las edades.

Las festividades religiosas también marcan el calendario local, con celebraciones en fechas señaladas del santoral que reúnen a los vecinos en torno a la iglesia parroquial. Estas celebraciones ofrecen una oportunidad única para conocer las tradiciones más arraigadas de la comunidad.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona, la forma más cómoda de llegar a Garrigoles es por carretera. Se toma la C-66 en dirección a Torroella de Montgrí y, tras unos 15 kilómetros, se accede al municipio por carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente 20 minutos. No hay transporte público directo, por lo que se recomienda el uso de vehículo propio.

Mejor época para visitar: Aunque Garrigoles tiene su encanto durante todo el año, la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son especialmente recomendables por las temperaturas suaves y el verdor del paisaje. El verano puede ser caluroso, aunque las noches refrescan. El invierno es tranquilo y perfecto para quienes buscan la máxima tranquilidad.

Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los caminos rurales. Si visitas en domingo o festivos, ten en cuenta que es un pueblo muy pequeño sin servicios comerciales, por lo que conviene planificar con antelación. Respeta la tranquilidad del lugar y la intimidad de sus habitantes.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Baix Empordà
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

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