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sobre Parlavà
Pueblo situado en una pequeña colina; iglesia fortificada y entorno agrícola
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En el corazón del Baix Empordà, a pocos kilómetros de las bulliciosas poblaciones costeras de la Costa Brava, se esconde Parlavà, un pequeño pueblo de apenas 413 habitantes que parece haberse detenido en el tiempo. Con sus casas de piedra, sus calles estrechas y su entorno de campos de cultivo y bosques mediterráneos, este municipio situado a 40 metros de altitud representa la esencia más auténtica de la Cataluña rural.
Parlavà es uno de esos destinos que invitan a bajar el ritmo, a pasear sin prisas y a descubrir los pequeños detalles que hacen especial a un pueblo. Aquí no encontrarás grandes monumentos ni infraestructuras turísticas masificadas, pero sí la hospitalidad de sus gentes, la tranquilidad de un paisaje agrícola bien conservado y la proximidad a algunos de los lugares más emblemáticos del Empordà. Es el refugio perfecto para quienes buscan desconectar del turismo de masas sin renunciar a estar cerca de la costa y de las principales atracciones de la comarca.
La ubicación estratégica de Parlavà lo convierte en un excelente punto de partida para explorar el Baix Empordà, esa comarca que combina como pocas el encanto del interior con la proximidad al Mediterráneo, las tradiciones gastronómicas con la riqueza patrimonial, y la vida rural con la sofisticación cultural de poblaciones cercanas como Pals, Peratallada o Begur.
Qué ver en Parlavà
El núcleo histórico de Parlavà conserva la estructura típica de los pueblos medievales del Empordà, con callejuelas que invitan al paseo tranquilo. La iglesia parroquial de Sant Esteve, de origen románico aunque reformada en épocas posteriores, preside el pueblo y merece una visita por su sencilla belleza y por ser el edificio más representativo del municipio.
Paseando por sus calles podrás admirar las construcciones tradicionales empordanesas, con sus muros de piedra vista, sus pequeños patios y sus elementos arquitectónicos que hablan de siglos de tradición agrícola. La atmósfera del pueblo, especialmente en las horas de luz dorada del atardecer, resulta tremendamente fotogénica y evocadora.
Los alrededores de Parlavà ofrecen paisajes típicos del Empordà interior: campos de cultivo, pequeños bosques de pinos y encinas, y ese horizonte suave que caracteriza esta parte de Cataluña. Es un territorio ideal para recorrer a pie o en bicicleta, descubriendo los caminos rurales que conectan con las poblaciones vecinas.
Qué hacer
La ubicación de Parlavà lo convierte en un punto ideal para diseñar rutas de senderismo o ciclismo por el Baix Empordà. Los caminos rurales que parten del pueblo permiten llegar caminando hasta localidades cercanas como Fontanilles o Ullastret, este último con su impresionante yacimiento ibérico, uno de los más importantes de Cataluña.
La gastronomía local se basa en los productos típicos del Empordà: el arroz de Pals, cultivado en los campos de la zona desde hace siglos; los embutidos artesanales; el aceite de oliva virgen extra de las masías cercanas; y los vinos con denominación de origen Empordà. Aunque Parlavà es un pueblo pequeño, en las poblaciones vecinas encontrarás restaurantes que trabajan estos productos con mimo y tradición.
Para los amantes del patrimonio histórico, desde Parlavà se puede organizar fácilmente una ruta por los pueblos medievales del Baix Empordà, considerados algunos de los más bonitos de Cataluña. Pals, con su casco antiguo amurallado y sus vistas panorámicas; Peratallada, con su conjunto medieval prácticamente intacto; o Monells, que sirvió de escenario a la película "Ocho apellidos catalanes", están a pocos minutos en coche.
La costa del Baix Empordà, con playas y calas como las de Begur, Tamariu o Calella de Palafrugell, se encuentra a unos 15-20 minutos, lo que permite combinar la tranquilidad del interior con un día de playa mediterránea.
Fiestas y tradiciones
Como en todos los pueblos del Empordà, Parlavà celebra su fiesta mayor durante los meses de verano, generalmente en agosto, con actividades populares, sardanas y comidas comunitarias que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente festivo y auténtico.
A lo largo del año, el municipio participa en las celebraciones tradicionales catalanas, como la festividad de Sant Jordi en abril, con su intercambio de libros y rosas, o la noche de Sant Joan en junio, con hogueras y verbenas. Son momentos ideales para acercarse y conocer las costumbres locales de primera mano.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, la capital de provincia situada a unos 30 kilómetros, se accede a Parlavà por la carretera C-66 en dirección a Palafrugell, desviándose después hacia Fontanilles. El trayecto dura aproximadamente 30 minutos en coche. Desde Barcelona, por la autopista AP-7 y después por carreteras comarcales, la distancia es de unos 130 kilómetros (hora y media aproximadamente).
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más recomendables, con temperaturas suaves y paisajes especialmente bonitos. El verano permite combinar el interior con la playa, aunque agosto puede resultar más caluroso.
Consejos: Parlavà es un pueblo tranquilo sin servicios turísticos extensos, por lo que conviene planificar las comidas y alojamientos en las poblaciones cercanas. Un coche resulta imprescindible para aprovechar bien la visita a la comarca. No olvides calzado cómodo para caminar y cámara de fotos para capturar la luz especial del Empordà.