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sobre Santa Cristina d'Aro
Municipio residencial con costa y montaña; alberga el museo de la magia y dólmenes
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A pocos kilómetros de las calas más codiciadas de la Costa Brava, Santa Cristina d'Aro se revela como un destino diferente: un pueblo con personalidad propia que ha sabido mantener su esencia de villa del interior mientras disfruta de la proximidad del Mediterráneo. Con sus 5.664 habitantes y situada a tan solo 30 metros de altitud, esta localidad del Baix Empordà es el punto de partida perfecto para quienes buscan combinar la tranquilidad del entorno rural con las playas y calas que han hecho famosa esta región.
El municipio se extiende entre suaves colinas pobladas de pinos y alcornoques, con un núcleo histórico que conserva el encanto de los pueblos catalanes tradicionales. Sus calles empedradas, plazas con sombra y arquitectura de piedra invitan a pasear sin prisas, descubriendo rincones que hablan de una historia vinculada tanto a la tierra como al mar.
Santa Cristina d'Aro es también conocida por su importante actividad económica relacionada con el turismo de calidad, con una oferta de alojamientos que la convierte en un destino ideal para explorar toda la zona del Baix Empordà y la Costa Brava sur.
Qué ver en Santa Cristina d'Aro
El corazón del pueblo gira en torno a la iglesia parroquial de Santa Cristina, un templo de origen medieval que ha sido reformado a lo largo de los siglos pero que conserva elementos de gran interés arquitectónico. Su campanario es visible desde diversos puntos del municipio y constituye un referente visual del casco antiguo.
Paseando por el centro histórico, merece la pena detenerse en la Font dels Quatre Raigs, una fuente tradicional que durante siglos ha sido punto de encuentro de los vecinos. Las calles del núcleo antiguo conservan casas señoriales de los siglos XVIII y XIX, con fachadas de piedra y balcones de hierro forjado que recuerdan la prosperidad que trajo el comercio del corcho.
Aunque Santa Cristina d'Aro es un pueblo de interior, el término municipal llega hasta el litoral, donde se encuentra la urbanización de Roca Llisa, en una zona de acantilados con vistas al Mediterráneo. Los alrededores del pueblo ofrecen paisajes de gran belleza natural, con bosques de alcornoques y pinos que invitan a realizar excursiones a pie o en bicicleta.
El Parc dels Estanys es un espacio natural recuperado que funciona como pulmón verde del municipio, ideal para paseos en familia y para observar aves acuáticas en un entorno tranquilo.
Qué hacer
La ubicación estratégica de Santa Cristina d'Aro la convierte en una base perfecta para explorar la Costa Brava. En menos de diez minutos en coche se llega a Platja d'Aro, con sus playas de arena fina, y a las calas de Sant Feliu de Guíxols. Hacia el norte, las playas de S'Agaró y las calas de la cornisa entre Sant Feliu y Tossa de Mar están al alcance de la mano.
Para los amantes del senderismo, la red de caminos rurales que parte desde el pueblo permite descubrir el paisaje del Baix Empordà interior, con rutas que atraviesan bosques mediterráneos y ofrecen panorámicas sobre el valle. Una opción interesante es el camino que conecta con el vecino Castell d'Aro, formando un agradable itinerario circular.
El municipio cuenta también con varios campos de golf en sus inmediaciones, una actividad muy arraigada en esta zona de Cataluña, que atrae a visitantes de toda Europa durante todo el año.
La gastronomía local merece una atención especial. El Baix Empordà es tierra de productos de calidad: el arroz de Pals, las anchoas de L'Escala, los embutidos de la zona y, por supuesto, los vinos de la Denominación de Origen Empordà. En el pueblo encontrarás restaurantes que trabajan con producto de proximidad y recetas tradicionales catalanas.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra a finales de julio en honor a Santa Cristina, la patrona del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades populares, conciertos, bailes tradicionales como la sardana, y eventos para todas las edades. Los gigantes y cabezudos recorren las calles en procesión, manteniendo viva una tradición que forma parte de la identidad cultural catalana.
En verano, el calendario festivo se completa con verbenas, mercados artesanales y actividades culturales que animan las noches estivales. Durante el otoño, se organizan eventos gastronómicos que ponen en valor los productos locales de temporada.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona capital, Santa Cristina d'Aro está a unos 30 kilómetros por la C-65, un trayecto de aproximadamente 35 minutos en coche. Si viajas desde Barcelona, la distancia es de unos 100 kilómetros por la AP-7 (autopista de peaje), con un tiempo estimado de una hora y cuarto. El aeropuerto de Girona-Costa Brava está a solo 25 minutos en coche.
Mejor época para visitar: Aunque el verano es la temporada alta por la cercanía de las playas, la primavera y el otoño son momentos ideales para disfrutar de Santa Cristina d'Aro con más tranquilidad. Las temperaturas son agradables y el entorno natural luce especialmente verde y florido en primavera.
Consejo práctico: Aprovecha la situación de Santa Cristina d'Aro como base de operaciones para explorar la Costa Brava. Los precios suelen ser más moderados que en los pueblos costeros y tendrás la ventaja de la tranquilidad sin renunciar a estar cerca del mar.