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sobre Torroella de Montgrí
Villa real con núcleo medieval y núcleo costero (L'Estartit); castillo en la cima
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Enclavada entre el macizo del Montgrí y las aguas cristalinas del Mediterráneo, Torroella de Montgrí es una de esas localidades del Baix Empordà que conservan intacto su carácter medieval junto a un ambiente costero vibrante. Con sus 12.356 habitantes, esta villa situada a tan solo 31 metros de altitud representa el equilibrio perfecto entre patrimonio histórico y turismo de calidad, donde las calles empedradas del casco antiguo contrastan con las playas de arena fina de L'Estartit, su núcleo costero.
La silueta inconfundible del castillo del Montgrí, visible desde kilómetros a la redonda, preside un territorio donde la historia se palpa en cada rincón. Antigua capital del condado de Empúries, Torroella fue un importante puerto fluvial medieval que conserva ese aire señorial en sus palacios renacentistas y sus plazas porticadas.
Pero esta localidad gerundense no vive solo del pasado. Su privilegiada ubicación la convierte en puerta de entrada al Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter, uno de los espacios protegidos más valiosos de la costa catalana, donde el litoral y la montaña se dan la mano creando paisajes de extraordinaria belleza.
Qué ver en Torroella de Montgrí
El castillo del Montgrí, construido en el siglo XIII por el rey Jaume II, es sin duda el emblema de la población. Aunque quedó inacabado, sus imponentes murallas y torres vigilan el paisaje desde lo alto del macizo. La subida, de aproximadamente una hora, recompensa con vistas panorámicas que abarcan desde los Pirineos hasta el Cap de Creus.
En el casco histórico, la iglesia de Sant Genís destaca por su estilo gótico catalán del siglo XVI, con su sobria fachada y su campanario. Pasear por sus calles empedradas descubre rincones con encanto: la plaza de la Vila, porticada y rodeada de nobles casonas; el palacio Lo Mirador, del siglo XIV; y los restos de las antiguas murallas medievales que protegían la villa.
El Museo de la Mediterrània ocupa un antiguo molino harinero del siglo XVIII y propone un recorrido por la historia natural y cultural de esta región, desde la formación geológica del macizo del Montgrí hasta las tradiciones marineras.
No hay que olvidar L'Estartit, el núcleo costero de Torroella, conocido por sus playas de arena dorada y, sobre todo, por las Islas Medes, un archipiélago de siete islotes que constituye una de las reservas marinas más importantes del Mediterráneo occidental, paraíso para buceadores y amantes del mar.
Qué hacer
La oferta de actividades en Torroella es tan variada como sus paisajes. El Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter ofrece múltiples rutas de senderismo, desde la ya mencionada ascensión al castillo hasta recorridos por la costa que conectan calas escondidas.
El submarinismo es la actividad estrella en L'Estartit. Las aguas cristalinas que rodean las Islas Medes albergan praderas de posidonia, paredes de coral rojo y una fauna marina espectacular. Varias empresas locales ofrecen bautismos de buceo y salidas para todos los niveles.
Para los que prefieren quedarse en superficie, las excursiones en kayak permiten explorar la costa y llegar hasta las cuevas marinas del macizo del Montgrí. También hay opciones de barco con fondo de cristal para contemplar los fondos marinos sin mojarse.
Los amantes del ciclismo encuentran en la zona rutas llanas por el delta del Ter, ideales para familias, y recorridos más exigentes por las colinas del interior. La Vía Verde de la Costa Brava pasa cerca, conectando antiguos caminos rurales.
En cuanto a la gastronomía, Torroella presume de producto local: pescado de la lonja de L'Estartit, arroz del Baix Ter, y los típicos embutidos ampurdaneses. Los restaurantes del casco antiguo y del paseo marítimo de L'Estartit ofrecen desde cocina tradicional catalana hasta propuestas más innovadoras.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Torroella refleja su doble condición de villa medieval y población costera. A finales de julio se celebra el Festival Internacional de Música, uno de los más antiguos de Cataluña, que llena de conciertos las plazas y la iglesia de Sant Genís desde hace más de cuatro décadas.
Las fiestas mayores se celebran a principios de septiembre, con verbenas, sardanas, correfocs y actividades para todos los públicos. En L'Estartit, la fiesta mayor tiene lugar a mediados de agosto, con especial protagonismo de las actividades marineras.
Una tradición peculiar es el Mercat de la Sal, que se celebra en junio y recrea el antiguo mercado medieval con puestos de artesanía, demostraciones de oficios tradicionales y ambiente de época por las calles del casco antiguo.
Información práctica
Torroella de Montgrí se encuentra a unos 40 kilómetros de Girona capital. En coche, se accede por la C-31 (antigua N-II) o por la autopista AP-7, tomando la salida 6. El trayecto desde Girona dura aproximadamente 40 minutos.
La conexión en transporte público se realiza mediante autobuses regulares desde Girona y desde la estación de tren de Flaçà, situada a unos 15 kilómetros.
La mejor época para visitar Torroella depende de tus intereses. Para disfrutar de las playas y el buceo, los meses de junio a septiembre son ideales, aunque también los más concurridos. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas suaves perfectas para el senderismo y el cicloturismo, con la ventaja de una menor masificación turística.
Se recomienda llevar calzado cómodo para explorar el casco antiguo y las rutas de montaña, y no olvidar bañador y equipo de snorkel si se visita en temporada estival. La oficina de turismo, situada en el centro, proporciona mapas de rutas y toda la información necesaria para aprovechar al máximo la visita.