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sobre Begues
Municipio situado en pleno macizo del Garraf rodeado de naturaleza y tranquilidad
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A apenas 20 kilómetros de Barcelona, Begues se alza como un remanso de tranquilidad entre las estribaciones del macizo del Garraf y el parque natural de Olèrdola. Este municipio del Baix Llobregat, situado a 399 metros de altitud, conserva ese aire de villa catalana de montaña que parece detenida en el tiempo, donde las masías de piedra salpican un paisaje de viñedos, bosques de pinos y campos de almendros que florecen en febrero tiñendo las laderas de blanco.
Con sus 7.450 habitantes, Begues ha sabido mantener el equilibrio perfecto entre la modernidad y la tradición. Sus calles empinadas, su arquitectura popular y su patrimonio románico conviven con la cercanía a la gran ciudad, convirtiéndola en un destino ideal para quienes buscan una escapada rural sin alejarse demasiado de Barcelona. El municipio se extiende por un territorio amplio donde se encuentran varias masías históricas y núcleos dispersos que invitan a perderse por caminos rurales.
El carácter montañoso de Begues la convierte en un auténtico balcón natural sobre la llanura del Llobregat, ofreciendo vistas espectaculares que en días claros alcanzan hasta el mar Mediterráneo. Es territorio de excursionistas, ciclistas y amantes de la naturaleza que encuentran aquí una red de senderos bien señalizados y una gastronomía de raíz campesina que merece la pena descubrir.
Qué ver en Begues
El corazón patrimonial de Begues late en su núcleo histórico, donde las casas de piedra se apiñan en torno a la iglesia parroquial de Sant Cristòfol, de origen románico aunque muy reformada. Pasear por sus calles estrechas permite descubrir rincones con encanto, como el Pla de la Font, la plaza principal del pueblo que conserva el ambiente de las villas catalanas tradicionales.
Uno de los tesoros mejor conservados es la iglesia de Sant Pere Màrtir, también de origen románico, situada en las afueras del núcleo urbano. Su espadaña y su estructura austera representan un ejemplo notable del románico rural catalán. Cerca de ella, el pequeño cementerio añade un toque de serenidad al conjunto.
El paisaje de Begues está marcado por las masías históricas que se distribuyen por todo el término municipal. Aunque muchas son de propiedad privada, algunas pueden admirarse desde los caminos rurales, como Can Sadurní, Can Lluc o Can Roca, auténticas joyas de la arquitectura rural catalana que testimonian siglos de vida agrícola y ganadera.
Para los amantes de la naturaleza, el entorno de Begues forma parte del espacio natural protegido del Garraf, con paisajes kársticos de roca calcárea, bosques mediterráneos y vistas panorámicas excepcionales. El municipio también limita con el parque natural de Olèrdola, ampliando las posibilidades de disfrutar de la montaña mediterránea.
Qué hacer
Begues es un paraíso para el senderismo y el cicloturismo. La red de caminos rurales permite diseñar rutas de diferente dificultad, desde paseos suaves por los alrededores del pueblo hasta excursiones más exigentes por el macizo del Garraf. El GR-92, que recorre toda la costa catalana, pasa cerca del término municipal y ofrece tramos espectaculares.
Una ruta muy recomendable es la que conduce a las cuevas de Begues, un conjunto de cavidades que han sido utilizadas desde tiempos prehistóricos. El itinerario combina naturaleza, geología y un toque de aventura, siempre respetando las indicaciones de seguridad.
Los aficionados al BTT encuentran en Begues un territorio ideal, con pistas forestales y caminos que serpentean entre masías, viñedos y bosques. La variedad del terreno permite tanto rutas técnicas como paseos más relajados en familia.
La gastronomía local merece una atención especial. Aunque no podemos recomendar establecimientos concretos, es habitual encontrar en la zona cocina catalana tradicional, con productos de proximidad como las carnes a la brasa, las verduras de temporada y los embutidos artesanos. Los almuerzos de payés, especialmente los fines de semana, son toda una institución en el Baix Llobregat.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Begues refleja la vitalidad de sus tradiciones. La Fiesta Mayor se celebra en agosto, coincidiendo con la festividad de Sant Cristòfol, patrón del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades, conciertos, bailes tradicionales y los infaltables castellers y gegants.
En primavera, coincidiendo con el florecimiento de los almendros, se organizan rutas guiadas que permiten disfrutar del espectáculo natural que tiñe de blanco las laderas del municipio. Es uno de los momentos más fotogénicos del año.
La tradición vinícola también tiene su espacio en el calendario, con jornadas dedicadas al vino y los productos locales, generalmente a finales de verano o principios de otoño, cuando tiene lugar la vendimia.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, se accede a Begues por la C-245 que conecta con Sant Boi de Llobregat, a través de Gavà y Viladecans. El trayecto no supera los 30 minutos en coche. También existe servicio de autobús que conecta con estaciones de metro del área metropolitana, aunque la frecuencia es menor.
Mejor época: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son ideales para visitar Begues, con temperaturas suaves perfectas para caminar. El invierno puede ser fresco debido a la altitud, y el verano, caluroso, aunque las noches son agradables.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, ya que las calles del núcleo antiguo tienen pendiente. Si planeas hacer senderismo, consulta mapas y lleva agua. El pueblo mantiene el ritmo pausado rural, especialmente entre semana, así que es recomendable planificar las comidas con antelación.