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sobre Castelldefels
Ciudad costera turística con larga playa de arena y un castillo en la cima
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Llega antes de las diez o olvídate de aparcar. La cola empieza en el segundo semáforo y termina en Can Camins. Si es agosto, multiplica por dos. Esto es lo primero: la playa es grande, pero el aparcamiento no.
Una playa que se come la ciudad
Cinco kilómetros de arena fina desde el canal olímpico hasta Gavà. Cien metros de ancho en buena parte del tramo. En verano, las toallas ocupan casi todo. El viento suele entrar de levante por la tarde y la zona central se llena de cometas y kitesurfistas. Para nadar con agua más tranquila, baja temprano o vete hacia el norte.
El agua es la típica de esta parte del litoral: limpia, fondo de arena y poca profundidad al principio. Ni mejor ni peor que en Sitges o Vilanova.
Lo único distinto es el canal olímpico: 1.200 metros de agua cerrada por escolleras, construido para Barcelona 92. Allí entrenan piragüistas y los fines de semana hay familias con kayaks. No impresiona mucho, pero el agua suele estar más calmada que en mar abierto.
El castillo y lo que queda
Subir al castillo cuesta unos diez minutos desde la playa por un camino empinado y sin sombra. Si vas a mediodía, lleva agua. La fortaleza son muros restaurados con buenas vistas al litoral. Lo más antiguo es la torre del homenaje, del siglo X; el resto son añadidos medievales y una capilla del XVI. Dentro suele haber una exposición pequeña sobre las torres de defensa contra piratas berberiscos.
Desde arriba se ve toda la bahía, desde el Garraf hasta el Prat. Debajo queda la ciudad actual: bloques uniformes, avenidas largas y rotondas. El núcleo antiguo son tres calles cerca de la iglesia moderna. Se recorre en un rato.
Comer sin complicaciones
No hay barrio marítimo antiguo. Los locales están repartidos por el paseo sin orden claro. La carta suele repetirse: arroces, fideuà, pescado a la plancha. También aparece a veces el xató, una ensalada con escarola y bacalao ligada con salsa romesco.
Para algo rápido los chiringuitos cumplen. Precios normales para una playa cercana a Barcelona. Si prefieres sentarte con calma prueba alrededor de la plaza de la iglesia; aún se encuentra mesa sin mucha espera. No esperes descubrimientos gastronómicos ni grandes fallos.
Escapar del bullicio sin irte lejos
A tres kilómetros del paseo empieza el macizo del Garraf. Desde detrás del castillo sale un sendero que baja hacia la ermita de Bruguers y sube hacia La Mola. Es una caminata corta pero sin sombra: gorra y agua obligatorias.
Si prefieres plano prueba el camino de ronda hacia Gavà; se hace en una hora andando junto al mar. Se ven bien los kitesurfistas cuando entra viento por la tarde.
Consejos prácticos para no perder tiempo
El aparcamiento Can Camins se llena rápido en verano; también prueba cerca del canal olímpico si llegas temprano.
Si vienes en tren bajas recto hacia el mar; estás en diez minutos caminando desde salir hasta pisar arena.
Los fines de semana julio-agosto concentran todo tráfico desde Barcelona entonces mejor zona norte cerca canal donde hay algo más espacio aunque tampoco mucho ya sabes cómo funciona esto aquí…
Atardecer desde castillo dura poco pero compensa subida después puedes bajar hacia ermita donde ambiente suele ser más tranquilo que paseo principal siempre claro está…
Castelldefels no es Sitges ni Cadaqués simplemente playona larguísima pegada Barcelona pensada venir día volver mismo día si buscas pueblo marinero antiguo sigue carretera costa arriba…