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sobre El Montmell
Municipio extenso y montañoso con la cima más alta de la comarca y ruinas históricas
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Encaramado a 429 metros de altitud en la comarca del Baix Penedès, El Montmell es uno de esos pueblos catalanes que invitan a desconectar del ruido y reconectar con el ritmo pausado de la vida rural. Con apenas 1887 habitantes, este municipio tarraconense se extiende entre viñedos y bosques mediterráneos, ofreciendo una perspectiva diferente del Penedès: la de las tierras altas, donde el vino convive con la montaña y los horizontes se abren hacia el Mediterráneo en la distancia.
El pueblo conserva ese carácter genuino de los núcleos del interior catalán, con calles estrechas que trepan por la ladera y casas de piedra que cuentan historias de generaciones dedicadas a la tierra. Aquí no encontrarás las multitudes de las localidades costeras ni el bullicio de las ciudades del vino más conocidas, pero precisamente esa tranquilidad es su mayor atractivo.
El Montmell es perfecto para quienes buscan un turismo rural auténtico, con rutas de senderismo entre viñas centenarias, miradores naturales y la posibilidad de degustar los vinos del Penedès en su contexto más genuino, lejos de las rutas turísticas masificadas.
Qué ver en El Montmell
El patrimonio de El Montmell habla de su pasado medieval y de la importancia que tuvo como punto estratégico en estas tierras del Penedès interior. La iglesia parroquial de San Pedro, de origen románico aunque muy reformada a lo largo de los siglos, preside el núcleo antiguo del pueblo y constituye el centro neurálgico de la vida local.
Paseando por el casco antiguo descubrirás rincones con encanto, especialmente en las calles del núcleo histórico donde todavía se conservan elementos arquitectónicos tradicionales catalanes: portales de piedra, pequeñas plazas sombreadas y fachadas de colores ocres que revelan siglos de historia.
El entorno natural es quizá el mayor patrimonio de El Montmell. El paisaje combina los viñedos característicos del Penedès con bosques mediterráneos de pinos y encinas que cubren las zonas más elevadas del término municipal. Desde diversos puntos del pueblo se obtienen vistas panorámicas excepcionales que abarcan desde las montañas de Prades hasta la franja costera del Mediterráneo en días claros.
Los caminos rurales que parten del pueblo atraviesan un mosaico de paisajes agrícolas donde todavía se practica una viticultura tradicional. El contraste entre las geometrías ordenadas de los viñedos y la naturaleza más salvaje de los bosques crea un escenario especialmente fotogénico.
Qué hacer
El Montmell es territorio de senderistas y amantes del cicloturismo. La red de caminos y senderos permite diseñar rutas de diferente dificultad que recorren el término municipal y conectan con poblaciones vecinas. Una de las excursiones más recomendables es la que conduce hasta puntos elevados desde donde contemplar la extensión del territorio del Penedès.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que serpentean entre viñedos ofrecen recorridos con desniveles moderados, perfectos para disfrutar del paisaje pedaleando. La bicicleta de montaña también encuentra aquí caminos rurales bien conservados que permiten adentrarse en la naturaleza sin grandes dificultades técnicas.
La cultura del vino está presente en todo el municipio. Aunque El Montmell no es tan conocido como otros pueblos vinícolas del Penedès, precisamente eso lo convierte en un lugar auténtico para conocer la tradición vitivinícola familiar. El territorio pertenece a la D.O. Penedès y aquí se cultivan variedades tradicionales en un entorno de montaña que aporta características propias a los caldos.
La gastronomía local sigue los patrones de la cocina catalana de interior: platos de temporada, producto de proximidad y elaboraciones tradicionales. Los embutidos, las carnes a la brasa y los guisos con setas en temporada son habituales en las mesas del Montmell.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en agosto y concentra los días de mayor animación del año en el pueblo. Durante varios días, El Montmell se viste de fiesta con verbenas, actividades para todos los públicos, comidas populares y los elementos tradicionales de las fiestas catalanas.
En torno a San Antonio, en enero, se mantiene la tradición de la bendición de animales y los típicos "tres tombs", un acto que rememora el vínculo histórico entre la comunidad rural y sus animales de trabajo.
Como en todo el Penedès, la vendimia marca un momento especial del año, generalmente entre finales de agosto y septiembre, cuando los viñedos se llenan de actividad y el aroma de la uva impregna el ambiente.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona, El Montmell se encuentra a unos 35 kilómetros por la C-51 en dirección a Valls, desviándose posteriormente hacia el interior. El trayecto dura aproximadamente 40 minutos en coche. También es accesible desde Barcelona (a unos 75 kilómetros) tomando la C-32 y posteriormente la C-51.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son especialmente recomendables. Entre abril y junio el paisaje muestra toda su exuberancia, mientras que septiembre y octubre ofrecen temperaturas agradables y la emoción de la vendimia. El verano puede ser caluroso, aunque la altitud mitiga las temperaturas.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por el pueblo y sus alrededores. Si planeas hacer senderismo, consulta previamente los mapas de rutas disponibles. El municipio es pequeño, así que combina la visita con otros pueblos cercanos del Baix Penedès para aprovechar mejor el viaje.