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sobre La Jonquera
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A escasos kilómetros de la frontera con Francia, La Jonquera se alza como la puerta norte de Cataluña, un municipio del Alt Empordà que ha sabido mantener su esencia mediterránea pese a su posición estratégica como paso obligado entre dos países. Con sus 3.387 habitantes y situada a 110 metros de altitud, esta localidad gerundense ofrece mucho más que su conocida zona comercial: un patrimonio histórico vinculado a las rutas comerciales, paisajes de media montaña que invitan al senderismo y una gastronomía ampurdanesa que merece una parada tranquila.
La Jonquera se encuentra en una encrucijada histórica. Durante siglos, viajeros, comerciantes y ejércitos han transitado por estas tierras, dejando su huella en forma de fortificaciones, ermitas y caminos ancestrales. El municipio conserva ese espíritu de encuentro entre culturas, donde el carácter catalán se entremezcla con influencias transpirenaicas.
Más allá de su faceta fronteriza, La Jonquera sorprende por su entorno natural, enmarcado por las últimas estribaciones de los Pirineos orientales y muy próximo al Parque Natural de l'Albera. Es un destino perfecto para quienes buscan combinar naturaleza, historia y una gastronomía sin artificios, en un rincón del Empordà menos masificado que la costa.
Qué ver en La Jonquera
El principal atractivo patrimonial de La Jonquera es la iglesia parroquial de Sant Martí, un templo de origen medieval que ha sufrido diversas transformaciones a lo largo de los siglos. Su estructura actual conserva elementos románicos y posteriores ampliaciones, siendo un buen ejemplo de la evolución arquitectónica religiosa en la zona.
No muy lejos del núcleo urbano se encuentra la ermita de Sant Martí de Panissars, uno de los rincones con más historia de la comarca. Este pequeño templo románico se asienta sobre restos romanos, concretamente sobre el antiguo trofeo de Pompeyo, testimonio del paso de la Vía Augusta. El lugar ofrece además magníficas vistas del paisaje ampurdanés y permite imaginar cómo debió ser esta importante vía de comunicación en época romana.
Para los amantes de la arquitectura militar, los restos del Castell de Requesens, aunque situado en el término vecino, son accesibles desde La Jonquera mediante rutas de senderismo. Esta fortaleza medieval, en pleno Parque Natural de l'Albera, constituye uno de los castillos más románticos y mejor conservados de la zona.
El entorno natural es otro de los grandes valores de La Jonquera. La proximidad al Parque Natural de l'Albera convierte al municipio en punto de partida ideal para excursiones de montaña, donde es posible avistar la fauna autóctona, incluidas las famosas vacas de l'Albera, y recorrer senderos entre alcornocales y vegetación mediterránea.
Qué hacer
La Jonquera es un excelente campamento base para los amantes del senderismo. Varias rutas permiten adentrarse en el macizo de l'Albera, con itinerarios de diferente dificultad que conectan con ermitas, dólmenes prehistóricos y miradores naturales. Una de las excursiones más populares es la que conduce al Castell de Requesens, una caminata de dificultad media que recompensa con vistas espectaculares.
Para los cicloturistas, la zona ofrece rutas tanto por carretera como de BTT, aprovechando la red de caminos rurales que conectan los pueblos del Alt Empordà. El perfil ondulado del terreno proporciona recorridos variados, desde paseos tranquilos hasta ascensiones más exigentes hacia la montaña.
La gastronomía local merece una atención especial. La cocina ampurdanesa destaca por sus productos de proximidad: carnes a la brasa, embutidos de la zona, aceite de oliva y vinos de la denominación de origen Empordà. Las elaboraciones tradicionales como el suquet de peix o la escudella son habituales en los restaurantes del municipio, siempre acompañadas de buenos vinos rosados y tintos locales.
La cercanía con la frontera francesa permite combinar la visita a La Jonquera con pequeñas escapadas al país vecino, explorando los pueblos del Rosellón o acercándose hasta la costa vermeille.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra a mediados de noviembre, en torno al día de Sant Martí, patrón del municipio. Durante estos días, La Jonquera se llena de actividades culturales, conciertos, bailes tradicionales y actos religiosos que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
En verano, normalmente en julio, tiene lugar la Fiesta de Mig Any, una celebración más informal que marca la mitad del año festivo y que incluye actividades para todas las edades, verbenas y degustaciones gastronómicas.
Como en toda Cataluña, la noche de Sant Joan (23 de junio) se vive con intensidad, con hogueras, petardos y celebraciones que se alargan hasta el amanecer. Es una fecha especialmente recomendable para experimentar las tradiciones más arraigadas de la zona.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, La Jonquera se encuentra a unos 60 kilómetros por la autopista AP-7 o por la carretera N-II. El trayecto en coche dura aproximadamente 45 minutos. Desde Barcelona, la distancia es de unos 160 kilómetros, hora y media por autopista. También existe servicio regular de autobuses que conecta con Figueres y otras localidades del Empordà.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para visitar La Jonquera, con temperaturas agradables para el senderismo y menos afluencia turística. El verano puede ser caluroso, aunque las noches refrescan gracias a la altitud. El invierno es suave pero puede ser ventoso, especialmente cuando sopla la tramontana.
Consejos útiles: Combina la visita a La Jonquera con otros pueblos del Alt Empordà como Figueres, Castelló d'Empúries o Peralada. No te pierdas el Parque Natural de l'Albera si te gusta la naturaleza. Y reserva tiempo para degustar la gastronomía local sin prisas.