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sobre Badalona
Gran ciudad costera con importante legado romano y una extensa playa urbana junto a Barcelona
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Si buscas turismo en Badalona, empieza por lo práctico. Aparcar cerca del paseo marítimo suele ser complicado cuando hace buen tiempo. Si vienes desde Barcelona, el metro o el tren te dejan a un paseo de la playa y del museo romano. Es más sencillo que mover el coche por el centro.
Badalona huele a sal y a fábrica. No hay que engañarse: esto no es un pueblo de postal. Es una ciudad pegada a Barcelona que se comió el litoral a base de bloques de pisos. La playa funciona como patio delantero y el paseo marítimo lo usan más los vecinos que los visitantes.
Baetulo bajo los pies
Lo mejor está bajo tierra. El Museo de Badalona conserva parte de la antigua ciudad romana de Baetulo. Calles empedradas, cloacas, termas y una casa con mosaicos que todavía aguantan.
La visita no es larga. En una hora te haces una idea clara de cómo era la ciudad. Sales a la plaza y vuelves al ruido normal de cualquier barrio del Barcelonès. Ese contraste funciona.
El casco que sobrevivió
El centro histórico ocupa una pequeña colina sobre el mar. Calles estrechas, escaleras y casas que no siempre están rectas. La iglesia de Santa María domina la parte alta. La actual es del siglo XVIII, blanca y bastante sobria.
La plaza es tranquila. Bancos, gente charlando y bares de barrio. No hay ambientación histórica ni nada parecido. Durante la Magna Celebratio, en primavera, aparecen romanos de recreación y algo más de movimiento. El resto del año es un centro normal.
El puente que se mete en el mar
El Pont del Petroli es el lugar que más se fotografía en Badalona. Un antiguo muelle industrial que entra más de doscientos metros en el Mediterráneo. Hoy es un paseo peatonal.
La gracia es simple: caminar hasta el final y mirar la costa. Al atardecer suele llenarse de gente sentada en la barandilla. No hay mucho más alrededor. Solo mar y viento.
Subir a Sant Jeroni de la Murtra
A pocos kilómetros del centro, en la sierra de la Marina, está el monasterio de Sant Jeroni de la Murtra. El conjunto es gótico, con claustro y dependencias monásticas. El entorno ya es más de monte que de ciudad.
Se llega por un camino que empieza entre casas y acaba entre pinos y matorral. La visita compensa si te apetece caminar un rato y salir del ruido del litoral.
Cómo moverse por la ciudad
Desde Barcelona se llega rápido en metro o tren. En unos veinte minutos estás en Badalona. La estación queda cerca del museo y de la playa, así que puedes hacer casi todo andando.
En coche la cosa cambia. El tráfico se acumula cuando hace buen día y encontrar sitio cerca del mar cuesta. Si vienes en verano, madruga. A media mañana media Barcelona ya ha tenido la misma idea.