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sobre Santa Coloma de Queralt
Villa histórica con un castillo de los Condes y una plaza mayor porticada muy bella
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En el corazón de la Conca de Barberà, a 674 metros de altitud, Santa Coloma de Queralt se despliega como una villa de carácter medieval que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos. Con sus calles empedradas, portales góticos y rincones que susurran historias de épocas pasadas, este municipio de poco más de 2.800 habitantes invita a descubrir una Cataluña interior auténtica, alejada de las multitudes y conectada con su propia identidad.
La localidad, conocida popularmente como "La Coloma", ha sido testigo del paso de templarios, nobles y comerciantes que dejaron su huella en forma de palacios, iglesias y fortificaciones. Su ubicación estratégica entre Tarragona y el interior catalán la convirtió históricamente en un punto de encuentro y comercio, una tradición que aún perdura en su animado mercado semanal y en el carácter acogedor de sus habitantes.
Pasear por Santa Coloma de Queralt es como recorrer un libro de historia al aire libre, donde cada esquina revela un nuevo capítulo de un patrimonio arquitectónico sorprendente para una población de su tamaño. Es un destino ideal para quienes buscan tranquilidad, cultura y buena mesa en un entorno rural catalán genuino.
Qué ver en Santa Coloma de Queralt
El castillo de Santa Coloma, de origen medieval, domina visualmente la población desde su posición elevada. Aunque en gran parte integrado en la trama urbana, conserva elementos defensivos y torres que recuerdan su pasado militar. Junto a él, la iglesia de Santa Maria destaca por su imponente presencia, con elementos góticos y barrocos que reflejan las diferentes etapas constructivas del templo.
El casco antiguo es un verdadero museo al aire libre. La plaza Mayor concentra buena parte de la vida social y está rodeada de edificios con soportales de piedra que datan de los siglos XVI y XVII. Desde aquí parten callejuelas que conducen a otros puntos de interés como el Portal de Sant Francesc, uno de los antiguos accesos amurallados a la villa, perfectamente conservado.
No hay que perderse la iglesia del Roser, de estilo barroco, ni el Ayuntamiento, ubicado en un edificio señorial que ejemplifica la arquitectura civil catalana de épocas pasadas. Los amantes de la arquitectura religiosa encontrarán también interesante la ermita de Sant Bartomeu, situada en las afueras de la población.
El patrimonio modernista también tiene su espacio en Santa Coloma, con varias casas señoriales que muestran la influencia de este movimiento artístico en la Cataluña rural de principios del siglo XX. Un paseo tranquilo permite descubrir fachadas decoradas, balcones de hierro forjado y detalles arquitectónicos que hablan de una época de prosperidad comercial.
Qué hacer
Santa Coloma de Queralt es un excelente punto de partida para rutas de senderismo por la Conca de Barberà. Los caminos rurales que rodean la población permiten disfrutar del paisaje mediterráneo de interior, con campos de cereales, viñedos y bosques de encinas. Una opción interesante es seguir tramos del antiguo Camí Reial, que conectaba diferentes poblaciones de la comarca.
La gastronomía local merece una atención especial. La zona es conocida por sus embutidos artesanos, los quesos de elaboración tradicional y los vinos con denominación de origen Conca de Barberà. Los restaurantes del municipio ofrecen cocina catalana de producto, donde destacan platos como la olla barrejada, las carnes a la brasa y las calçotadas en temporada.
El mercado semanal, que se celebra los sábados por la mañana, es una experiencia auténtica donde agricultores y productores locales venden sus productos frescos. Es una oportunidad perfecta para llevarse un pedacito de la comarca y descubrir ingredientes de temporada.
Para los interesados en el turismo enológico, la proximidad a diversas bodegas de la comarca permite organizar visitas y catas de vinos locales, especialmente de las variedades trepat y parellada, características de esta zona vinícola.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en agosto y es el momento álgido del calendario festivo, con verbenas, conciertos, actividades para todas las edades y los tradicionales correfocs. Las calles se llenan de vida y es cuando la población recupera a muchos de sus hijos emigrados que regresan para estas fechas.
A mediados de enero tiene lugar la Festa dels Tres Tombs, dedicada a los animales de trabajo, con bendición de animales y desfile de carros engalanados que mantiene viva una tradición agrícola centenaria. En primavera, la Feria de la Candelera atrae a visitantes de toda la comarca con sus puestos de productos artesanos y actividades culturales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona, Santa Coloma de Queralt se encuentra a unos 60 kilómetros por la C-14 y la N-240, con un tiempo de viaje aproximado de 50 minutos en coche. Desde Barcelona, la distancia es de unos 110 kilómetros, tomando la C-37 desde Igualada, con una duración aproximada de hora y media.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales por las temperaturas suaves y los colores del paisaje. El verano puede ser caluroso pero es perfecto si buscas ambiente festivo. El invierno, aunque más frío, tiene su encanto especial en los días soleados.
Consejos: Dedica al menos medio día a recorrer el casco antiguo con calma. Si visitas en sábado, no te pierdas el mercado. Lleva calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y considera combinar la visita con otros pueblos cercanos de la Conca de Barberà como Montblanc o Vallbona de les Monges.