Artículo completo
sobre Espot
Puerta principal al Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici; estación de esquí
Ocultar artículo Leer artículo completo
El turismo en Espot gira alrededor de una cosa: el acceso al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Si vienes en coche, lo primero es pensar dónde dejarlo. El centro tiene calles estrechas y pocas plazas. En temporada alta se llena rápido y suele tocar aparcar en la parte alta del pueblo o en las zonas habilitadas a la entrada.
En invierno la nieve complica los accesos y algunas carreteras del valle pueden cerrarse o requerir cadenas. Conviene mirarlo antes de subir. En verano el problema es otro: demasiados coches para un pueblo pequeño.
Espot no es grande. Se recorre andando en poco rato. Son unas cuantas calles alrededor del río Escrita y poco más. Aquí la mayoría de la gente está de paso hacia el parque o hacia la estación de esquí.
El acceso al Parque Nacional
Espot es una de las puertas habituales al Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Desde aquí salen los vehículos autorizados que suben hacia el lago de Sant Maurici, y también varias rutas a pie.
La excursión más conocida termina en el Estany de Sant Maurici, con los Encantats al fondo. Es la imagen que aparece en casi todas las fotos del parque. En agosto hay bastante gente en el camino y en los miradores cercanos al lago.
A partir de ahí el terreno se abre. Hay rutas que siguen hacia otros lagos como Ratera o hacia refugios de montaña. Algunas se alargan bastante y ya son excursiones de jornada completa. No es terreno complicado si estás acostumbrado a caminar por montaña, pero tampoco es un paseo de media hora.
El pueblo
Dentro del pueblo hay poco que ver y tampoco pasa nada. La iglesia de Santa Maria, de origen románico aunque muy reformada, es el edificio más antiguo. El resto son casas de piedra bastante modificadas con el paso del tiempo.
Junto al río aún se ven restos de antiguas instalaciones ligadas al aprovechamiento hidroeléctrico del valle. No es una visita como tal; más bien una pista de cómo se utilizó el río antes de que el turismo lo cambiara todo.
Invierno: esquí y nieve
Cuando llega la nieve, buena parte del movimiento del pueblo gira alrededor de la estación de esquí que hay en la ladera de arriba. Las pistas atraviesan zonas de bosque y cotas medias de montaña. Algunos inviernos la nieve llega justa; otros aguanta bien.
También se organizan salidas con raquetas por los alrededores. Si no has caminado nunca con nieve, se nota más de lo que parece. El cansancio llega rápido.
Fauna y montaña alrededor
Si te alejas un poco de las rutas más transitadas es fácil ver rebecos en las laderas altas. Las marmotas aparecen en verano cerca de las praderas del parque y las rapaces se dejan ver bastante si miras al cielo un rato.
No hace falta buscarlas demasiado. Basta con parar y caminar sin prisa.
Consejo claro
Espot funciona mejor si madrugas. A media mañana empiezan a llegar coches y excursiones hacia el parque. Aparca pronto, sube al valle y vuelve al pueblo cuando la mayoría aún está empezando a subir. Así se disfruta más y evitas el atasco típico de agosto.