Artículo completo
sobre Cubelles
Localidad costera tranquila con playas familiares y la desembocadura del Foix
Ocultar artículo Leer artículo completo
A medio camino entre Barcelona y Tarragona, Cubelles se despliega como una sorpresa mediterránea en la comarca del Garraf. Esta villa costera de casi 17.000 habitantes conserva ese equilibrio perfecto entre autenticidad y vida veraniega, donde las playas tranquilas conviven con un núcleo histórico que habla de siglos de tradición marinera y agrícola. A solo 12 metros sobre el nivel del mar, Cubelles mira al Mediterráneo con la serenidad de quien sabe que no necesita grandes aspavientos para conquistar al viajero.
Lejos del bullicio de otras localidades costeras más masificadas, Cubelles ofrece una experiencia más pausada y local. Aquí las playas aún son lugares donde los pescadores amarran sus barcas, los mercados semanales conservan su esencia auténtica, y las calles del casco antiguo invitan a perderse sin prisas. Es ese tipo de destino que funciona igual de bien para una escapada de fin de semana que para unas vacaciones en familia, especialmente si buscas combinar playa con algo de cultura y buena mesa.
El municipio se divide claramente en dos zonas: el núcleo antiguo, hacia el interior, con su patrimonio arquitectónico y calles estrechas; y la zona marítima, con su puerto deportivo y sus playas de arena fina. Esta dualidad es precisamente uno de sus mayores atractivos: puedes estar tomando el sol por la mañana y explorando iglesias románicas por la tarde.
Qué ver en Cubelles
El corazón histórico de Cubelles merece una visita tranquila. La iglesia parroquial de Santa Maria, de origen románico aunque muy reformada a lo largo de los siglos, preside el casco antiguo. Su campanario se divisa desde varios puntos del municipio y marca el ritmo vital del pueblo. Junto a ella, las calles estrechas del núcleo medieval conservan ese trazado irregular típico de las villas catalanas antiguas.
La ermita de Sant Antoni, situada en lo alto de una pequeña elevación, ofrece unas vistas panorámicas espléndidas sobre el litoral y el pueblo. Es un lugar perfecto para el atardecer, cuando la luz mediterránea baña la costa con tonos dorados. El paseo hasta allí es agradable y permite descubrir rincones con encanto.
En cuanto al patrimonio marítimo, el puerto deportivo (Puerto de la Ginesta) es uno de los más importantes de la costa catalana, con capacidad para cientos de embarcaciones. Pasear por el puerto al caer la tarde, viendo las barcas meciéndose suavemente, es un ritual casi obligatorio.
Las playas son, evidentemente, uno de los grandes atractivos. Cubelles cuenta con casi dos kilómetros de costa con playas de arena fina y aguas poco profundas, ideales para familias con niños. La playa de Les Salines y la playa de Cubelles se extienden generosamente, ofreciendo espacio suficiente incluso en temporada alta. El paseo marítimo, bien cuidado y con zonas ajardinadas, conecta ambas playas y es perfecto para caminar, correr o ir en bicicleta.
Qué hacer
El senderismo y el cicloturismo tienen aquí un escenario privilegiado. La Vía Verde del Baix Llobregat pasa cerca de Cubelles, permitiendo rutas en bicicleta por antiguas vías de tren reconvertidas en caminos verdes. También puedes explorar el entorno del macizo del Garraf, con rutas que combinan vistas al mar y naturaleza mediterránea típica.
Los deportes náuticos son otra opción destacada. El puerto ofrece posibilidades para practicar vela, windsurf o paddle surf. Varias escuelas náuticas ofrecen cursos y alquiler de material durante la temporada estival.
En el aspecto gastronómico, Cubelles conserva una cocina de mar con raíces campesinas. Los arroces, el pescado fresco y los productos de la huerta del Garraf son protagonistas en los restaurantes del paseo marítimo y del casco antiguo. No faltan tampoco las opciones más informales en chiringuitos playeros donde degustar tapas con vistas al Mediterráneo.
El mercado semanal, que se celebra los sábados por la mañana, es una excelente oportunidad para conocer los productos locales y el ambiente auténtico del pueblo.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Cubelles se celebra a finales de agosto en honor a Sant Bartomeu, patrón del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades: conciertos, bailes tradicionales, castillos de fuegos artificiales y los típicos correfocs catalanes.
En enero, la festividad de Sant Antoni convoca a los cubellenses alrededor de hogueras y bendiciones de animales, una tradición que se mantiene especialmente viva en el entorno rural.
Las celebraciones de Sant Joan, la noche del 23 de junio, tienen especial encanto en las playas de Cubelles, donde las hogueras y la verbena nocturna atraen tanto a locales como a visitantes.
Información práctica
Llegar a Cubelles desde Barcelona es muy sencillo. Por carretera, se toma la autopista C-32 (de peaje) o la carretera N-340, ambas con acceso directo al municipio. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos desde Barcelona ciudad. También existe conexión por tren de cercanías (Rodalies) desde Barcelona, con parada en Cubelles, lo que facilita una escapada sin coche.
La mejor época para visitar Cubelles depende de tus preferencias. El verano (junio a septiembre) es ideal para disfrutar de las playas, aunque también es cuando hay más afluencia. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables perfectas para explorar el patrimonio y hacer rutas, con el plus de una mayor tranquilidad. El invierno es suave en esta zona del litoral, aunque algunas actividades turísticas tienen horarios reducidos.
Un consejo: combina playa y pueblo, y dedica al menos un día completo para descubrir Cubelles con calma.