Artículo completo
sobre Les Borges Blanques
Capital del aceite de oliva; famosa por su feria y el parque temático del aceite
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca de les Garrigues, donde los campos de olivos dibujan un paisaje infinito de tonos plateados y verdes, se encuentra Les Borges Blanques, la capital indiscutible del aceite de oliva en Cataluña. Esta villa de 6.215 habitantes, situada a 304 metros de altitud, conserva el espíritu auténtico de las tierras de Lleida, donde la tradición olivarera se respira en cada rincón y el ritmo de vida pausado invita a descubrir los placeres de la Cataluña interior.
Les Borges Blanques es mucho más que un punto de paso entre la costa y el Pirineo. Es un destino en sí mismo para quienes buscan conectar con la esencia rural catalana, disfrutar de una gastronomía basada en productos de kilómetro cero y descubrir un patrimonio que habla de siglos de historia comercial y agrícola. Sus calles ordenadas, su arquitectura tradicional y su carácter acogedor hacen de esta villa un lugar perfecto para una escapada tranquila.
El entorno de les Garrigues, con sus extensos campos de cultivo y su luz mediterránea que se filtra entre las ramas de los olivos milenarios, ofrece una experiencia visual única. Aquí, la tierra roja contrasta con el verde plateado de los olivares, creando un paisaje que cambia de color según la estación y la hora del día, especialmente espectacular al atardecer.
Qué ver en Les Borges Blanques
El casco antiguo de Les Borges Blanques conserva el trazado típico de las villas comerciales catalanas, con calles amplias y plazas porticadas que recuerdan su importancia como centro de mercado. La Plaza de la Font constituye el corazón social del pueblo, un espacio donde los soportales protegen del sol en verano y donde se concentra parte de la vida cotidiana.
La Iglesia de la Asunción, de estilo neoclásico, preside el paisaje urbano con su fachada sobria y elegante. Aunque su aspecto actual data del siglo XVIII, el templo tiene orígenes más antiguos y merece una visita por su interior espacioso y la tranquilidad que transmite.
Un elemento distintivo de la villa es el Museo de les Garrigues, dedicado a la cultura y tradiciones de la comarca. Aquí podrás conocer la historia del aceite de oliva, los utensilios tradicionales de cultivo y elaboración, y entender por qué esta zona es fundamental en la producción olivarera catalana. El museo organiza también exposiciones temporales sobre arte y etnografía local.
Para los amantes del patrimonio oleícola, las almazaras y cooperativas de la zona abren sus puertas para mostrar el proceso de elaboración del aceite. Aunque es recomendable consultar horarios, estas visitas permiten conocer desde el método tradicional hasta las técnicas más modernas de extracción.
Los alrededores de Les Borges Blanques ofrecen rutas entre olivares donde perderse caminando o en bicicleta, descubriendo ermitas rurales y masías tradicionales que salpican el paisaje de les Garrigues.
Qué hacer
La experiencia en Les Borges Blanques está inevitablemente ligada al oleoturismo. Recorrer los campos de olivos, especialmente durante la época de recolección (de noviembre a enero), permite entender el trabajo que hay detrás de cada botella de aceite. Muchas cooperativas ofrecen catas donde aprender a distinguir las variedades arbequina, que predomina en la zona, y apreciar los matices del aceite virgen extra recién elaborado.
Las rutas de senderismo y cicloturismo son otra forma excelente de conocer el territorio. El paisaje suave de les Garrigues, sin grandes desniveles, resulta ideal para paseos tranquilos. La Ruta dels Tossals permite conocer las pequeñas elevaciones que rompen la monotonía del paisaje llano.
La gastronomía local merece especial atención. Aquí el aceite de oliva es protagonista absoluto: desde el tradicional "pa amb oli" hasta elaboraciones más sofisticadas. Los productos de la huerta, los embutidos artesanales y la repostería tradicional, con los "coc de recapte" o las cocas dulces, forman parte de una cocina honesta y sabrosa.
El mercado semanal los sábados por la mañana es una cita imprescindible para comprar productos locales y mezclarse con los vecinos de la comarca que acuden a hacer sus compras.
Fiestas y tradiciones
Les Borges Blanques celebra su Fiesta Mayor a finales de agosto, con un programa que combina actos religiosos, culturales y lúdicos. Las verbenas, los conciertos y las actividades para todas las edades llenan las calles de animación durante varios días.
En primavera, generalmente en mayo, tiene lugar la Feria del Aceite de les Garrigues, un evento de referencia donde cooperativas y productores presentan sus mejores aceites. Es una ocasión perfecta para comprar aceite de calidad directamente a los productores y participar en catas y talleres.
La Fira de Sant Josep, en marzo, es otra cita tradicional que convoca a agricultores y ganaderos de toda la comarca, manteniendo vivo el espíritu comercial que siempre ha caracterizado a la villa.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Lleida capital, Les Borges Blanques se encuentra a unos 45 kilómetros por la carretera N-240 en dirección a Tarragona, con un trayecto de aproximadamente 40 minutos. La villa también está bien comunicada por carretera con Tarragona y Barcelona.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales por las temperaturas suaves y la luz especial. Si te interesa el proceso oleícola, visita en noviembre-diciembre durante la recolección y elaboración del aceite nuevo.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, protección solar en verano (el calor puede ser intenso), y reserva espacio en el equipaje para llevarte aceite de oliva virgen extra. La villa cuenta con alojamientos rurales en el entorno que permiten disfrutar de la tranquilidad del campo.