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sobre Besalú
Uno de los conjuntos medievales más importantes de Cataluña; famoso por su puente románico y judería
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Cruzar el puente medieval de Besalú es como atravesar un umbral en el tiempo. Este conjunto monumental del siglo XI se alza majestuoso sobre el río Fluvià, dando la bienvenida a una de las villas medievales mejor conservadas de Cataluña. Con sus 2.518 habitantes, Besalú mantiene vivo el espíritu de un pasado glorioso en el que fue capital de condado, y cada piedra de sus calles empedradas cuenta historias de judíos, templarios y señores feudales.
Situada a 151 metros de altitud en la comarca de la Garrotxa, esta localidad gerundense combina la monumentalidad de su patrimonio con la tranquilidad de un pueblo que mira al futuro sin renunciar a sus raíces. Pasear por su casco antiguo es un placer para los sentidos: el aroma de las pastelerías tradicionales se mezcla con el frescor del río, mientras las fachadas de piedra dorada brillan bajo el sol mediterráneo.
Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1966, Besalú es un destino imprescindible para quienes buscan autenticidad y belleza arquitectónica sin las aglomeraciones de otros enclaves turísticos. Aquí el tiempo parece haberse detenido en la Edad Media, pero con todas las comodidades de nuestros días.
Qué ver en Besalú
El Pont Vell es sin duda el emblema de Besalú. Este puente fortificado románico del siglo XI, con su característica torre central de defensa y sus siete arcos irregulares, es una de las postales más fotografiadas de Cataluña. Reconstruido tras la guerra civil, mantiene su estructura original y ofrece una entrada monumental a la villa.
El Call Jueu o barrio judío es otro de los grandes tesoros de Besalú. Los Baños Judíos (Miqvé), datados del siglo XII, son los únicos de Europa perfectamente conservados y visitables. Descender sus escaleras de piedra hasta la sala de purificación ritual es una experiencia única que conecta con siglos de historia sefardí.
La iglesia de Sant Pere, del siglo X, formaba parte de un antiguo monasterio benedictino. Su fachada románica lombarda, con las características bandas y arquillos, es una joya arquitectónica. En su interior destaca el deambulatorio, poco común en iglesias románicas catalanas.
No puedes perderte la iglesia de Sant Vicenç, del siglo XII, situada en la plaza Mayor. Su rosetón y el portal occidental son ejemplos magistrales del románico tardío. Junto a ella, la Casa Cornellà, un palacio gótico del siglo XIV, alberga actualmente la oficina de turismo.
El Portal de la Força y las murallas medievales recuerdan que Besalú fue una villa fortificada. Caminar junto a estos restos te permite imaginar la importancia estratégica del lugar durante la Edad Media.
Qué hacer
Recorrer el casco antiguo a pie es la mejor manera de descubrir Besalú. Perderse por sus calles medievales, la Plaza Mayor porticada y los rincones con encanto es una actividad en sí misma. Te recomendamos hacerlo sin prisas, dedicándole al menos medio día.
Las visitas guiadas al Call Jueu y los Baños Judíos son muy recomendables para comprender la importancia histórica del lugar. También existen rutas teatralizadas que recrean la vida medieval, especialmente durante los fines de semana.
Para los amantes del senderismo, la zona del río Fluvià ofrece paseos agradables por sus riberas. Desde Besalú parten varias rutas que permiten descubrir el entorno natural de la Garrotxa, con caminos señalizados que combinan paisaje, historia y naturaleza.
La gastronomía es otro atractivo de Besalú. La cocina volcánica de la Garrotxa tiene aquí excelentes representantes. Productos como las judías de Santa Pau, la carne de vaca, los embutidos artesanos y los postres tradicionales merecen una degustación pausada. No te vayas sin probar los xuixos, los dulces más típicos de la zona.
Las tiendas de artesanía del casco antiguo ofrecen productos locales: cerámica, textiles, conservas artesanas y productos gastronómicos que son perfectos como recuerdo.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra a mediados de septiembre y es el evento más importante del calendario local. Durante varios días, Besalú se llena de actividades culturales, conciertos, bailes tradicionales y actos festivos que congregan a vecinos y visitantes.
En el mes de marzo, la Feria Medieval transforma completamente el pueblo. Las calles se llenan de mercaderes, artesanos, trovadores y actores caracterizados. Es una recreación histórica de gran calidad que atrae a miles de visitantes y permite experimentar cómo era la vida en la Edad Media.
La Semana Santa tiene especial relevancia, con procesiones que recorren las calles empedradas del casco antiguo, creando una atmósfera solemne y evocadora.
Información práctica
Besalú se encuentra a 35 kilómetros de Girona, aproximadamente 40 minutos en coche por la N-260. Desde Barcelona, la distancia es de unos 135 kilómetros (hora y media), tomando la AP-7 y después la A-26.
La mejor época para visitar Besalú es primavera y otoño, cuando las temperaturas son agradables y el pueblo muestra su cara más hermosa. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas. En invierno, Besalú tiene un encanto especial, más íntimo y tranquilo.
Te recomendamos madrugar para disfrutar del pueblo con menos gente, especialmente si visitas en fin de semana o durante la Feria Medieval. El aparcamiento está habilitado en las afueras del casco antiguo, que es peatonal.
Calcula al menos medio día para una visita completa, aunque si quieres disfrutar con calma de la gastronomía y el ambiente, un día entero no está de más.