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sobre Tortellà
Pueblo conocido por la fabricación de cucharas de boj y chirimías; entrada a la Alta Garrotxa
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En el corazón de la Garrotxa, donde los volcanes dormidos dibujan un paisaje único en la península, se encuentra Tortellà, un pueblo de piedra que parece haberse detenido en el tiempo. Con apenas 822 habitantes y situado a 276 metros de altitud, este pequeño municipio catalán ofrece esa autenticidad que cada vez es más difícil de encontrar: calles empedradas, casas de arquitectura tradicional y un ritmo de vida que invita a desconectar.
Rodeado por la magia volcánica que caracteriza toda la comarca, Tortellà se levanta entre campos de cultivo y bosques de encinas, con el telón de fondo de las montañas prepirenaicas. Es uno de esos destinos que no aparecen en las guías turísticas masivas, y precisamente ahí reside su encanto. Un lugar donde el turismo rural se vive en su estado más puro, perfecto para quienes buscan tranquilidad sin renunciar a la riqueza patrimonial y natural.
La ubicación estratégica de Tortellà, cerca de la reserva natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, lo convierte en un campamento base ideal para explorar uno de los paisajes volcánicos mejor conservados de Europa, mientras se disfruta de la hospitalidad de un pueblo que mantiene vivas sus tradiciones.
Qué ver en Tortellà
El casco antiguo de Tortellà conserva el trazado medieval típico de los pueblos de la Garrotxa, con calles estrechas que serpentean entre construcciones de piedra volcánica. El elemento patrimonial más destacado es la iglesia parroquial de Sant Feliu, templo de origen románico que ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos, especialmente durante el período gótico y barroco. Su campanario se alza como referencia visual del pueblo y merece una visita pausada.
Paseando por el pueblo, encontrarás varios ejemplos de arquitectura popular catalana bien conservada, con masías y casas señoriales que hablan del pasado agrícola de la zona. La Plaça Major es el centro neurálgico del municipio, un espacio donde todavía se respira vida de pueblo y donde es agradable sentarse a observar el ritmo tranquilo de la vida local.
En los alrededores inmediatos, el paisaje volcánico se manifiesta en cada rincón. Aunque Tortellà no cuenta con volcanes tan emblemáticos como el Croscat o el Santa Margarida, su territorio forma parte de este singular entorno geológico, con campos de cultivo que se extienden sobre antiguos flujos de lava y bosques que han colonizado los conos volcánicos menores.
Qué hacer
La ubicación de Tortellà lo convierte en punto de partida perfecto para explorar la Zona Volcánica de la Garrotxa. Desde aquí se pueden iniciar diversas rutas de senderismo que permiten descubrir los volcanes más conocidos de la comarca. Los itinerarios 1 y 2 del Parque Natural están relativamente cerca y ofrecen algunas de las mejores vistas de la región.
Para los amantes del cicloturismo, las carreteras secundarias que conectan Tortellà con pueblos vecinos como Sant Jaume de Llierca o Argelaguer ofrecen recorridos tranquilos con poco tráfico y paisajes espectaculares. El desnivel moderado de la zona hace que estas rutas sean accesibles para ciclistas de nivel medio.
La gastronomía de la Garrotxa es otro de los grandes atractivos. Esta comarca es famosa por sus productos de proximidad: legumbres, carnes de calidad y, especialmente, la patata de Olot y las judías de Santa Pau, con denominación de origen protegida. En Tortellà y sus alrededores podrás degustar la cocina tradicional catalana de montaña, con platos contundentes ideales tras una jornada de caminata.
No hay que olvidar que Olot, la capital de la comarca y centro cultural de referencia, está a pocos kilómetros. Merece la pena dedicar una mañana a visitar su casco histórico, el Museo de los Volcanes y la Fageda d'en Jordà, el célebre hayedo que creció sobre una colada de lava.
Fiestas y tradiciones
Tortellà mantiene vivo su calendario festivo tradicional. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a Sant Feliu, patrón del pueblo. Durante estos días, el municipio se llena de actividad con verbenas, actos culturales y las tradicionales sardanas, el baile popular catalán que todavía se practica con entusiasmo en la comarca.
En primavera, concretamente en el mes de mayo, tienen lugar celebraciones vinculadas al ciclo agrícola y religioso, momentos en los que el pueblo recupera costumbres ancestrales. La comarca de la Garrotxa en general es rica en tradiciones gastronómicas, con ferias y mercados dedicados a productos locales que se celebran en diferentes municipios a lo largo del año.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona capital (a unos 45 kilómetros), se accede a Tortellà tomando la N-260 dirección Besalú y posteriormente la GI-524. El trayecto dura aproximadamente 50 minutos en coche. Desde Barcelona, la mejor opción es tomar la C-17 hasta Vic, luego la C-37 hacia Olot y finalmente la GI-524. El tiempo de viaje es de aproximadamente hora y media.
Mejor época: La primavera y el otoño son las estaciones ideales para visitar Tortellà. En primavera, los campos se llenan de verde y flores, mientras que el otoño regala los colores ocres y rojizos de los hayedos de la Garrotxa. El verano es agradable gracias a la altitud, aunque es temporada alta en toda la zona.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, ya que el entorno invita a explorar a pie. La comarca no cuenta con grandes superficies comerciales, por lo que es recomendable planificar las compras. Para comer, es aconsejable reservar con antelación los fines de semana, especialmente en temporada alta.