Artículo completo
sobre Cassà de la Selva
Villa corchera con patrimonio modernista; cruce de caminos entre Girona y la costa
Ocultar artículo Leer artículo completo
A pocos kilómetros de Girona, en el corazón de la comarca del Gironès, se extiende Cassà de la Selva, una villa que combina a la perfección el ambiente tranquilo del interior catalán con la proximidad a la Costa Brava. Con sus más de 10.000 habitantes y situada a 137 metros de altitud, esta localidad ha sabido preservar su esencia tradicional mientras abraza la modernidad, ofreciendo al viajero una experiencia auténtica lejos de las multitudes turísticas.
El nombre de Cassà evoca inmediatamente la naturaleza que rodea la población. Aunque no se encuentra en plena montaña, el municipio está rodeado de bosques mediterráneos y paisajes suaves que invitan al paseo y al descubrimiento. Sus calles conservan el encanto de las villas catalanas de interior, con rincones que cuentan siglos de historia y una vida local vibrante que se respira en cada plaza.
Visitarla es adentrarse en la Cataluña más auténtica, esa que combina el patrimonio histórico con la calidez de sus gentes, la buena gastronomía y un entorno natural que invita a desconectar sin renunciar a las comodidades de estar bien comunicado con las principales ciudades de la provincia.
Qué ver en Cassà de la Selva
El patrimonio arquitectónico de Cassà de la Selva refleja siglos de historia. La iglesia parroquial de Sant Martí preside el núcleo antiguo con su imponente presencia. Este templo, cuya estructura actual data principalmente del siglo XVIII, conserva elementos de épocas anteriores y representa un buen ejemplo de la arquitectura religiosa catalana de la zona.
Paseando por el casco antiguo, descubrirás Can Trinxeria, una masía fortificada del siglo XVI que constituye uno de los edificios civiles más emblemáticos del municipio. Su arquitectura señorial nos transporta a la época medieval, cuando estas construcciones servían tanto de residencia como de defensa.
No te pierdas el Molí de Can Cònsol, un antiguo molino harinero que forma parte del patrimonio industrial de la villa y que testimonia la importancia que tuvo la actividad molinera en la zona. Aunque muchos de estos molinos han desaparecido, este se mantiene como recuerdo de una tradición que marcó la economía local durante siglos.
El entorno natural también merece una visita. Los bosques de la Selva que rodean el municipio ofrecen agradables senderos para caminatas, especialmente bellos en otoño cuando el paisaje se tiñe de ocres y dorados. Son ideales para desconectar y disfrutar del aire puro del interior gerundense.
Qué hacer
Cassà de la Selva es un excelente punto de partida para descubrir la comarca. Las rutas de senderismo y cicloturismo que parten del municipio te permitirán explorar el paisaje mediterráneo de interior, con itinerarios aptos para todos los niveles. Algunos caminos conectan con masías dispersas por el territorio, ofreciendo estampas rurales de gran belleza.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina del Gironès se caracteriza por platos contundentes y sabrosos, con productos de la huerta y la tradición culinaria catalana. Encontrarás propuestas que van desde la cocina más tradicional hasta interpretaciones más contemporáneas, siempre con el producto local como protagonista.
La proximidad a Girona (apenas 15 kilómetros) convierte a Cassà en una base perfecta para explorar la capital provincial con su espectacular casco antiguo, la Catedral y el barrio judío, y regresar a un ambiente más tranquilo por la tarde. Además, las playas de la Costa Brava quedan a menos de media hora en coche, lo que permite combinar interior y litoral en una misma escapada.
Para los aficionados a la cultura, merece la pena consultar la agenda cultural del municipio, que suele incluir exposiciones, conciertos y actividades a lo largo del año.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cassà de la Selva está marcado por celebraciones que reflejan el carácter mediterráneo y catalán del municipio. La Festa Major se celebra a finales de agosto en honor a Sant Martí, patrón de la villa. Durante varios días, las calles se llenan de actividades para todos los públicos: verbenas, conciertos, actividades infantiles y los tradicionales correfocs.
En enero tiene lugar la Festa dels Tres Tombs, una celebración muy arraigada en el calendario catalán que honra a los animales y mantiene viva la tradición rural de la comarca. El desfile de caballos y carros engalanados por las calles es uno de los momentos más emotivos del año.
La primavera trae Sant Jordi el 23 de abril, cuando las calles se llenan de rosas y libros en la celebración más romántica y cultural de Cataluña. Aunque es una fiesta de ámbito nacional, cada municipio le aporta su toque particular.
Información práctica
Cómo llegar: Cassà de la Selva está perfectamente comunicada por carretera. Desde Girona, toma la C-65 en dirección a Palamós; en apenas 20 minutos habrás llegado. Si viajas desde Barcelona, toma la autopista AP-7 o la C-32 hasta Girona y continúa por la C-65. La distancia desde Barcelona es de unos 100 kilómetros.
Mejor época para visitar: Cualquier momento del año es bueno para descubrir Cassà, aunque la primavera y el otoño ofrecen temperaturas ideales para caminar y disfrutar del entorno. El verano es perfecto si quieres combinar la visita con escapadas a las playas cercanas, mientras que el invierno tiene su encanto en los días soleados típicos del Mediterráneo.
Consejo viajero: Utiliza Cassà como base para explorar la comarca del Gironès y el sur de la provincia de Girona. Su ubicación estratégica te permitirá moverte con facilidad tanto hacia la costa como hacia el interior, disfrutando de lo mejor de ambos mundos.