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sobre Vilablareix
Municipio en crecimiento al sur de Girona; conserva zonas agrícolas y masías
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A apenas cinco kilómetros de Girona, Vilablareix se presenta como uno de esos municipios que invitan a descubrir la Cataluña más auténtica sin alejarse de los grandes núcleos urbanos. Con sus 3.511 habitantes y situada a 99 metros de altitud, esta localidad del Gironès conserva ese equilibrio perfecto entre la tranquilidad rural y la proximidad a servicios y comunicaciones. Sus campos de cultivo, masías tradicionales y su carácter acogedor la convierten en un destino ideal para quienes buscan conocer el interior catalán más genuino.
El municipio ha sabido mantener su identidad agrícola y residencial, preservando un paisaje donde las construcciones tradicionales catalanas dialogan con los campos de cereales y las pequeñas elevaciones que caracterizan esta zona del Gironès. Vilablareix no es un pueblo de grandes monumentos ni de paisajes espectaculares, pero precisamente en esa sencillez reside su atractivo: es la Cataluña cotidiana, la de los mercados locales, las plazas donde conversan los vecinos y los caminos rurales que invitan a perderse en bicicleta o a pie.
Su ubicación estratégica la convierte además en un punto de partida perfecto para explorar la provincia de Girona, desde la Costa Brava hasta la Garrotxa, pasando por la propia capital, con su impresionante casco histórico y sus restaurantes de renombre internacional.
Qué ver en Vilablareix
El núcleo urbano de Vilablareix conserva el trazado típico de los pueblos agrícolas del Gironès, con calles tranquilas donde destaca la iglesia parroquial de Sant Esteve, templo que ha sido testigo de la historia del municipio y que representa el corazón de la vida comunitaria local. Aunque ha sido reformada a lo largo de los siglos, mantiene elementos que merecen una visita pausada.
Uno de los mayores atractivos del municipio son sus masías tradicionales dispersas por el territorio. Estas construcciones rurales catalanas, muchas de ellas aún en funcionamiento, muestran la arquitectura agrícola tradicional con sus características piedras vistas, tejados de teja árabe y estructuras adaptadas al trabajo del campo. Un paseo por los caminos rurales del municipio permite descubrir estas joyas arquitectónicas integradas en el paisaje.
El entorno natural de Vilablareix, aunque no presenta grandes desniveles, ofrece un paisaje agrícola bien conservado donde los campos de cultivo se alternan con pequeños bosquetes y zonas verdes. Las vistas hacia la ciudad de Girona y hacia las montañas del interior crean un panorama sereno y característico de esta zona de transición entre la llanura ampurdanesa y las primeras estribaciones interiores.
Qué hacer
La ubicación de Vilablareix la convierte en un punto ideal para practicar cicloturismo y realizar rutas de senderismo suave. Los caminos rurales que comunican el pueblo con las localidades vecinas permiten recorridos tranquilos entre campos, ideales para familias o para quienes buscan actividades al aire libre sin grandes exigencias físicas. La ruta hasta Sarrià de Ter o hacia Salt ofrece paisajes típicos del Gironès.
La gastronomía local refleja la cocina tradicional catalana de interior. En Vilablareix y su entorno se puede disfrutar de platos elaborados con productos de temporada: embutidos de la zona, verduras de huerta, guisos tradicionales y la influencia de la cercana Girona, con su potente escena gastronómica. Los establecimientos locales suelen ofrecer cocina casera donde prima la materia prima de proximidad.
La proximidad a Girona (a apenas 10 minutos en coche) permite combinar la estancia en Vilablareix con visitas culturales a la capital: su barrio judío, la catedral, las casas del Onyar o sus museos. Esta cercanía convierte al municipio en una alternativa tranquila para alojarse mientras se explora la zona.
Desde Vilablareix también se puede organizar fácilmente excursiones a la Costa Brava (a unos 30 kilómetros), al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa o a los pueblos medievales del Empordà.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major de Vilablareix se celebra alrededor del 3 de agosto, en honor a Sant Esteve. Durante estos días, el pueblo se llena de actividad con actos populares, conciertos, habaneras, actividades infantiles y los tradicionales pasacalles. Es un momento ideal para conocer el ambiente festivo catalán y la hospitalidad de los vecinos.
En verano también se organizan verbenas populares y actividades culturales que animan las noches estivales, con una programación que suele incluir música en vivo y propuestas para todos los públicos.
Como en toda Cataluña, las celebraciones navideñas y las tradiciones vinculadas a Sant Joan (23 de junio) también tienen su espacio en el calendario festivo de Vilablareix, con eventos que unen tradición y convivencia vecinal.
Información práctica
Cómo llegar: Vilablareix se encuentra a solo 5 kilómetros de Girona. Desde la capital provincial, se accede fácilmente por la carretera GI-533 en menos de 10 minutos en coche. También está bien comunicado mediante transporte público, con líneas de autobús que conectan el municipio con Girona y otras localidades vecinas.
Desde Barcelona, se llega por la autopista AP-7 o la N-II hasta Girona, y desde allí se continúa hacia Vilablareix. El trayecto total desde Barcelona es de aproximadamente una hora.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del entorno rural con temperaturas agradables, perfectas para caminar o pedalear. El verano permite vivir las fiestas locales, aunque las temperaturas pueden ser elevadas. El invierno es tranquilo pero ofrece la autenticidad del pueblo en su día a día.
Consejo: Vilablareix es perfecta como base de operaciones para explorar la provincia de Girona, combinando la tranquilidad de un pueblo pequeño con la cercanía a una capital llena de vida y atractivos culturales.