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sobre Vilablareix
Municipio en crecimiento al sur de Girona; conserva zonas agrícolas y masías
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En Vilablareix aparcas donde puedas. No hay un centro claro: una rotonda grande, un supermercado y un par de bancos. El ayuntamiento queda en una plaza discreta. Si vienes buscando un casco antiguo de piedra, no es el caso. Aquí predominan las casas unifamiliares recientes y varios polígonos.
La ruptura
La autopista acabó partiendo el municipio en dos. Al oeste quedó el Perelló: urbanizaciones, naves y la mayor parte de la población. Al este, el Vilablareix más antiguo: campos de cultivo, algunas masías y el monte de Sant Roc.
Son dos ambientes distintos en muy poco espacio. Hay vecinos del Perelló que dicen que viven en Girona. Otros, al otro lado, siguen diciendo que viven en Vilablareix. Según desde dónde lo mires, ambos tienen razón.
Sant Roc y la Torratxa
Si vas a parar un rato, lo más claro es subir al monte de Sant Roc. Desde la carretera sale un sendero de tierra; en unos veinte minutos estás arriba. Hay una ermita antigua —suele estar cerrada— y buenas vistas del llano de Girona cuando el día está limpio. Los domingos por la mañana suele haber gente caminando. Entre semana, poco movimiento.
Cerca del cementerio está la Torratxa. Es un monumento funerario romano, probablemente del siglo III. Parece una especie de hongo de piedra en medio de un campo. Mucha gente del pueblo lo llama Torre dels Moros. No hay demasiada señalización y el entorno es bastante simple, pero es lo más antiguo que conserva el municipio.
La vía verde
La antigua línea de tren que salía de Girona hacia la zona de Bordils se usa ahora como vía verde. Pasa por Vilablareix y sigue hacia Aiguaviva. Es un tramo fácil, recto y prácticamente llano.
Los fines de semana aparecen familias en bici y gente que sale a correr. También se ve a quien pedalea hacia el aeropuerto, que queda relativamente cerca. No tiene gran misterio, pero para dar una vuelta tranquila funciona.
Dónde comer
Opciones hay pocas y bastante básicas. Algún bar alrededor de la rotonda principal y otro en la zona industrial, con bocadillos y platos sencillos. Es el tipo de sitio donde paran trabajadores al mediodía.
Si quieres más variedad, Girona está a pocos minutos en coche.
Consejo final
Vilablareix no es un destino en sí mismo. Es más bien un municipio residencial pegado a Girona. Si pasas cerca, puedes subir a Sant Roc, acercarte a la Torratxa y listo.
No hace falta reservar medio día. Con un rato basta. Y si vienes en verano, mejor evitar las horas centrales: hay poco refugio del sol.