Vista de Llinars del Vallès, Cataluña
Antoni Gallardo i Garriga · Public domain
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Llinars del Vallès

Situado entre el Montseny y el Corredor destaca por su castillo renacentista

10.956 habitantes · INE 2025
198m altitud

Qué ver y hacer
en Llinars del Vallès

Patrimonio

  • Castillo Nuevo
  • Iglesia de Santa María

Actividades

  • Senderismo
  • Rutas a caballo

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sobre Llinars del Vallès

Situado entre el Montseny y el Corredor destaca por su castillo renacentista

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Llinars del Vallès es como ese compañero de piso que nunca sale bien en las fotos de grupo y luego descubres que toca la guitarra, cocina mejor que nadie y que su abuela tenía un castillo. No hay fachadas de postal ni calles pensadas para vender imanes. Pero te quedas un rato y empiezan a aparecer historias. A veces salen en una conversación cualquiera, por ejemplo en la panadería de la esquina.

El castillo que sobrevivió al terratremol y al tiempo

El Castellnou es de esos sitios que te hacen levantar la vista nada más entrar. No tanto por lo grande —que lo es— sino por el techo. Alguien en 1528 levantó un palacio cuadrado, de unos 27 metros de lado, y lo cubrió con un artesonado lleno de pinturas. Treinta y dos óvalos con escenas de los meses del año: campesinos trabajando, herramientas, animales… y unos ángeles que parecen estar comentando lo que pasa abajo.

Dentro suele haber ese silencio de edificio antiguo que solo se rompe cuando alguien pisa una tabla y cruje la madera.

La parte menos práctica es que no siempre está abierto. Normalmente en horario de mañana y algunos fines de semana. No hay taquilla ni circuito preparado. Si lo encuentras cerrado, lo típico es preguntar en el ayuntamiento o a algún vecino del centro. Aquí todavía funciona bastante el “oye, ¿sabéis si hoy se puede entrar?”.

Subir al castellvell con la misma ilusión que cuando buscabas pokémons

El Castellvell es otra historia. Quedan pocas piedras en pie —un terremoto en 1448 dejó la fortificación bastante tocada— pero la subida tiene gracia. Desde el collado de Can Brodai son algo más de un kilómetro de sendero que gana altura poco a poco.

Arriba se entiende mejor cómo estaba organizado el lugar. El foso, excavado directamente en la roca, todavía se distingue. También el trazado de lo que fueron murallas y espacios interiores. Es un poco como cuando de crío montabas un fuerte con mantas y sillas: con cuatro pistas ya imaginas el resto.

Muy cerca está la Torrassa del Moro, una torre romana de vigilancia de unos nueve metros y medio. Vista de cerca parece un gran anillo de piedra plantado en medio del monte. En otoño, cuando la niebla se queda atrapada en el Vallès, el paisaje cambia bastante y más de uno acaba sacando el móvil para una foto. A mí también me pasó.

Cuando el pueblo entero huele a torró

El primer fin de semana de diciembre Llinars cambia bastante de ambiente con la Feria del Turrón. El paseo de la Carrer Major se llena de casetas de madera y el olor dulce se nota desde varias calles antes.

No es una feria enorme ni especialmente ruidosa. Hay puestos de turrón artesano, algunos que lo cortan a golpe de martillo, familias paseando y mucha conversación entre vecinos que se van encontrando por el camino.

Un plan sencillo es comprar un trozo de torró de Xixona recién cortado, sentarte un rato en un banco y mirar alrededor. Los críos van con bolsas de caramelos, la gente mayor comenta recetas y siempre hay alguien que acaba contando cómo era la feria hace treinta años.

Si el tiempo se tuerce, suele trasladarse al pabellón municipal. Cambia el escenario, pero el ambiente sigue siendo bastante parecido.

La ruta de las esglésies o cómo perderse un poco por el término

En el término municipal hay varias iglesias románicas dispersas: Sant Joan, Santa Maria, Sant Sadurní y Sant Esteve. Un sendero local intenta unirlas, aunque no siempre está claro quién se encarga de mantener las marcas.

Empiezas caminando sin mucha expectativa y acabas hablando con algún agricultor que te explica que esa pared de piedra lleva siglos ahí, con arreglos de todas las épocas.

Conviene llevar agua y algo de paciencia. Hay señales algo gastadas y el GPS a veces se lía entre caminos de masía. Pero cuando llegas a Sant Esteve del Coll y entras a ver su techo de madera del siglo XVI, te das cuenta de que ese edificio ya estaba allí cuando muchos pueblos de alrededor aún no tenían la forma actual.

Consejo de amigo: ven con hambre

Llinars no juega a parecer un decorado. Tiene calles anchas, coches aparcados y el ruido de la C‑35 colándose de fondo. Es un pueblo que funciona primero como lugar para vivir.

Ahora bien, bájate del coche, entra en una panadería temprano y pregunta por la coca de llardons. Es bastante probable que alguien te explique cómo la hacían en casa o que te diga dónde se cultivan las mongetes del ganxet por la zona.

Luego puedes pasear por la Carrer Major, acercarte al Castellnou si está abierto y, si te apetece andar un poco, subir hacia el Castellvell.

En unas pocas horas te haces una buena idea del lugar. Y lo más probable es que te vayas pensando que el Vallès guarda más historias de las que parece cuando lo miras solo desde la autopista.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Vallès Oriental
Costa
No
Montaña
No
Temporada
todo-el-año

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Enlaces de interés

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • La Roca del Diable
    bic Zona d'interès ~2.2 km

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Por qué visitarlo

Castillo Nuevo Senderismo

Ficha técnica

Población
10.956 hab.
Altitud
198 m
Provincia
Barcelona
Tipo de destino
Gastronomía
Mejor temporada
spring
Imprescindible
Carrer Major
Gastronomía local
Crema catalana

Preguntas frecuentes sobre Llinars del Vallès

¿Qué ver en Llinars del Vallès?

Lo imprescindible en Llinars del Vallès (Cataluña) es Carrer Major. También destaca Castillo Nuevo. El municipio conserva un legado histórico notable en la comarca de Vallès Oriental.

¿Qué comer en Llinars del Vallès?

El plato típico de Llinars del Vallès es Crema catalana. Con 85/100 en gastronomía, Llinars del Vallès es un destino culinario destacado de Cataluña.

¿Cuándo visitar Llinars del Vallès?

La mejor época para visitar Llinars del Vallès es primavera. Los amantes de la naturaleza disfrutarán del entorno, con 70/100 en paisaje natural.

¿Cómo llegar a Llinars del Vallès?

Llinars del Vallès es un ciudad en la comarca de Vallès Oriental, Cataluña, con unos 10.956 habitantes. Es fácilmente accesible, con buenas conexiones por carretera. Coordenadas GPS: 41.6397°N, 2.4011°W.

¿Es Llinars del Vallès un buen destino para familias?

Llinars del Vallès puntúa 60/100 en turismo familiar, con opciones moderadas para visitantes con niños. Las actividades disponibles incluyen Senderismo y Rutas a caballo. Su entorno natural (70/100) ofrece buenas opciones al aire libre.

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