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sobre Dosrius
Municipio interior del Maresme con bosques frondosos y el santuario del Corredor
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A apenas 30 kilómetros de Barcelona, entre la sierra de Marina y las estribaciones del Montnegre, se encuentra Dosrius, un municipio del Maresme que ha sabido conservar su esencia rural sin renunciar a la cercanía con la costa mediterránea. Con sus 5.911 habitantes repartidos entre el núcleo principal y diversos barrios diseminados, este pueblo situado a 147 metros de altitud ofrece ese equilibrio perfecto entre tranquilidad y accesibilidad que buscan muchos viajeros.
El territorio de Dosrius se extiende por un paisaje de suaves colinas cubiertas de pinos y alcornoques, donde las masías tradicionales catalanas salpican el verde intenso del bosque mediterráneo. Aquí, el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, invitando a desconectar de la vorágine urbana mientras se disfruta de paseos entre viñedos, ermitas centenarias y caminos que conectan con la rica historia de esta tierra maresmeña.
Lo que hace especial a Dosrius es precisamente esa dualidad: estar en el interior pero a un suspiro del mar, poder disfrutar de la naturaleza y, en apenas veinte minutos, estar en una playa. Un destino ideal para quienes buscan autenticidad sin alejarse demasiado de la civilización.
Qué ver en Dosrius
El corazón del pueblo late en torno a la iglesia parroquial de Sant Martí, un templo de origen románico que ha experimentado diversas modificaciones a lo largo de los siglos. Su estructura actual conserva elementos arquitectónicos que merecen una visita pausada, especialmente para los amantes del arte sacro catalán.
Pero si hay un lugar emblemático en Dosrius, ese es sin duda Can Lleonart, una imponente masía fortificada del siglo XVI que domina el paisaje desde su posición elevada. Aunque se trata de una propiedad privada y no siempre es visitable por dentro, su fachada y su torre defensiva ofrecen una estampa señorial que merece una fotografía. Representa perfectamente la arquitectura señorial catalana de la época.
No podemos olvidar las numerosas ermitas diseminadas por el término municipal. La ermita de Sant Mateu, la de Sant Iscle y la de Santa Victòria son pequeñas joyas que jalonan las rutas de senderismo y que en su día servían como puntos de encuentro para las comunidades rurales dispersas. Cada una tiene su encanto particular y ofrece vistas panorámicas sobre el Maresme.
El Parc del Montnegre i el Corredor, que ocupa buena parte del territorio municipal, constituye el principal atractivo natural. Este espacio protegido alberga una rica biodiversidad y ofrece paisajes de gran belleza, con densos bosques de alcornoques, encinas y pinos que cambian de color con las estaciones.
Qué hacer
Dosrius es territorio de senderistas. La red de caminos y senderos señalizados permite descubrir el municipio a pie, desde rutas sencillas aptas para familias hasta recorridos más exigentes que recorren las crestas de las montañas cercanas. El GR-5 atraviesa el término municipal, conectándolo con la red de grandes recorridos que cruzan Cataluña.
Una de las rutas más populares es la que une las diferentes ermitas del municipio, creando un itinerario circular que combina naturaleza, patrimonio e historia. El camino hasta la ermita de Sant Mateu, por ejemplo, ofrece unas vistas espectaculares de la comarca y, en días despejados, permite divisar el mar.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias y los caminos forestales ofrecen circuitos variados, tanto en BTT como en bicicleta de carretera. El desnivel moderado de la zona la hace accesible para diferentes niveles.
La gastronomía local se basa en los productos de temporada y en las recetas tradicionales del Maresme interior. Los establecimientos del pueblo sirven cocina catalana casera, donde no faltan las carnes a la brasa, los embutidos de la zona y las verduras de proximidad. En otoño, la llegada de las setas marca un momento especialmente apreciado por los visitantes.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra en torno al 11 de noviembre, día de Sant Martí, patrón del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todos los públicos: sardanas, havaneres, correfocs y los tradicionales castells. Es el momento perfecto para conocer el Dosrius más festivo y participativo.
En verano, concretamente durante el mes de julio, tiene lugar la Festa Major d'Estiu, una celebración más veraniega que se adapta a la época del año con verbenas, conciertos al aire libre y actividades lúdicas.
Las fiestas de los diferentes barrios y las romerías a las ermitas marcan el calendario festivo a lo largo del año, manteniendo vivas tradiciones centenarias que unen a la comunidad.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, la forma más cómoda es por la autopista C-32 (autopista del Maresme) tomando la salida hacia Mataró y continuando por la carretera BV-5001. El trayecto en coche dura aproximadamente 40 minutos. También existe conexión en transporte público mediante autobuses interurbanos desde Mataró.
Mejor época: Aunque Dosrius tiene encanto en cualquier estación, la primavera y el otoño son especialmente recomendables. Las temperaturas son suaves, perfectas para caminar, y el paisaje muestra sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, aunque menos que en la costa, y el invierno es suave, típicamente mediterráneo.
Consejos: Lleva calzado cómodo si planeas hacer senderismo, y consulta la previsión meteorológica en época de lluvias, ya que algunos caminos pueden volverse resbaladizos. El pueblo cuenta con servicios básicos, pero para mayor variedad de restaurantes y alojamientos, las localidades cercanas de Argentona o Mataró amplían las opciones.