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sobre Montgat
Puerta del Maresme con tradición marinera y la subasta de pescado cantada
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A tan solo 12 kilómetros de Barcelona, Montgat se presenta como un oasis costero donde el Mediterráneo todavía conserva ese aire de pueblo marinero que muchas localidades del litoral catalán han perdido. Con sus 12.462 habitantes y situada a apenas 20 metros sobre el nivel del mar, esta villa del Maresme ofrece la combinación perfecta: la tranquilidad de un municipio residencial y la proximidad a una de las capitales más vibrantes de Europa.
Lo primero que cautiva de Montgat es su playa, un extenso arenal de casi dos kilómetros que se ha convertido en el refugio favorito de quienes buscan sol y mar sin las aglomeraciones de otros destinos costeros. Pasear por su paseo marítimo al atardecer, con la brisa mediterránea acariciando el rostro y el perfil de Barcelona dibujándose en el horizonte, es una de esas experiencias que invitan a regresar una y otra vez.
Pero Montgat es mucho más que playa. Entre sus calles se respira la historia de un pueblo que ha sabido evolucionar sin renunciar a su identidad, manteniendo ese encanto mediterráneo que tanto buscan los viajeros que desean desconectar sin alejarse demasiado de la ciudad.
Qué ver en Montgat
El patrimonio de Montgat se concentra principalmente en su núcleo antiguo, donde destaca la Iglesia de Sant Pere de Reixac, un templo de origen románico que ha sido testigo de siglos de historia local. Aunque ha sufrido diversas modificaciones a lo largo del tiempo, conserva elementos arquitectónicos que merecen una visita pausada.
El Paseo Marítimo constituye el verdadero corazón social de la villa. Este espacio renovado conecta toda la costa de Montgat y se ha convertido en punto de encuentro tanto para locales como para visitantes. Flanqueado por palmeras y con zonas de descanso con vistas al mar, es perfecto para un paseo matutino o una ruta en bicicleta.
La Playa de Montgat es, sin duda, el principal atractivo natural del municipio. Con bandera azul y todos los servicios necesarios, este arenal de arena fina y dorada cuenta con más de 1.800 metros de longitud y 40 metros de anchura media. Sus aguas tranquilas la hacen ideal para familias, y dispone de zonas adaptadas para personas con movilidad reducida.
Para los amantes de la naturaleza, el Parque de Can Titus ofrece un pulmón verde en pleno núcleo urbano, con áreas de juego, zonas de picnic y espacios para el deporte al aire libre.
Qué hacer
Montgat es un destino perfecto para combinar relax playero con actividades deportivas. La playa permite practicar deportes náuticos como el paddle surf, kayak o vela, con varias escuelas que ofrecen cursos y alquiler de material durante la temporada estival.
El paseo marítimo se extiende conectando con las localidades vecinas, lo que permite realizar rutas en bicicleta o a pie por el litoral del Maresme. Puedes caminar hasta Badalona o El Masnou disfrutando de las vistas del Mediterráneo en un agradable recorrido costero.
Para los aficionados al running, el paseo junto al mar ofrece un circuito prácticamente llano ideal para entrenamientos matutinos, con el mar como compañero de fatigas.
En cuanto a la gastronomía, Montgat mantiene la tradición marinera del Maresme. En los restaurantes del paseo marítimo y el centro se puede degustar pescado fresco de la costa, arroces marineros y la típica coca de recapte catalana. Los chiringuitos playeros son ideales para tomar un aperitivo mientras se disfruta de las vistas al mar.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Montgat se celebra a finales de agosto, coincidiendo con la festividad de Sant Bartomeu. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todos los públicos: conciertos, bailes tradicionales, correfocs, castillos de fuegos artificiales y la típica habanera con ron cremat en la playa, una tradición marinera muy arraigada en todo el Maresme.
En junio, la verbena de Sant Joan transforma la playa en un gran espacio festivo donde locales y visitantes celebran la noche más corta del año con hogueras, música y fuegos artificiales frente al mar.
Durante el verano, el municipio organiza un programa de actividades culturales que incluye cine al aire libre, conciertos en el paseo marítimo y espectáculos familiares, convirtiendo Montgat en un destino animado para las noches estivales.
Información práctica
Cómo llegar: Montgat goza de una ubicación privilegiada. Desde Barcelona, se puede llegar en tren de cercanías (línea R1) en apenas 20 minutos desde la estación de Sants o El Clot. La estación está a pocos metros de la playa. En coche, se accede por la N-II o la autopista C-31, con un trayecto de unos 20 minutos desde el centro de Barcelona.
Mejor época: Aunque Montgat puede visitarse durante todo el año gracias a su clima mediterráneo suave, los meses de mayo a septiembre son ideales para disfrutar plenamente de la playa. Junio y septiembre ofrecen temperaturas agradables con menos afluencia que julio y agosto.
Consejo: Combina tu visita a Montgat con otros pueblos del Maresme como El Masnou, Premià de Mar o Vilassar de Mar, todos accesibles en tren o bicicleta por el carril bici costero. Así descubrirás la auténtica esencia de la costa catalana más cercana a Barcelona.