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sobre Castellcir
Conocido como el pueblo de la Tenora destaca por su castillo sobre una roca
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En el corazón de la comarca del Moianès, a 773 metros de altitud sobre un suave altiplano catalán, Castellcir se despliega como uno de esos pueblos que invitan a reducir la marcha. Con apenas 819 habitantes, este pequeño municipio barcelonés conserva la esencia de la Cataluña interior: paisajes de campos cultivados, bosques de encinas y un horizonte amplio donde la mirada se pierde entre colinas onduladas. Aquí, lejos del bullicio metropolitano, el tiempo parece medirse de otra manera.
El pueblo mantiene ese carácter rural auténtico que caracteriza al Moianès, una de las comarcas más jóvenes de Cataluña. Sus masías dispersas, sus caminos de tierra y la tranquilidad de sus calles conforman el escenario perfecto para una escapada de desconexión. Castellcir no presume de grandes monumentos ni de atractivos turísticos masificados, y precisamente ahí reside su encanto: en la sencillez de lo auténtico, en la posibilidad de pasear sin prisas y en el contacto genuino con el entorno rural catalán.
Visitar Castellcir es adentrarse en la Cataluña profunda, esa que conserva tradiciones centenarias y donde la arquitectura popular se funde con el paisaje. Un destino ideal para quienes buscan silencio, naturaleza accesible y la oportunidad de conocer cómo late la vida en los pueblos del interior de Barcelona.
Qué ver en Castellcir
El núcleo histórico de Castellcir se articula alrededor de la iglesia parroquial de Sant Andreu, un templo que conserva elementos románicos en su estructura, aunque ha sido modificado a lo largo de los siglos. Su campanario se alza como referencia visual del pueblo y merece un paseo tranquilo por sus alrededores para apreciar la arquitectura religiosa local.
Pero el verdadero patrimonio de Castellcir se encuentra disperso por su término municipal en forma de masías tradicionales catalanas. Muchas de estas construcciones rurales datan de los siglos XVII y XVIII, y aunque la mayoría son propiedad privada, pueden admirarse desde los caminos rurales. Casas de piedra con tejados de teja árabe, portales de dovelas y muros gruesos que hablan de siglos de vida agrícola.
El entorno natural constituye otro de los grandes atractivos. Los bosques de encinas y robles rodean el municipio, ofreciendo rincones perfectos para paseos a pie o en bicicleta. Las vistas panorámicas desde diversas zonas del término municipal permiten contemplar la llanura del Moianès y, en días despejados, divisar las montañas de Montserrat y el Montseny en la lejanía.
Los amantes de la geología encontrarán interesante el paisaje de la zona, caracterizado por suaves ondulaciones y campos de cultivo que se alternan con zonas boscosas, creando ese mosaico paisajístico tan típico de la Cataluña interior.
Qué hacer
Castellcir es territorio ideal para el senderismo tranquilo y las rutas en bicicleta. Diversos caminos rurales conectan el pueblo con masías vecinas y permiten recorrer el término municipal descubriendo rincones escondidos. Las rutas no presentan grandes dificultades técnicas, lo que las hace accesibles para familias y caminantes ocasionales.
La observación de aves y la fotografía de paisaje encuentran aquí un escenario perfecto. La tranquilidad del entorno y la escasa contaminación lumínica hacen de Castellcir un lugar excelente para la observación astronómica, especialmente en las noches de verano y otoño.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra. Aunque el pueblo es pequeño, la comarca del Moianès conserva tradiciones culinarias interesantes: embutidos artesanales, legumbres de la zona y platos de cuchara típicos de la cocina catalana de interior. Merece la pena buscar productos locales en los establecimientos de la zona.
Para los más activos, la situación de Castellcir permite organizar excursiones radiales a otros pueblos del Moianès como Moià o Calders, descubriendo así toda la comarca en varios días de visita.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra durante el fin de semana más próximo al 30 de noviembre, festividad de Sant Andreu, patrón del pueblo. Estas fiestas incluyen actividades tradicionales catalanas, aunque adaptadas al tamaño de la población: música, comidas populares y encuentros vecinales que permiten conocer la vida social del municipio.
En primavera, generalmente en mayo, se organizan actividades relacionadas con el mundo rural y agrícola, recuperando tradiciones del campo que han marcado la vida del pueblo durante siglos.
Durante el verano, especialmente en julio y agosto, se programan actividades culturales al aire libre que aprovechan las suaves temperaturas nocturnas de la altitud.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona (a unos 70 km), se accede por la C-17 dirección Vic hasta Caldes de Montbui, y desde allí por carreteras comarcales hacia el Moianès. El trayecto dura aproximadamente una hora en coche. No existe conexión directa en transporte público, por lo que el coche particular es prácticamente imprescindible.
Mejor época: La primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas agradables para el senderismo y el paisaje luce especialmente bonito. El verano es caluroso pero las noches refrescan por la altitud. El invierno puede ser frío, con posibles heladas.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por caminos rurales. Consulta los horarios de los establecimientos locales, ya que en pueblos pequeños pueden ser limitados. Respeta las propiedades privadas al hacer rutas por el campo. Una escapada a Castellcir se disfruta mejor con tiempo: combínala con la visita a otros pueblos del Moianès para conocer mejor esta comarca auténtica del interior de Barcelona.