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sobre L'Estany
Pueblo elevado famoso por su monasterio románico y el antiguo estanque desecado
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A 870 metros de altitud, en el corazón de la comarca del Moianès, L'Estany se presenta como uno de esos rincones catalanes donde el tiempo parece haberse detenido. Este pequeño municipio de apenas 405 habitantes debe su nombre al antiguo estanque que daba vida al territorio, y conserva ese espíritu tranquilo de las localidades que han sabido preservar su esencia medieval sin renunciar a mostrar su patrimonio a los viajeros curiosos.
El verdadero tesoro de L'Estany es su extraordinario conjunto monástico románico, considerado uno de los más importantes de Cataluña. Pero más allá de las piedras centenarias, este pueblo ofrece la posibilidad de desconectar en un entorno de media montaña, rodeado de bosques de encinas y campos de cultivo que cambian de color con las estaciones. Es el destino perfecto para una escapada de fin de semana desde Barcelona, combinando cultura, naturaleza y la autenticidad de un territorio que ha sabido mantenerse al margen del turismo masivo.
Llegar hasta aquí ya es un placer en sí mismo. La carretera serpentea entre colinas suaves, dejando atrás el bullicio urbano para adentrarse en un paisaje donde todavía es posible escuchar el silencio.
Qué ver en L'Estany
La visita obligada es el Monasterio de Santa María de L'Estany, una joya del románico catalán fundada en el siglo XI. Su claustro, del siglo XII, es simplemente excepcional: cuenta con 72 columnas dobles decoradas con capiteles historiados que narran escenas bíblicas y de la vida cotidiana medieval. Cada capitel es una obra de arte que merece contemplación pausada. La iglesia monástica, de nave única, conserva su sobriedad románica y una paz que invita al recogimiento.
El Centro de Interpretación del Románico ubicado en dependencias del monasterio ayuda a contextualizar la importancia de este conjunto arquitectónico y su papel en la historia de Cataluña. Es una visita muy recomendable antes de recorrer el claustro, ya que permite entender los detalles iconográficos.
En el núcleo del pueblo, de calles estrechas y empedradas, destacan algunas casas señoriales que conservan elementos arquitectónicos originales. El antiguo hostal medieval recuerda los tiempos en que L'Estany era paso de peregrinos y viajeros. Aunque el pueblo es pequeño, pasear por sus calles permite captar la atmósfera de una localidad que ha vivido al ritmo del monasterio durante casi mil años.
Los alrededores ofrecen paisajes de media montaña típicos del Moianès, con zonas boscosas ideales para paseos tranquilos y miradores naturales desde donde se divisan las sierras vecinas.
Qué hacer
L'Estany es punto de partida de varias rutas de senderismo que recorren el término municipal y se adentran en la comarca del Moianès. Una de las más agradables es la que bordea el antiguo emplazamiento del estanque que dio nombre al pueblo, aunque este ya no existe como tal. El itinerario permite conocer el paisaje agrícola tradicional y algunos elementos patrimoniales menores como antiguas masías.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias de la zona ofrecen recorridos tranquilos con desniveles moderados, perfectos para una jornada en bicicleta de carretera o gravel. El entorno es ideal para ciclistas que buscan rutas con poco tráfico.
La gastronomía local es otro de los atractivos. La comarca del Moianès es conocida por sus productos de huerta y su tradición ganadera. Es habitual encontrar en las mesas de la zona platos contundentes de montaña: legumbres, carnes a la brasa, embutidos artesanales y setas en temporada. La cocina es sencilla pero sabrosa, basada en productos de proximidad y recetas tradicionales que se han transmitido de generación en generación.
La fotografía encuentra en L'Estany un escenario privilegiado, especialmente en las horas doradas del amanecer y el atardecer, cuando la luz baña las piedras del monasterio y las colinas circundantes.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra a principios de septiembre, con actos que combinan tradición y modernidad: sardanas, verbenas populares y actividades para todos los públicos. Es el momento del año en que el pueblo recupera su vitalidad y acoge a vecinos que se marcharon y a visitantes curiosos.
En verano, durante los meses de julio y agosto, el monasterio acoge el Festival de Música de L'Estany, un ciclo de conciertos de música clásica y antigua que aprovecha la acústica excepcional del claustro románico. Es una experiencia memorable escuchar música en este marco histórico, especialmente al caer la tarde.
La Feria de Santa Lucía, que se celebra cerca del 13 de diciembre, mantiene vivo el espíritu de los antiguos mercados rurales, con productos artesanos y de temporada.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, L'Estany se encuentra a unos 70 kilómetros por la C-17 (Eix del Congost) dirección Vic, tomando después la C-25 y finalmente la carretera local. El trayecto dura aproximadamente una hora y cuarto. También es posible llegar desde Manresa por carreteras comarcales, en un recorrido de unos 35 kilómetros.
Mejor época: La primavera y el otoño son ideales para visitar L'Estany, con temperaturas agradables y paisajes en pleno esplendor. El verano puede ser caluroso, aunque la altitud suaviza las temperaturas. En invierno el pueblo tiene su encanto bajo el frío, pero conviene llevar ropa de abrigo.
Consejos: El monasterio tiene horarios de visita limitados, especialmente fuera de temporada alta, por lo que conviene consultar antes de desplazarse. El pueblo es pequeño, así que la visita puede combinarse perfectamente con otros puntos de interés del Moianès o de la cercana Vic.