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sobre Moià
Capital del Moianès con cuevas prehistóricas y un entorno natural preservado
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Deja el coche en la entrada. Las calles del centro no están hechas para dar vueltas buscando aparcamiento. Llega por la C‑1413 y estaciona donde puedas, luego baja andando. El casco viejo se recorre rápido.
El pueblo gira en torno a la plaza y el campanario de Santa Maria. Hay casas antiguas, balcones sin pretensiones. No está decorado para turistas. Es un sitio donde viven personas, con tiendas de las de siempre.
Un centro comarcal funcional
Moià funciona desde hace tiempo como núcleo principal de esta meseta. Aparece en papeles medievales y fue el mercado de referencia para los pueblos cercanos. Eso aún se nota.
Cuando se formó oficialmente la comarca del Moianès, este pueblo pasó a ser la capital administrativa. Con algo más de seis mil habitantes, es el más grande de la zona. Aquí están servicios que no encuentras en los núcleos más pequeños.
Los jueves hay mercado en la plaza. No es un espectáculo folclórico: la gente compra fruta, ropa o herramientas. Si coincides, verás el pueblo con su ritmo normal.
La Cova del Toll
Está a unos minutos andando desde el centro, por un camino sencillo.
Es parte de un sistema de cuevas extenso, aunque solo se visita una parte. Dentro han aparecido restos de animales prehistóricos y también indicios humanos muy antiguos. La visita se hace con casco y la iluminación es básica; no esperes efectos especiales.
Dentro hace fresco incluso cuando fuera aprieta el calor. Por eso algunos vecinos suben en verano.
Recorrido por el casco
Santa Maria domina el perfil del pueblo. La base es románica pero el edificio se modificó con los siglos. El campanario es alto y se ve desde casi cualquier punto.
El interior es sobrio. Si entras, será una visita rápida.
En el carrer Major está la casa natal de Rafael Casanova, figura ligada a 1714 en Cataluña. El edificio no llama especialmente la atención: es una casa antigua más en una calle con pendiente.
Al caminar aparecen algunos portales góticos y tramos donde se entiende bien el trazado medieval. No hace falta buscar mucho; en media hora has visto lo principal.
Senderos alrededor
Desde Moià salen varios caminos señalizados que cruzan campos de cereal y zonas con masías dispersas.El paisaje es propio del altiplano: abierto, con viento y horizontes amplios.Una ruta conocida sube hacia Sauva Negra.Allí hay un hayedo poco habitual tan al sur.En otoño cambia;el resto del año es un bosque tranquilo donde caminar a la sombra.También hay itinerarios que pasan por restos megalíticos.Son túmulos cubiertos de vegetación.Interesan si te gusta la arqueología,más que si buscas algo llamativo.
Comer y cuándo venir
Aquí la comida tiene mucho que ver con el cerdo.La butifarra local tiene indicación geográfica protegida.Se seca con el aire de la zona.Es un embutido sencillo:carne,sal,pimienta.Nada complicado.En las tiendas también encuentras quesos de cabra,coca salada o licores hechos aquí mismo.El ambiente varía.Entre semana es tranquilo.Los jueves,hay movimiento.Algunos fines de semana organizan ferias locales,aunque conviene comprobar fechas porque no son constantes.Agosto suele ser caluroso.Fuera temporada,muchos domingos al atardecer las calles quedan vacías.Moià no intenta impresionarte.Es un pueblo correcto.Aparca fuera,pasea por su centro.Si te sobra tiempo,llegas hasta la cueva o al hayedo.Con eso ya tienes una idea clara del lugar