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sobre Alcanar
Municipio costero más meridional de Cataluña conocido por sus cítricos y sus poblados ibéricos junto al mar
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Entre el mar Mediterráneo y las tierras de cultivo del delta del Ebro, Alcanar se despliega como uno de los secretos mejor guardados de la comarca del Montsià. Este municipio costero de casi 10.000 habitantes conserva la autenticidad de un pueblo marinero y agrícola, donde los arrozales conviven con las playas de arena dorada y los campos de naranjos aromatizan el ambiente con ese perfume característico del Mediterráneo sur.
Situado a 72 metros de altitud en su núcleo principal, Alcanar se divide en varios núcleos que definen su personalidad: el pueblo interior, Las Casas de Alcanar junto al mar, y el pintoresco barrio marítimo que aún conserva el espíritu de los antiguos pescadores. Esta dualidad entre costa y interior convierte la visita en una experiencia completa, donde es posible disfrutar de playas tranquilas por la mañana y perderse por calles de aire mediterráneo por la tarde.
La proximidad al delta del Ebro y su posición como último municipio de Cataluña antes de la Comunidad Valenciana otorgan a Alcanar un carácter fronterizo, una mezcla de influencias que se refleja en su gastronomía, sus tradiciones y hasta en la forma de hablar de sus gentes.
Qué ver en Alcanar
El patrimonio de Alcanar refleja siglos de historia mediterránea. La Iglesia Parroquial de Sant Miquel, situada en el núcleo antiguo, domina el paisaje urbano con su presencia señorial. Este templo de origen medieval ha sido reconstruido en varias ocasiones y guarda en su interior elementos de interés artístico.
En Las Casas de Alcanar, el Puerto Pesquero mantiene viva la tradición marinera del municipio. Aquí, observar la llegada de las barcas al atardecer es un espectáculo cotidiano que conecta con el Mediterráneo más auténtico. La lonja de pescado, aunque funcional, permite comprender la importancia que el mar sigue teniendo en la economía local.
Las playas de Alcanar constituyen uno de sus mayores atractivos. La Platja dels Eucaliptus, la del Marjal y la del Martinet ofrecen amplios arenales poco masificados, ideales para quienes buscan tranquilidad. Sus aguas poco profundas las hacen perfectas para familias con niños. El Paseo Marítimo une estas playas en un agradable recorrido con vistas al mar.
El paisaje natural circundante merece una exploración pausada. Los campos de arroz que rodean el municipio, especialmente hacia la zona del delta, crean un paisaje cambiante según la estación: espejos de agua en primavera, campos verdes en verano y tonos dorados en otoño.
Qué hacer
Alcanar es sinónimo de gastronomía del mar y la huerta. El marisco local, especialmente las gambas y los langostinos, forma parte de la identidad culinaria del municipio. Los restaurantes de la zona portuaria sirven pescado fresco de la lonja, mientras que en el núcleo interior se puede degustar la cocina tradicional catalana con productos de la huerta.
Los arroces constituyen otra especialidad imprescindible, elaborados con el grano cultivado en los campos cercanos. La proximidad al delta del Ebro garantiza la máxima calidad de este ingrediente fundamental.
Para los amantes del senderismo y el cicloturismo, los caminos entre arrozales ofrecen rutas llanas y accesibles con avistamiento de aves acuáticas. La Vía Verde del Baix Ebre, accesible desde el municipio, permite recorridos más largos por la comarca.
El mercado semanal, con tradición centenaria, es una oportunidad para conocer los productos locales: cítricos, aceite de oliva, miel y hortalizas de temporada. La experiencia de pasear entre puestos mientras los vendedores pregonan sus productos conecta con la esencia más tradicional del Mediterráneo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Alcanar está marcado por celebraciones profundamente arraigadas. En enero, la festividad de Sant Antoni incluye las tradicionales hogueras y bendición de animales, una celebración rural que aún conserva toda su autenticidad.
Las Fiestas Mayores se celebran en verano, habitualmente en agosto, con varios días de actividades, verbenas, actos religiosos y las tradicionales habaneras, esos cantos marineros que evocan los viajes a Cuba de los marineros catalanes del siglo XIX.
En septiembre, el núcleo de Las Casas de Alcanar celebra sus propias fiestas patronales, con procesiones marineras y eventos centrados en la tradición pesquera. La Festividad de Sant Miquel, en torno al 29 de septiembre, reviste especial importancia como patrón del municipio.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona, Alcanar se encuentra a unos 110 kilómetros por la autopista AP-7 o la carretera N-340, con un tiempo de viaje aproximado de una hora y cuarto. Desde Tortosa, la capital comarcal, apenas distan 35 kilómetros. La estación de tren más cercana con servicios de media y larga distancia está en L'Aldea-Amposta, a unos 20 kilómetros.
Mejor época: Alcanar es visitable todo el año gracias a su clima mediterráneo suave. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para actividades al aire libre sin aglomeraciones. El verano es ideal para disfrutar de las playas, aunque encontrarás más visitantes. El invierno resulta perfecto para descubrir la gastronomía y la tranquilidad del entorno.
Consejos: Si visitas el puerto, hazlo al atardecer para ver la llegada de los barcos pesqueros. Reserva con antelación si planeas comer marisco en fin de semana. Lleva calzado cómodo para explorar los caminos rurales y no olvides los prismáticos si te interesa la observación de aves en los arrozales.