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sobre Calldetenes
Municipio cercano a Vic conocido por su tranquilidad y tradición en la elaboración de embutidos
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El nombre oficial es relativamente reciente —Calldetenes, desde 1965— pero el núcleo es bastante más antiguo. Se encuentra en la Plana de Vic, a unos 489 metros de altitud, en un terreno llano que durante siglos se ha dedicado sobre todo a la agricultura. El municipio ocupa apenas seis kilómetros cuadrados, pero su posición ayuda a entender bien el carácter de Osona: campos abiertos, masías dispersas y pueblos pequeños muy vinculados a Vic, que queda a pocos minutos.
El torrente que movió los molinos
Buena parte de la historia local gira alrededor del agua. El torrente de Sant Martí baja del puig de la Gleva y, antes de unirse al Meder, alimentó varios molinos harineros documentados al menos desde la Edad Media. Hoy quedan restos dispersos: muros, canales, alguna rueda oxidada. En conjunto permiten imaginar cómo funcionaba este pequeño sistema hidráulico que servía a las masías de la plana.
Existe un itinerario señalizado que sigue el curso del torrente y pasa por algunos de estos puntos. Son unos ocho kilómetros de recorrido que suelen iniciarse cerca de la plaza de l’Onze de Setembre. No es tanto un paseo paisajístico como una manera de entender cómo se organizaba la molienda del grano en esta zona. En algunos paneles se explica, por ejemplo, cómo determinados molinos aprovechaban el desnivel mediante ruedas dobles o cómo se regulaba el paso del agua por los canales.
El propio trazado del pueblo responde en parte a esa lógica. Las casas se agrupan en el lado occidental del torrente, donde el terreno sube con suavidad y queda algo más resguardado del viento que atraviesa la plana. En la parte alta se levanta la iglesia de Sant Martí, ya documentada antes del año 1050. La torre campanario corresponde a una reforma del siglo XVIII, aunque la base conserva elementos más antiguos. En el interior hay un retablo neoclásico de autor desconocido, bastante sobrio, parecido a otros que se encuentran en iglesias de la comarca.
De Tenes a Calldetenes: el origen del nombre
El topónimo aparece en documentos medievales con grafías cambiantes, como Call de Tmes en el siglo XIV. Algunos estudios lo relacionan con una referencia anterior a una villa ruralis de Tenes citada en el año 941. En el catalán medieval, call podía designar un pequeño núcleo habitado, mientras que Tenes podría derivar de un nombre propio o de una raíz antigua vinculada al agua.
Durante siglos el lugar se conoció sobre todo como Sant Martí de Riudeperes. El nombre actual se consolidó cuando el municipio se configuró administrativamente a mediados del siglo XX. El cambio ayudó también a diferenciarlo de otros pueblos con la misma advocación de Sant Martí dentro de la diócesis de Vic.
En la economía local tradicional tuvo peso la matanza del cerdo. La butifarra elaborada en la zona sigue una preparación bastante directa: carne magra y panceta picadas, sal y pimienta, embutido en tripa natural y un periodo de curación que depende mucho del clima seco de la Plana. Cada elaborador mantiene su proporción y pequeños matices. En la fiesta mayor del pueblo —que suele celebrarse en septiembre— es habitual que la butifarra tenga protagonismo en las comidas populares.
Caminos hacia la Plana
Más allá de la ruta de los molinos, uno de los paseos más claros para entender el paisaje es el que sube al turó de Sant Marc. El camino arranca cerca del cementerio y asciende de forma progresiva durante unos tres kilómetros. Arriba hay una pequeña explanada desde la que se abre la vista sobre buena parte de la Plana de Vic.
Desde ese punto se aprecia bien la forma de esta depresión rodeada de sierras más altas. En días despejados se alcanzan a ver perfiles del Montseny hacia el este y, en dirección contraria, montañas del Prepirineo. Abajo discurren los cursos de agua que alimentaban los antiguos molinos.
También se puede enlazar el paseo con el entorno del antiguo aeródromo de Vilatorta, utilizado durante la Guerra Civil. Quedan pocos elementos visibles, pero el lugar forma parte de la historia aérea vinculada a Vic y a los aeródromos improvisados de la retaguardia republicana.
Quien tenga algo más de tiempo puede acercarse caminando hasta la iglesia de Sant Martí de Riudeperes, documentada en el siglo X. El edificio actual conserva un ábside románico rehecho en el siglo XII. A veces se abre los domingos por la mañana; en otras ocasiones hay que preguntar en las casas cercanas para conseguir la llave, algo que todavía ocurre en muchas iglesias rurales de la comarca.
Cómo llegar y moverse por el pueblo
Calldetenes está a pocos kilómetros de Vic. Desde la C‑17 lo habitual es entrar primero en la capital comarcal y continuar por la carretera que va hacia Gurb, donde aparece el desvío al municipio.
El pueblo tiene varias zonas de aparcamiento sin demasiada complicación, entre ellas espacios cerca del campo de fútbol y en el entorno del ayuntamiento. Quien llegue en tren puede bajar en la estación de Vic (línea R3) y completar el trayecto en taxi o en autobús comarcal, que conecta ambos núcleos varias veces al día.
No hay oficina de turismo como tal. La información sobre rutas suele encontrarse en paneles repartidos por el municipio y en la web municipal, donde a veces se publican los recorridos señalizados.
Conviene llevar calzado cómodo si se piensa caminar por los caminos de tierra y piedra de la zona, sobre todo después de lluvia. En otoño no es raro encontrar venta directa en algunas masías de los alrededores: quesos, embutidos y otros productos que siguen formando parte de la economía doméstica de la Plana. La butifarra curada continúa siendo uno de los sabores más reconocibles del lugar.