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sobre Les Masies de Voltregà
Municipio rural con el santuario de la Gleva y un famoso mercado semanal
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Les Masies de Voltregà se entiende mejor si se mira el mapa antes que el callejero. El municipio se extiende por la llanura del Ter, al norte de la Plana de Vic, en un territorio donde conviven masías agrícolas y una tradición industrial ligada al cobre. Esa mezcla —campo y fábrica— explica bastante bien el carácter del lugar. No es un pueblo compacto, sino un conjunto de núcleos repartidos por el valle y las primeras pendientes de la sierra de Sobremunt.
El río, las tierras de cultivo y la antigua actividad metalúrgica han marcado el paisaje durante siglos. Todavía hoy la gran chimenea de la antigua fundición de La Farga se ve desde lejos y recuerda que aquí no todo fue agricultura.
Un territorio organizado alrededor de antiguos núcleos
La referencia más antigua al topónimo Voltregà aparece en documentación medieval de principios del siglo X, vinculada a un castillo hoy desaparecido. Aquella fortificación controlaba el paso natural entre la Plana de Vic y las tierras que descienden hacia el Ter. Como en muchos puntos de la Cataluña interior, el castillo articulaba un territorio disperso de masías y pequeños núcleos.
Esa estructura todavía se percibe. La Gleva, Vinyoles, el entorno de El Despujol o Poble-sec forman pequeñas concentraciones de casas separadas por campos de cultivo. No se recorren como un casco histórico continuo; entre uno y otro aparecen huertos, naves industriales, caminos agrícolas y márgenes de piedra seca.
El paisaje también cambia en pocos kilómetros: cereal y forraje en la llanura, huertas cerca del río y pinares en las laderas que suben hacia Sobremunt.
Verdaguer en Vinyoles
El nombre de Jacint Verdaguer aparece ligado a Vinyoles de Voltregà. Durante su juventud ejerció aquí como vicario durante un tiempo en la década de 1870. El poeta todavía no era la figura central de la literatura catalana que sería después, pero su paso por la parroquia forma parte de la memoria local.
Muy cerca se encuentra Sant Martí Xic, una pequeña iglesia románica aislada entre campos. El diminutivo no es casual: el edificio es realmente pequeño. La nave es estrecha y sencilla, de las que se levantaban para servir a una comunidad rural reducida. Desde el entorno de la ermita se abarca buena parte de la Plana de Vic.
Otro edificio religioso con peso en la zona es el santuario de la Mare de Déu de la Gleva. El templo actual responde a la arquitectura barroca catalana y durante siglos ha sido un punto de peregrinación comarcal. La plaza que se abre delante del santuario funciona hoy como centro de vida del núcleo.
La memoria industrial del cobre
Aunque el paisaje parezca principalmente agrícola, buena parte de la historia reciente de Les Masies de Voltregà está ligada a la metalurgia del cobre. La fundición de La Farga, situada junto al Ter, marcó durante generaciones la economía local y atrajo mano de obra de la comarca.
El conjunto conserva todavía edificios industriales, la alta chimenea de la fábrica y el pequeño núcleo residencial que creció alrededor de la actividad. Las colonias industriales del río Ter fueron un fenómeno importante en la industrialización catalana, y aquí se percibe una versión más modesta pero muy clara: viviendas de obreros, equipamientos comunitarios y la fábrica como centro de todo.
En el entorno también existe un espacio museístico dedicado al trabajo del cobre y a la historia de la fundición, que ayuda a entender ese pasado industrial.
Caminos entre el Ter y la sierra de Sobremunt
El municipio se presta más a caminar que a recorrer monumentos. Varios senderos señalizados enlazan los diferentes núcleos y bajan hasta las riberas del Ter. En los tramos cercanos al río es fácil ver garzas y otras aves acuáticas, sobre todo en las zonas más tranquilas.
Desde el valle también salen caminos que suben hacia Sobremunt. No son grandes desniveles, pero sí suficientes para ganar perspectiva sobre la Plana de Vic y los campos que rodean el municipio.
En primavera el paisaje cambia: los cultivos aún están verdes y los márgenes se llenan de hierbas aromáticas. Es un momento adecuado para recorrer estos caminos y entender cómo conviven aquí la agricultura, el río y la herencia industrial.
Orientaciones prácticas
Cómo llegar
Les Masies de Voltregà está a pocos kilómetros de Vic. Se llega por carretera desde la C‑17 y las vías comarcales que conectan con los municipios del entorno.
Moverse por el municipio
El coche facilita desplazarse entre los distintos núcleos, aunque algunos caminos y senderos se pueden hacer a pie o en bicicleta.
Para caminar
Conviene llevar calzado con buen agarre. Los caminos de tierra y los senderos cerca del río suelen estar húmedos después de lluvias.