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sobre Sant Bartomeu del Grau
Balcón de la Plana de Vic con vistas espectaculares y entorno rural
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En el corazón de la comarca de Osona, donde las últimas estribaciones del Montseny se encuentran con el Pla de Vic, Sant Bartomeu del Grau emerge como uno de esos pueblos catalanes que parecen detenidos en el tiempo. Con apenas 945 habitantes y encaramado a 868 metros de altitud, este municipio ofrece esa combinación perfecta de tranquilidad rural, patrimonio medieval y naturaleza que caracteriza al mejor turismo de interior catalán.
El municipio se extiende por un territorio ondulado de bosques de encinas y robles, pequeños valles cultivados y masías dispersas que configuran un paisaje típicamente mediterráneo de montaña media. Aquí, lejos del bullicio turístico de la costa, el ritmo lo marcan las estaciones, el calendario agrícola y unas tradiciones que se mantienen vivas desde hace siglos.
Sant Bartomeu del Grau es también punto de partida ideal para explorar una zona rica en arquitectura románica, rutas de senderismo y propuestas gastronómicas basadas en el producto local. Un destino perfecto para una escapada de fin de semana donde desconectar y reconectar con lo esencial.
Qué ver en Sant Bartomeu del Grau
El elemento patrimonial más destacado es la iglesia parroquial de Sant Bartomeu, un templo de origen románico que ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los siglos, especialmente durante el periodo barroco. Su ubicación en lo alto del núcleo antiguo domina visualmente el pueblo y ofrece una panorámica interesante del entorno.
El casco antiguo conserva la estructura típica de los pueblos de montaña catalanes, con calles estrechas adaptadas a la topografía y algunas construcciones de piedra que hablan de tiempos pasados. Paseando por sus calles, es fácil encontrar antiguos elementos arquitectónicos populares como portales de dovelas, ventanas de piedra y pequeños detalles que merecen una mirada atenta.
Pero el verdadero atractivo de Sant Bartomeu del Grau reside en su entorno natural y las masías dispersas por todo el término municipal. Algunas de estas construcciones rurales tradicionales datan de los siglos XVI y XVII, y constituyen ejemplos magníficos de la arquitectura rural catalana. Muchas se pueden observar durante las rutas de senderismo, formando parte de un paisaje cultural de gran valor.
La zona cuenta con varios miradores naturales desde donde contemplar el Pla de Vic y, en días despejados, distinguir las cumbres del Montseny al sur y los Pirineos al norte. Estos puntos ofrecen excelentes oportunidades para la fotografía de paisaje, especialmente al atardecer.
Qué hacer
El senderismo es sin duda la actividad estrella en Sant Bartomeu del Grau. El municipio cuenta con una red de senderos señalizados que recorren el territorio comunicando masías, ermitas y puntos de interés natural. Una de las rutas más recomendables es la que conecta con municipios vecinos siguiendo antiguos caminos de herradura, permitiendo descubrir el paisaje rural de Osona a pie.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que atraviesan el término municipal ofrecen recorridos tranquilos con desniveles moderados, perfectos para bicicleta de carretera o gravel. El entorno permite diseñar rutas circulares combinando varios pueblos de la zona.
La gastronomía local merece una atención especial. Estamos en tierra de embutidos de calidad, donde la tradición charcutera es centenaria. La cocina de la zona se basa en productos de proximidad: legumbres, patatas, setas en temporada y, por supuesto, carnes de la zona. La cocina tradicional catalana de montaña se puede degustar en los establecimientos de la zona, con platos contundentes que reconfortan después de una jornada al aire libre.
En otoño, la recogida de setas atrae a numerosos aficionados a la micología. Los bosques de la zona son ricos en diversidad fúngica, aunque siempre se recomienda ir acompañado de expertos o con conocimientos suficientes para evitar confusiones.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra en honor a Sant Bartomeu, patrono del pueblo, alrededor del 24 de agosto. Durante estos días, el pueblo se llena de actividad con actos tradicionales, verbenas y comidas populares que reúnen a vecinos y visitantes.
En invierno, Sant Bartomeu del Grau participa del calendario festivo tradicional catalán con celebraciones más íntimas pero igualmente auténticas, manteniendo vivas costumbres que en otros lugares ya han desaparecido.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona (a unos 75 kilómetros), se accede tomando la C-17 dirección Vic. Una vez en Vic, hay que seguir las indicaciones hacia Sant Bartomeu del Grau por la BV-5207. El trayecto dura aproximadamente una hora en coche. El transporte público es limitado, por lo que se recomienda vehículo propio para mayor comodidad.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones ideales, con temperaturas agradables para caminar y un paisaje especialmente bello. El otoño ofrece el plus de los colores del bosque y la temporada micológica. Los veranos son suaves a esta altitud, ofreciendo un refugio fresco cuando en la costa aprieta el calor.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, ya que el terreno es irregular. Consulta la previsión meteorológica, pues en la montaña el tiempo puede cambiar rápidamente. Y sobre todo, tómate tu tiempo para disfrutar del ritmo pausado de la vida rural.