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sobre Banyoles
Capital comarcal famosa por su gran lago natural; centro deportivo y ecológico de primer orden
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A orillas del lago más grande de Cataluña, Banyoles se despliega como una villa donde el agua marca el ritmo de la vida. Con sus 20.506 habitantes, esta localidad de la comarca del Pla de l'Estany conserva un encanto tranquilo que invita a pasear sin prisa por sus calles medievales y, sobre todo, a dejarse hipnotizar por las aguas azules de su estany, ese espejo natural que ha dado fama mundial a la ciudad.
Situada a 172 metros de altitud, Banyoles combina a la perfección patrimonio histórico, naturaleza lacustre y una intensa tradición deportiva ligada al remo. Aquí se celebraron las competiciones olímpicas de remo en 1992, lo que consolidó su reputación internacional. Pero más allá del deporte, la villa ofrece un conjunto monumental notable, con iglesias medievales, pórticos de piedra y un casco antiguo que respira historia en cada rincón.
El lago no es solo un paisaje: es el alma de Banyoles. Sus aguas de origen kárstico alimentan una biodiversidad excepcional y configuran un espacio natural que se ha convertido en uno de los grandes atractivos del interior de Girona, perfecto para quienes buscan turismo activo sin renunciar a la cultura y la gastronomía.
Qué ver en Banyoles
El lago de Banyoles es, sin duda, el protagonista indiscutible. Con cerca de dos kilómetros de longitud, este espacio natural ofrece un paseo perimetral de unos seis kilómetros que permite disfrutar de diferentes perspectivas del agua, zonas de picnic y miradores. Las pesqueres, pequeñas lagunas que rodean el lago principal, añaden un toque mágico al paisaje y son ideales para observar aves acuáticas.
En el casco histórico, la Iglesia de Santa Maria dels Turers es una joya del gótico catalán del siglo XIV, con un claustro sereno y una nave amplia que merece una visita pausada. El Monasterio de Sant Esteve, de origen benedictino y documentado desde el siglo IX, conserva elementos románicos y góticos, aunque ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de los siglos. Su claustro neoclásico es especialmente atractivo.
No hay que perderse el Pia Almoina, un edificio gótico del siglo XIV que actualmente alberga el Museo Arqueológico Comarcal, donde destaca la mandíbula de Banyoles, un fósil humano de enorme valor paleontológico. Las calles porticadas del casco antiguo, como el Passeig de la Indústria, conservan arcos medievales y un ambiente que invita a perderse entre tiendas tradicionales y cafés con encanto.
Qué hacer
El lago es perfecto para practicar piragüismo, remo o paddle surf. Varias empresas locales ofrecen alquiler de embarcaciones y clases para todos los niveles. El paseo perimetral es ideal para hacer en bicicleta o a pie, con zonas de descanso y miradores que permiten disfrutar de la naturaleza sin prisas.
Para los amantes del senderismo, la Ruta de las Pesqueres conecta las diferentes lagunas del sistema kárstico y ofrece un recorrido lleno de rincones sorprendentes, con vegetación mediterránea y vistas panorámicas. Otro itinerario recomendable es la subida al Puig de Sant Martirià, desde donde se obtiene una vista espectacular del lago y la llanura del Pla de l'Estany.
La gastronomía de Banyoles tiene en el carpe del estany su producto estrella, un pescado de agua dulce que se prepara de múltiples formas, aunque especialmente delicioso es a la brasa o escabechado. Los embutidos de la comarca, los quesos artesanos y las legumbres del territorio configuran una cocina de producto kilómetro cero que se disfruta en los restaurantes del casco antiguo y en las masías de los alrededores.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a San Martirián y combina actos religiosos con conciertos, bailes populares y la tradicional cabalgata. Es el momento ideal para conocer el ambiente festivo de Banyoles y disfrutar de las actividades en el lago.
En febrero, el Carnaval llena las calles de color y música, con desfiles y comparsas que tienen gran arraigo popular. Durante la Semana Santa, las procesiones por el casco antiguo mantienen viva la tradición religiosa. Y en septiembre, las Fiestas del Barrio Viejo recuperan oficios y costumbres tradicionales con mercados de artesanía y demostraciones de actividades antiguas.
Información práctica
Banyoles se encuentra a tan solo 18 kilómetros de Girona capital, con la que está perfectamente conectada por carretera. Desde Girona se accede por la C-66, un trayecto de apenas 20 minutos en coche. También hay servicio regular de autobús que conecta ambas localidades varias veces al día.
Desde Barcelona, la distancia es de unos 120 kilómetros, aproximadamente hora y media por la AP-7 y luego la C-66. En tren, es necesario llegar primero a Girona y desde allí tomar autobús o taxi.
La mejor época para visitar Banyoles es primavera y otoño, cuando las temperaturas son suaves y el lago muestra sus mejores colores. El verano es perfecto para actividades acuáticas, aunque puede haber más afluencia de visitantes. Se recomienda calzado cómodo para caminar por el casco antiguo y llevar ropa deportiva si se planea hacer actividades en el lago.