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sobre Porqueres
Municipio que rodea gran parte del lago de Banyoles; destaca su iglesia románica junto al agua
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A orillas del emblemático lago de Banyoles, Porqueres se presenta como uno de esos tesoros del interior gerundense que combinan historia milenaria, naturaleza lacustre y una tranquilidad que invita a desconectar. Con sus 4.723 habitantes y situado a 148 metros de altitud, este municipio de la comarca del Pla de l'Estany es mucho más que un pueblo cercano a su vecino más conocido: posee identidad propia, un patrimonio románico de primer orden y esa autenticidad que muchos viajeros buscan lejos de las rutas masificadas.
El paisaje que rodea Porqueres está marcado por la presencia del agua y los campos de cultivo que se extienden hacia las suaves colinas prepirenaicas. Aquí el tiempo parece discurrir a otro ritmo, especialmente cuando se pasea por sus calles tranquilas o se contempla el atardecer desde alguno de los miradores naturales que rodean el lago. Es un destino perfecto para quienes buscan combinar patrimonio cultural con actividades al aire libre, todo ello a pocos minutos de Girona.
La proximidad al lago de Banyoles, uno de los más grandes de Cataluña, convierte a Porqueres en un lugar estratégico para explorar esta zona de gran valor natural y paisajístico, donde la historia se remonta a tiempos prehistóricos y el legado medieval sigue presente en cada rincón.
Qué ver en Porqueres
La joya indiscutible del patrimonio de Porqueres es la iglesia de Santa María, una de las construcciones románicas más importantes de Cataluña. Datada del siglo XII, este templo benedictino destaca por su elegante cabecera con tres ábsides decorados con arquillos lombardos y su claustro, aunque de dimensiones modestas, conserva capiteles con motivos vegetales y geométricos que revelan la maestría de los artesanos medievales. El conjunto transmite esa serenidad propia del románico catalán y merece una visita pausada para apreciar sus detalles arquitectónicos.
En el núcleo antiguo del pueblo, calles estrechas y casas de piedra configuran un entramado típicamente catalán, con alguna masía tradicional que recuerda el pasado agrícola de la zona. El Passeig de Darnius ofrece agradables vistas y es ideal para un paseo tranquilo que permite descubrir rincones con encanto.
Desde Porqueres se accede fácilmente a diversos puntos del lago de Banyoles, donde además de contemplar el paisaje lacustre, se pueden observar diferentes "estanys" o surgencias que alimentan el sistema hídrico. El entorno natural ha sido acondicionado con senderos y zonas de observación que permiten disfrutar de la biodiversidad local, especialmente rica en aves acuáticas.
Qué hacer
El lago de Banyoles y su entorno inmediato convierten a Porqueres en un destino ideal para los amantes del senderismo y el cicloturismo. La vuelta al lago de Banyoles es una ruta circular de aproximadamente 7 kilómetros que puede realizarse caminando o en bicicleta, ofreciendo perspectivas cambiantes del espejo de agua y atravesando zonas de gran interés ecológico.
Para los más activos, el lago permite practicar deportes náuticos como el remo, el kayak o el paddle surf. Las aguas tranquilas que acogieron los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 son perfectas tanto para principiantes como para deportistas experimentados.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos que aprovechan los productos de la huerta del Pla de l'Estany y la cocina tradicional catalana. La carpa del lago es uno de los pescados característicos de la zona, aunque no es fácil de encontrar. Las ferias gastronómicas y los mercados locales son ocasiones perfectas para descubrir embutidos artesanales, quesos y otros productos de proximidad.
Los alrededores invitan a realizar rutas por la Vall de Sant Miquel de Campmajor o acercarse a los espacios naturales cercanos, donde los bosques mediterráneos y los campos cultivados crean un mosaico paisajístico muy atractivo.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Porqueres se celebra a finales de agosto en honor a Santa María, patrona del municipio. Durante estos días, el pueblo se llena de actividades tradicionales como sardanas, conciertos, verbenas populares y comidas comunitarias que reflejan el espíritu festivo catalán.
En verano, generalmente en julio, tienen lugar las fiestas de los barrios, que añaden un carácter más íntimo y local a las celebraciones, con cenas al aire libre y actividades para todos los públicos.
A lo largo del año, Porqueres participa activamente en las tradiciones catalanas como la celebración de Sant Jordi en abril, la festividad de Sant Joan a finales de junio, y las tradiciones navideñas que incluyen el tradicional Tió y los pesebres vivientes.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, Porqueres se encuentra a apenas 20 kilómetros por la carretera C-66 en dirección a Banyoles, lo que supone unos 20 minutos en coche. También existe conexión mediante transporte público regular que une Girona con Banyoles, desde donde se puede acceder fácilmente a Porqueres.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables y paisajes especialmente bellos, con el verde intenso de la vegetación o los colores ocres según la estación. El verano es ideal para disfrutar del lago, aunque puede ser la época de mayor afluencia. El invierno tiene su encanto para quienes buscan tranquilidad absoluta.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar por los senderos lacustres, y no olvides prismáticos si te interesa la observación de aves. La visita a la iglesia de Santa María puede requerir consultar horarios previamente. Combinar Porqueres con Banyoles y otros pueblos de la comarca permite crear una escapada completa de fin de semana.