Vista aérea de Cabacés
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Cabacés

Pueblo del Priorat conocido por su aceite de oliva y sus ermitas en un entorno de montaña mediterránea

296 habitantes · INE 2025
361m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Museo Miquel Montagud Oleoturismo

Mejor época

otoño

Fiesta Mayor (febrero) febrero

Qué ver y hacer
en Cabacés

Patrimonio

  • Museo Miquel Montagud
  • Ermita de la Foia
  • Puente medieval

Actividades

  • Oleoturismo
  • Senderismo por el Montsant
  • Visita a ermitas

Fiestas y tradiciones

Fecha febrero

Fiesta Mayor (febrero), San Blas (febrero)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Cabacés.

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sobre Cabacés

Pueblo del Priorat conocido por su aceite de oliva y sus ermitas en un entorno de montaña mediterránea

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En el corazón del Priorat, donde las colinas se visten de viñedos centenarios y el paisaje dibuja un mosaico de tonos ocres y verdes, se encuentra Cabacés. Este pequeño municipio de apenas 304 habitantes es uno de esos rincones auténticos de la Cataluña interior donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, ajeno a las prisas del mundo moderno.

Situado a 361 metros de altitud, Cabacés forma parte de una comarca mundialmente reconocida por sus vinos de denominación de origen, pero el pueblo ofrece mucho más que enoturismo. Aquí, entre callejuelas empedradas y fachadas de piedra, se respira la esencia de la Cataluña rural, esa que conserva tradiciones ancestrales y donde cada rincón cuenta una historia. El paisaje que rodea el municipio es típicamente mediterráneo de interior: campos de olivos, almendros y, por supuesto, las célebres viñas que han dado fama internacional al Priorat.

Visitar Cabacés es sumergirse en la tranquilidad de un pueblo que mantiene viva su identidad, perfecto para quienes buscan desconectar y descubrir la Catalunya menos conocida pero igualmente fascinante.

Qué ver en Cabacés

El patrimonio arquitectónico de Cabacés, aunque modesto en tamaño, resulta muy interesante para los amantes de la historia rural catalana. La iglesia parroquial de San Lorenzo preside el núcleo urbano y constituye el principal monumento del pueblo. De origen medieval, este templo ha sido testigo de siglos de vida comunitaria y conserva elementos que merecen una visita pausada.

Pasear por el casco antiguo es como viajar en el tiempo. Las calles estrechas y sinuosas, adaptadas a la topografía del terreno, están flanqueadas por casas tradicionales de piedra donde aún pueden apreciarse elementos arquitectónicos originales: portales de medio punto, balcones de hierro forjado y pequeñas hornacinas. Esta arquitectura popular es representativa de los pueblos de la comarca y habla de una forma de vida adaptada al entorno y al clima mediterráneo.

Los alrededores de Cabacés invitan a la exploración. El paisaje está salpicado de antiguas construcciones de piedra seca como barracas de viña y márgenes de bancales, un patrimonio etnológico que refleja el trabajo secular de generaciones de agricultores en estas tierras. Desde diversos puntos del municipio se obtienen vistas panorámicas excepcionales sobre el valle y las montañas del Priorat, especialmente hermosas al atardecer cuando la luz dorada baña los viñedos.

Qué hacer

La ubicación de Cabacés lo convierte en un punto de partida ideal para explorar el Priorat. Los aficionados al senderismo encontrarán numerosos caminos rurales que conectan con otros pueblos de la comarca, atravesando paisajes de gran belleza donde conviven cultivos tradicionales con zonas de vegetación mediterránea. Estas rutas permiten descubrir rincones insospechados y disfrutar del silencio que solo la naturaleza puede ofrecer.

El enoturismo es, sin duda, una de las actividades estrella. Aunque Cabacés es uno de los pueblos más tranquilos del Priorat, su territorio forma parte de la denominación de origen y el visitante puede acercarse a conocer el trabajo en las viñas, especialmente interesante durante la época de vendimia en septiembre. La comarca cuenta con numerosas bodegas que ofrecen visitas guiadas y catas.

La gastronomía local merece una mención especial. Basada en productos de la tierra, la cocina del Priorat combina sabores tradicionales con la calidad de ingredientes como el aceite de oliva virgen extra, las almendras, las hortalizas de huerta y, por supuesto, los vinos. Es habitual encontrar platos de caza, embutidos artesanales y postres elaborados con frutos secos.

Para los interesados en la fotografía o la pintura, Cabacés y su entorno ofrecen infinitas posibilidades: desde los detalles arquitectónicos del pueblo hasta los paisajes cambiantes según las estaciones del año.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Cabacés refleja las tradiciones arraigadas en esta tierra. La fiesta mayor se celebra en honor a San Lorenzo, patrón del pueblo, en torno al 10 de agosto. Durante estos días, el municipio se llena de vida con actividades tradicionales, celebraciones religiosas y encuentros vecinales que mantienen vivo el espíritu comunitario.

En invierno, como en muchos pueblos catalanes, se celebra la festividad de San Antonio Abad en enero, con bendiciones de animales y actos que recuerdan el vínculo histórico entre la población y la vida agrícola.

Las celebraciones relacionadas con el ciclo agrícola, especialmente la vendimia en septiembre, son momentos importantes en la vida del pueblo, cuando la comunidad se reúne para recoger el fruto de un año de trabajo en las viñas.

Información práctica

Para llegar a Cabacés desde Tarragona (a unos 40 kilómetros), se toma la N-420 en dirección a Reus y luego la T-702 hacia Falset, capital de la comarca del Priorat. Desde Falset, carreteras comarcales conducen hasta el pueblo. El trayecto permite disfrutar de los paisajes característicos de esta zona vitivinícola.

La mejor época para visitar Cabacés depende de lo que se busque. La primavera (abril-mayo) ofrece temperaturas suaves y el campo en flor. El verano permite disfrutar de las fiestas mayores, aunque las temperaturas pueden ser elevadas. El otoño (septiembre-octubre) es especialmente recomendable por el colorido de los viñedos y la época de vendimia. El invierno es tranquilo y perfecto para quienes buscan máxima paz.

Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y, si se planean rutas de senderismo, equipamiento adecuado. Conviene consultar previamente la disponibilidad de servicios, ya que se trata de un pueblo pequeño donde no abundan los comercios.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Priorat
Costa
No
Montaña
Temporada
otoño

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