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sobre Falset
Capital del Priorat y centro vinícola con una impresionante bodega modernista y un castillo medieval
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Si buscas turismo en Falset, calcula una parada corta. Se ve rápido. El pueblo es pequeño y todo queda cerca, pero el casco antiguo está en cuesta. A mediodía suele oler a romero y a vino. No es literatura: en época de vendimia pasan tractores y remolques cargados de uva por la carretera de Gratallops. Esto es el Priorat, con viñas alrededor y bodegas por todas partes.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
La N-420 es la vía clara para llegar. Desde Reus o Tarragona el trayecto ronda la media hora larga.
Para aparcar, hay un espacio grande junto al instituto y otro más pequeño cerca del castillo. Normalmente encuentras sitio salvo en agosto o en fines de semana con movimiento en la comarca.
El casco antiguo tiene calles estrechas y bastante pendiente. Si vienes con alguien mayor, deja a la gente arriba y luego aparca. Subir desde abajo se hace pesado.
Lo que hay que ver (y lo que no)
El castillo domina el pueblo. Lo que se ve hoy está muy rehecho. No esperes un castillo medieval intacto ni salas llenas de historia. Es más bien un edificio robusto con almenas y un patio que usan los vecinos. Aun así, las vistas sobre el valle del Priorat merecen la subida.
La calle Mayor baja hacia la iglesia de Sant Joan. Suele estar cerrada fuera de actos religiosos. La fachada y el entorno se ven rápido. En el casco antiguo quedan algunos portales y casas antiguas, pero no es un conjunto monumental grande.
El Celler Cooperatiu es el edificio más interesante del pueblo. Lo diseñó César Martinell a principios del siglo XX, uno de los arquitectos ligados al modernismo agrícola. Ladrillo visto, arcos amplios y una nave muy alta pensada para trabajar el vino. A veces organizan visitas o catas. Si solo quieres ver el edificio, el exterior y el patio ya dejan ver bien la estructura.
Comer y beber
Aquí el protagonismo es del vino. Estás en la capital administrativa del Priorat y se nota: muchas cartas tiran de botellas de la zona.
En la cocina aparecen platos contundentes. En invierno suele verse el cocido con pelotas, con albóndigas grandes y caldo potente. También es común el cordero al horno con hierbas. No es cocina ligera.
Si pides vino por copas, lo normal es que salga de cooperativas o bodegas cercanas. Los Priorat más conocidos suben rápido de precio en cualquier carta.
Cuándo ir y cuándo no
Durante la vendimia, entre finales de verano y principios de otoño, el ambiente cambia bastante. Hay más movimiento en bodegas y en el campo. El olor a mosto se nota algunos días.
En agosto hace calor y hay más gente con segunda residencia en la zona. El pueblo sigue siendo pequeño y se llena rápido.
En pleno invierno el ritmo baja mucho. Entre semana puede haber poco abierto y pocas cosas pasando.
Un consejo práctico
Falset funciona mejor como parada dentro de una ruta por el Priorat. Paseas un rato, ves el celler, miras el valle desde el castillo y sigues hacia los pueblos de viñas.
Aparca arriba, camina sin prisa y no planees más de un par de horas aquí. El resto del Priorat está a pocos kilómetros y ahí es donde se alarga el día.